Sorpresa en Volkswagen Navarra tras anunciar la marca que va a poner fin a los coches pequeños de combustión
La factoría de Landaben tiene previsto que la mitad de su producción desde 2027 corresponda a modelos con motor microhibridado


Publicado el 18/12/2025 a las 18:43
El escaso personal que este jueves 18 de diciembre trabajaba en Volkswagen Navarra ha sufrido al mediodía un pequeño susto. Con casi la totalidad de la plantilla en su casa por el parón programado para este mes debido a las obras para adecuar las instalaciones a los nuevos modelos eléctricos que se lanzarán en 2026, las declaraciones del consejero delegado de Volkswagen, Thomas Schäfer, en las que anunciaba que se iban a dejar de producir coches de combustión pequeños ha ido saltando de un móvil a otro.
En una entrevista concedida a la revista especializada del motor alemana 'Auto motor und sport', Schäfer afirmaba que lanzar nuevos vehículos con motor de explosión "no tiene sentido dadas las futuras normativas sobre emisiones". "Serían demasiado caros para nuestros clientes. El futuro en este segmento es eléctrico", explicaba el máximo responsable de la marca.
Este anuncio ha causado bastante desconcierto entre los empleados de la factoría de Landaben, ya que la mitad de la producción prevista a partir de 2027 corresponderá a modelos de combustión pequeños con motor hibridado. Fuentes cercanas a la empresa consultadas se han agarrado a este matiz para suponer que Schäfer se refería a los coches térmicos sin ningún tipo de electrificación, aunque la falta de detalles dejaba la cuestión en el aire.
El responsable de Volkswagen señalaba que la marca se inclina exclusivamente por lanzar modelos 100% eléctricos en los segmentos A y B (urbanos y utilitarios), entre los que mencionaba el ID.Cross que se ensamblará en Landaben a partir de 2026, así como el ID.Polo, que se fabricará en Martorell ese mismo año, y el ID.Every1, asignado a la planta portuguesa de Palmela a partir de 2027.
Estos vehículos, según Schäfer, suponen "alternativas atractivas" a los motores de combustión gracias a "una buena autonomía y una experiencia de conducción excepcional". El máximo responsable de la marca argumentaba que la única manera de descarbonizar rápidamente los coches populares era mediante la propulsión eléctrica. En ese sentido, tachaba de "inútil" el debate en torno al uso del hidrógeno verde, ya que la tecnología de las pilas de combustibles es muy cara y poco eficiente.
Las declaraciones de Schäfer coincidían con la reciente decisión de la Comisión Europea para flexibilizar la prohibición para vender coches nuevos de combustión a partir de 2035. Sin llegar a oponerse a este cambio de criterio, afirmaba que se necesitaba "retormar" el impulso a la electromovilidad al apreciar que se había estancado en los últimos años.