Sunsundegui solicita el concurso de acreedores tras dos meses sin encontrar inversor
La carrocera de Alsasua, que da empleo a 377 personas, atraviesa graves problemas de liquidez y arrastra una deuda de 48,8 millones de euros


Actualizado el 05/11/2024 a las 20:51
Nueva vuelta de tuerca en la difícil situación de la carrocera navarra Sunsundegui. La compañía con sede en Alsasua ha anunciado este martes por sorpresa que el miércoles va a presentar la declaración de concurso de acreedores tras dos infructuosos meses para encontrar un inversor. Lo ha hecho a través de una nota tras celebrarse una junta general extraordinaria de accionistas en la que reconocía “la necesidad de reestructurar la situación financiera de la compañía tras un periodo de dos meses desde el inicio de la apertura del periodo de negociaciones con acreedores”.
Según los informes aportados meses atrás para lograr la financiación pública necesaria para reactivar la actividad de esta empresa clave para Sakana, Sunsundegui acumula una deuda que asciende a 48,8 millones, de los que 8,9 millones son de proveedores y otros 39,9 millones de deuda financiera provenientes de préstamos hipotecarios, ICO, Sodena y Fonred y líneas de circulante. La delicada situación financiera y una acuciante falta de liquidez forzaron a la dirección de Sunsundegui a declarar en septiembre de este año el preconcurso de acreedores, una figura legal que le daba un margen de hasta tres meses para negociar con sus acreedores.
Con un mes de margen todavía, los responsables de la compañía han preferido solicitar ahora el concurso, con lo que Sunsundegui pasará a estar bajo tutela judicial a través de la figura de un administrador concursal. La renuncia a mantener el preconcurso es claro indicativo de la dificultad para llegar a un acuerdo con los acreedores o dar con un inversor que se haga cargo de la empresa, lo que complica más el futuro de la carrocera en la que trabajan actualmente 377 personas. El preconcurso se había acompañado también de un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) de tres meses para toda la plantilla, por lo que la actividad en la fábrica de Alsasua está actualmente bajo mínimos.
Según la nota de la compañía, la dirección y el consejo de administración mantienen la búsqueda de “un socio estratégico que dé continuidad a la actividad de la empresa manteniendo el mayor número de puestos de trabajo posible”. A principios de octubre, la plantilla protagonizó un plante en el acceso a la fábrica para denunciar el impago de la nómina de septiembre, aunque finalmente cobraron. Las complicaciones también han salpicado a los proveedores de Sunsundegui debido a los impagos de la carrocera.
Tal ha sido el caso de una empresa de carpintería metálica con centros en Etxarri Aranatz y Olazagutía que despidió recientemente a sus 38 empleados. En total, una veintena de sociedades, de ellas la mitad asentadas en Sakana, dependen de la actividad que genera Sunsundegui. Esta nueva crisis llega tras un periodo esperanzador que comenzó hace más de un año gracias a un acuerdo con Volvo para fabricar dos modelos premium, operación que finalmente se frustró en julio.
“La gente está en shock y afecta a todo Sakana”
No por ser esperado, sin garantías de un inversor, el anuncio de este martes de solicitud de concurso de acreedores ha asestado un duro golpe en la moral de la plantilla y, por extensión, en Alsasua. “Se veía que podía pasar. La gente está en shock”, ha señalado el delegado comarcal de ELA, Gorka Vierge. “No deja de generar preocupación sobre todo en los trabajadores y en sus familias”, ha indicado en una primera valoración tras conocerse el nuevo paso dado por la empresa ante su delicada situación financiera. “Quien más y quien menos tiene un padre o un hermano trabajando en Sunsundegui”, ha señalado. En una primera lectura del nuevo marco establecido, el delegado comarcal de ELA ha reivindicado la conservación de los puestos de trabajo y ha reclamado la definición de un plan de viabilidad “serio” que siente las bases de un futuro más desahogado que el actual. Por los derroteros de las conversaciones, su creencia es que “no ha habido éxito ni con los acreedores ni con la búsqueda de un inversor”.
Tras la información recibida en la junta extraordinaria de acionistas de este martes, el concurso de acreedores busca “ganar tiempo para encontrar un inversor”, como ha destacado Juan Antonio López (CC.OO). “Lo esperábamos para el 6 de diciembre. Esto ha supuesto un tortazo y confiemos asimilarlo”, ha añadido. Con todo, ha mostrado su escepticismo sobre el futuro: “No sabemos si el que viene (por un posible inversor) va a esperar hasta el último momento para hacerse con la empresa por uno euro o más. Se nos dice que el que venga no va a quedarse con todos los trabajadores; que unos irán al Fogasa y otros seguirán trabajando. También que unos acreedores cobrarán y otros, no”.
SIN “OFERTA EN FIRME”
La plantilla se encuentra “con temor de perder su empleo”, apreció Lorenzo Ríos, secretario general de UGT-FICA en Navarra. “Ha habido un número importante de inversores que no han hecho una oferta en firme. Lo más importante para una empresa que no puede salir adelante es tener un inversor que garantice su continuidad. La incertidumbre es máxima”, ha dicho. En Sunsundegui se han vivido “situaciones difíciles”, por lo que era “fundamental” encontrar un inversor. “Si no se consigue, la cosa estará mal. El concurso está pensado para definir un plan de viabilidad”, ha manifestado.
Gaizka Uharte, delegado de LAB en Sakana, entiende que el proceso “se está alargando mucho”. Su dilación se ha cobrado la actividad de una empresa auxiliar: “Es verdad que puede haber alguna oportunidad para Sunsundegui pero ahora mismo no nos hace ser muy optimistas. Desde LAB hemos planteado al comité hacer alguna movilización más que nada porque hemos pasado de la promesa de una empresa de 800 empleados, que si se necesitaba vivienda y transporte, a de repente estar en un punto de difícil retorno”. “Esperemos que se consiga encontrar un inversor”, ha confiado el alcalde de Alsasua, Javier Ollo. Ha recordado que “desde el comienzo de las fase de negociación con los acreedores, el inicio del concurso de acreedores era una posibilidad”.