40 aniversario de Sodena
De escribir cartas para "vender Navarra" a afrontar el reto tecnológico
Isabel Blanco y Carlos Amat, técnica de administración y exdirector de promoción de Sodena, se incorporaron a Sodena en 1989 y han sido testigos de su crecimiento. Este viernes han ofrecido su testimonio, plagado de anécdotas, durante el acto de celebración del 40 aniversario de la sociedad pública


Actualizado el 21/06/2024 a las 20:20
La Sodena a la que Carlos Amat, exdirector de Promoción, e Isabel Blanco, técnica de Administración, se incorporaron en 1989 tiene poco que ver con la actual. Tenía muchos menos medios y estaba volcada en el capital riesgo como fomento de inversiones locales, pero la hoja de ruta era clara: había que potenciar su capacidad de inversión y promoción exterior. Un objetivo que las ocho personas que entonces conformaban su equipo tuvieron claro.
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Entre ellas estaban Amat, ya jubilado, y Blanco, la trabajadora que lleva más años en la empresa, la friolera de 35, y que ahora se jubila. Este viernes ofrecieron su testimonio, plagado de anécdotas para deleite de los asistentes al acto de celebración de los 40 años de la sociedad pública. Amat que fue el primero en llegar a Sodena ha relatado desde cómo la necesidad de hablar idiomas en el área de promoción le llevó a contratar a Isabel, con conocimientos de francés e inglés.
Ella empezó escribiendo cartas para “vender Navarra” cuando la única tecnología era una máquina de escribir eléctrica con la que le tocó mecanografiar los primeros informes sobre centrales hidroeléctricas de EHN. Por aquel entonces, también se estaba decidiendo la primera ITV de Navarra con la empresa alemana TÜV Rheinland. Durante más de tres décadas Isabel Blanco terminó siendo protagonista del crecimiento de Sodena en plantilla (ahora son 28), áreas de trabajo y medios tecnológicos.
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Amat ha defendido el papel que jugaron en los inicios los de agentes en el exterior con los que organizaban viajes de promoción. Ha rememorado el viaje que realizaron a EE UU con 104 reuniones en el "cuartel general" de las empresas y también ha hecho alusión a otros procedimientos "no tan ortodoxos", ha reconocido, de los que se terminó beneficiando la comunidad cuando el fabricante de vidrio Guardian, que en un principio se iba a ubicar en Francia, terminó decantándose por Navarra después de que una autoridad política del país galo informara de las intenciones de esa empresa sin cerrar la operación y Sodena llamara a su puerta. "Se preparaba un paquete a medida para cada empresa interesada en invertir. También el contacto con otras empresas instaladas para que tuvieran referencias. Ofrecíamos autonomía fiscal, cercanía con la administración y protocolos de acompañamiento", ha explicado Isabel Blanco. Pero, como ha incidido Amat, también había exigencias para las empresas como la descentralización de Pamplona y la cuenca a fin de lograr inversiones para toda la comunidad.
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Durante su intervención ha defendido “la eficiencia y la ética profesional como valores para trabajar la implantación de los proyectos empresariales, ya que con ello las empresas cumplen con sus plazos y los presupuestos establecidos”. Le ocurrió, según ha confiado, a la empresa (no ha querido desvelar su nombre) que tras montar plantas en Francia e Inglaterra tocó a la puerta de Sodena con la misma intención y se terminó sorprendiendo de que aquí no hubiera que "untar" a nadie para el desarrollo de la inversión. Amat ha concluido su intervención compartiendo con los presentes la respuesta que le dio su interlocutor en aquella inversión tras concluir con éxito su proyecto en la Comunidad foral: "De las tres instalaciones que he hecho, la más suave en la implantación ha sido la de Navarra y es en la que más he acertado en plazo y presupuesto".