Empresas navarras
El abuelo puso la carnicería y la abuela, el nombre a los embutidos
Alberto Jiménez Mutiloa, nieto de Eugenio Jiménez Bozal e hijo de Javier Jiménez Goicoa, recordó a su familia y a quienes han colaborado con la empresa durante un siglo, desde consumidores hasta proveedores y trabajadores


Publicado el 21/10/2023 a las 05:00
Carnicería Eugenio. Una carnicería en la Sangüesa de 1929 con el nombre de su dueño, Eugenio Jiménez Bozal, es el origen de una empresa puntera como Embutidos Goikoa. Su nieto, Alberto Jiménez Mutiloa, se emocionó ayer al recordar a sus antepasados y, por extensión, “a todos los que han participado en el camino recorrido por la empresa en todos estos años”.
El abuelo Eugenio, según su nieto, jamás imaginó que estaba poniendo “la semilla” de una gran empresa, en la que ya trabaja la cuarta generación: Samuel Jiménez Moriones. El nieto quiso darle también protagonismo a la abuela. “¿Sabéis de dónde viene la marca?”, preguntó. Y contó que Eugenio se casó con una joven de Aribe, Francisca Javiera, a la que todos llamaban Paquita. “Cuando empezaron a elaborar embutidos propios pensaron en que había que ponerles un nombre y ese marca salió del apellido de mi abuela. Se llamaba Paquita Goicoa Arilla”, comentó Alberto. Con el tiempo, vieron que había quien escribía Goicoa con ‘c’ y quien utilizaba la ‘k’. “ La marca se registró en 1961 y, con el tiempo, más gente usaba la ‘k’ y así se ha quedado”.
Eugenio y Paquita tuvieron cinco hijos: Blanca, Carmen, Javier, Carlos y Enrique. El mediano, Javier, fue quien cogió el testigo de la empresa y fue el más visionario y emprendedor, con la construcción de una fábrica y, según su hijo, puso las bases de la empresa actual. Javier fue padre de seis hijos: Eugenia, Elena, Javier, Alberto, Miguel y Maika.
De ellos, Alberto ( el cuarto) es quien tomó las riendas y hoy dirige la empresa en nuevos proyectos con la ayuda de dos hermanos: Miguel (director industrial) y Javier (gerente industrial). Un hijo de este último: Samuel, de 30 años, constituye la savia nueva de Goikoa. Sobre él recae la responsabilidad de mantener un legado.
