Pugna en VW Navarra por las piezas de los eléctricos hasta mayo
Ya se está jugando la partida para el reparto de piezas y componentes de los dos SUV de baterías que comenzarán a fabricarse en 2026


Publicado el 03/04/2023 a las 06:00
Al reducido nivel de actividad en 2025 y 2026 en Volkswagen Navarra se une la pugna por lograr contratos para los nuevos modelos eléctricos. Ya se está jugando la partida para el reparto de piezas y componentes de los dos SUV de baterías que comenzarán a fabricarse en 2026, una asignación que definirá la actividad económica de muchas empresas durante los próximos diez años. Está previsto que este proceso termine en mayo y dejará ganadores y perdedores.
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Con cada nueva generación del Polo o la introducción de los dos modelos que le acompañan en la cadena de montaje, es habitual que se produzca un baile de empresas que dejan de suministrar a Landaben y otras nuevas que entran. La factoría navarra no tiene margen para elegir, pero sí se encarga de identificar a potenciales proveedores y asegurarse de que son tenidos en cuenta para la adjudicación de contratos. Tras ser validadas previamente por los auditores que vienen de Seat, pueden pujar en una subasta a la baja para conseguir alguna pieza o componente.
Con cada nueva plataforma, el grupo Volkswagen ha ido aumentado el número de piezas y componentes que comparten los coches de la misma categoría pero de marcas distintas. La nueva MEB para coches eléctricos pequeños será la misma para Landaben y Martorell y el número de elementos comunes será aún mayor que la MQB que ambas fábricas vienen usando hasta la fecha para los coches de combustión. El peligro surge debido a que las economías de escala incentivan a los proveedores a situarse lo más cerca posible de quien fabrique un mayor volumen, en este caso Martorell, lo que reduce el margen para que Volkswagen Navarra mantenga en sus dimensiones actuales el parque de proveedores en la Comunidad foral.
Ante este complicado panorama en el horizonte, el sector espera con ansia la segunda convocatoria del PERTE del coche eléctrico, una oportunidad que, debido a las complejidades que se plantearon para participar en la primera, pasó de largo. Ahora se espera que una flexibilización de los requisitos facilite el acceso al 70% de los fondos que quedaron sin utilizar.