Fiscalidad
Empresas y asesores urgen mejor entorno fiscal para atraer talento
Coinciden en que Navarra debe aprovechar su autonomía fiscal y utilizar el Impuesto de Sociedades como palanca para lograr un ecosistema fuerte


Publicado el 05/02/2022 a las 06:00
“Navarra se encuentra en una posición ventajosa en los rankings generales de competitividad. Ofrece altos niveles de eficiencia empresarial, competitividad estructural, capital humano, innovación e infraestructuras básicas capaces de ofrecer un entorno favorable para los negocios. Pero podría aumentar su atractivo, con mejoras puntuales del entorno fiscal. Diseñando buenos incentivos fiscales para la atracción del mejor talento y modificando con reformas precisas el tratamiento del beneficio empresarial”. Con estas palabras, Idoya Zabaleta, profesora de Economía de la UPNA, concluyó ayer su intervención en la jornada sobre fiscalidad empresarial organizada por la Asociación para el Progreso de la Dirección, en colaboración con Deloitte Legal, Arpa Abogados Consultores y Caja Rural de Navarra y en la que empresas, asesores fiscales y administración debatieron desde sus diferentes posiciones sobre la actual fiscalidad empresarial.
La administración estuvo representada por la consejera de Ecnomía y Hacienda, Elma Saiz, y por Óscar Martínez de Bujanda, director gerente de la Hacienda Foral de Navarra, quien abogó por no quedarse con “fotos muy concretas” de un impuesto y no olvidarse de los “tipos efectivos”. Recordó que en Sociedades, la autonomía fiscal de Navarra no siempre es plena porque no todas las empresas que tributan en Navarra lo hacen con normativa foral”. También, el “limitado” impacto recaudatorio de ese impuesto sobre los ingresos totales. Un panorama muy diferente al que ofrecieron empresas y asesores fiscales que sí apelaron a la autonomía fiscal de la comunidad para recortar la brecha, sobre todo, con el País Vasco, y utilizar el Impuesto de Sociedades como palanca para generar un ecosistema fuerte.
El comité de expertos que el Ejecutivo navarro creó en abril de 2021 para analizar la fiscalidad ya puso de manifiesto en el primero de sus informes la conveniencia de realizar una evaluación completa de Sociedades y, en particular, de los tipos de gravamen y de la tributación mínima a fin de evitar la pérdida de competitividad fiscal de la Comunidad foral.
LA VENTAJA VASCA
“Es evidente que la recaudación de Sociedades no es la más relevante pero si no hay empresas no habrá IRPF; deben sentirse favorecidas para que el sistema no se destruya. Resulta difícil defender nuestro sistema tributario frente al del País Vasco. Nos lleva tres puntos de diferencia en tributación efectiva”, defendió José Miguel Ancín, director de Deloitte Legal. “El tipo nominal de Impuesto de Sociedades es el escaparate que tenemos para vender Navarra y no ayuda tener que presentarte con un 28%”, completó José Ignacio Pérez de Albéniz, socio y director general de ARPA Abogados recordando, en línea con lo manifestado por Martínez Bujanda, que se suele dar más importancia al tipo efectivo (el que resulta tras aplicar las deducciones y situado en torno al 17,6%). “Con el resto del Estado quizá estemos a la par, pero con el País Vasco salimos perdiendo”.
Desde el ámbito empresarial, Iñaki Ecay, director general de Construcciones Ecay, cuestionó que en la tributación de Sociedades penalice el tamaño y urgió a la administración tomar medidas que permitan hacer tejido empresarial porque “igual dentro de tres años el impuesto esté ya armonizado en Europa”. El presidente de la Asociación Empresa Ribera, Txomin Sánchez, se mostró muy crítico con la burocracia de los fondos Next Generation y aprovechó el debate para pedir “proporcionalidad” a la administración y que no se olvide de que son los empresarios los que generan riqueza. “Tienen que hacer atractivo el territorio. Tengan en cuenta que la mayoría somos empresas familiares”.
IRPF: sin atractivo para competir
El Panorama de la Fiscalidad Autonómica y Foral 2021 del Consejo General de Economistas y REAF indica que en salarios de entre 45.000 y 110.000, Navarra es la que más IRPF paga. “Tenemos un atractivo limitado para atraer personas físicas y debemos serlo para competir por el mejor y más cualificado capital humano”, remarcó Idoya Zabaleta durante su intervención.
Patrimonio: revisar el escudo fiscal
Navarra no es la que más paga, pero tampoco la que menos. Como recordó Zabaleta, en Madrid, Álava y Vizcaya, una persona soltera que tenga un patrimonio de 800.000€ pagaría cero frente a los 475€ que abonaría en Navarra. Los asesores abogan por atenuar la tributación y Hacienda foral reconoce que habrá que analizar el escudo fiscal (esquema para reducir impuestos).
Sucesiones: buena posición
Un soltero de 30 años que reciba en Navarra una herencia de 800.000€ de los cuales 200.000 corresponden a una vivienda deberá abonar 17.000 €. Navarra, dicen, están en buena posición aunque las mejor situadas en el ranking son Andalucía, Cantabria y Galicia que en ese mismo supuesto estarían libres de impuestos. En el extremo opuesto: Asturias, Castilla y León y Valencia.
Donaciones: en la media del país
Donde menos se paga por este impuesto es en Cantabria (0€), Murcia y Madrid (en torno a 2.000 € para el supuesto de una persona soltera de 30 años que reciba 800.000€. Navarra, con 16.000€ se encuentra en la media del país, y lejos de las comunidades en las que más se paga: Castilla-León (200.122 €), Extremadura (200.122 €) y Aragón (177.076 €).
ITP y AJD: de las que menos pagan
Navarra se encuentra entre las comunidades que menos pagan por transmitir un inmueble de segunda mano. Por un valor de 150.000€, la factura de Transmisiones Patrimoniales se queda en los 9.000€, idéntica a la de Madrid y en línea con la de Canarias (9.750€), pero lejos de los 15.000€ que se deben abonar en Cantabria, Cataluña, Galicia y Comunidad Valenciana.
CLAVES
Capital humano. El atractivo de Navarra para atraer personas físicas es limitado. Los expertos abogan por revertir la situación “para competir por el mejor y más cualificado capital humano”.
Entorno fiscal. Navarra ofrece altos niveles de eficiencia empresarial, competitividad estructural e infraestructuras básicas capaces de ofrecer un entorno positivo para los negocios, pero tiene entre sus retos aumentar su atractivo, con mejoras puntuales del entorno fiscal. ¿Cómo? Diseñando buenos incentivos fiscales para la atracción del mejor talento y modificando el tratamiento del beneficio empresarial.