Edición impresa

Actualidad Navarra, Pamplona, Tudela, Estella, Osasuna, Deportes, Gobierno de Navarra, Ayuntamiento de Pamplona, Política, Economía, Trabajo, Sociedad.

ENTREVISTA
IGNACIO SALAZAR BLANCO CEO Y DIRECTOR GENERAL DE GEOALCALI

“La construcción de ‘Mina Muga’ se prevé para primavera; generará 1.000 empleos”

Tras recibir este mes la concesión minera para su proyecto previsto entre Navarra y Aragón, en la zona de Sangüesa, la empresa minera Geoalcali espera poder comenzar a extraer potasa en 2024.

Ignacio Salazar Blanco, CEO y director general de Geoalcali, en las oficinas de Pamplona sujetando un trozo de potasa
Ignacio Salazar Blanco, CEO y director general de Geoalcali, en las oficinas de Pamplona sujetando un trozo de potasaJosé Carlos Cordovilla
Actualizado el 08/07/2021 a las 20:32
El 1 de julio, Geoalcali recibió la concesión minera por parte del Estado y las comunidades de Navarra y Aragón para el proyecto ‘Mina Muga’. El permiso definitivo de explotación de este yacimiento de potasa en la zona de Sangüesa tras años de labores preparatorias, iniciadas en 2014. “Fue una gran satisfacción. Ahora pasamos a la fase de construcción”, asegura Ignacio Salazar, CEO y director general de la empresa minera.
Es el de ahora un paso clave. ¿El más importante quizá?
Sí. La DIA (Declaración de Impacto Ambiental) recibida el 31 de mayo de 2019 también fue muy importante, porque en este tipo de proyectos el aspecto ambiental es fundamental. Pero el permiso que te permite construir para luego producir es la concesión minera. El mineral en el subsuelo es propiedad del Estado y realiza una concesión tras comprobar que el proyecto tiene viabilidad económica, técnica y medioambiental.
¿Qué permisos restan ahora?
No falta ningún permiso minero como tal. Nos quedarían, como parte de la construcción, las licencias municipales.
Culminada la fase inicial de investigación y obtención de permisos, ¿a qué fase se pasa ahora?
Ahora tendremos una pre-fase de la construcción, una preparación en la que ya hemos estado trabajando con nuestro socio contratista principal, Acciona, aunque parte de la construcción la haremos nosotros. Tenemos un equipo pendiente de contratar para este momento para fabricar el minador principal. Y todo eso, junto con la financiación del proyecto de la construcción, nos llevará unos 6 o 9 meses. Las obras empezarían en la primavera de 2022.
¿Cuánto durará la construcción?
De dos a dos años y medio. Así, en 2024, a principios o a finales, estaríamos ya en producción.
¿Y qué empleo se generará?
El equipo es hoy de 40 personas. La construcción prevé 1.000 empleos directos. Y en los primeros momentos de la fase de producción serán 500 empleos (llegando a ser 800 en una segunda fase). En minería, se generan además abundantes empleos indirectos. Es un sector muy intensivo en capital.
¿Qué perfiles se contratarán?
Hay que distinguir entre la construcción, un trabajo más temporal y concreto, y la posterior operación, que ojalá sea de 30, 50 o hasta 100 años... Lo que dé de sí la mina. Hablamos de una mina altamente mecanizada y serán trabajos cualificados y especializados tanto en la mina como en la planta de procesamiento, además de contar con servicios generales de oficina o mantenimiento. Geólogos, ingenieros de mina, operarios formados para manejar el equipo en subterráneo, ingenieros de procesos, ingenieros químicos...
¿Y existe tanta gente con especialización en el sector minero como la que se necesita o se formará?
Tenemos un plan desde Recursos Humanos, en conversación con organismos de Navarra y Aragón, como el Servicio Navarro de Empleo. Hay personal con conocimientos y experiencia de otras minas, sobre todo en Aragón, pero en gran parte tienes que desarrollarlo. Y el periodo de construcción nos da 2 años. Hay ideas de trabajar con la Formación Profesional de la zona y desarrollar perfiles para realizar estos trabajos.
Geoalcali ha recogido ya miles de currículums. ¿Cómo será el proceso de contrataciones?
Recursos Humanos tiene un mapeo tremendo de cada unos de los 500 puestos iniciales que se tienen que desarrollar. Además, el Gobierno de Navarra ha desarrollado un Estudio de Línea de Base Social sobre nuestro proyecto que apunta muchas iniciativas para poder prepararnos estos dos años.
La comarca de Sangüesa, con 10.000 habitantes, podría recibir cientos de nuevos vecinos con este proyecto. Inquieta la falta de vivienda o la afección en los servicios. ¿Se les va a acompañar?
Sin duda. Hay planes ya desde hace tiempo, como este del Gobierno. Se están haciendo las cosas como se debe, en vinculación con la administración. Esta es una oportunidad tremenda para la zona, y sabiendo manejarla bien generará empleo, riqueza, etc.
También preocupa la posible afección por el paso de camiones, pues el mineral saldrá por la variante de Sangüesa. ¿Se ha valorado un acceso directo a la autovía?
Nosotros estamos dispuestos a hacer lo que tenga más sentido, a colaborar, pero eso es competencia del Gobierno de Navarra. Dicho eso, no somos los únicos que usamos camiones y no se generará un tráfico significativo. La DIA indica que las actuales carreteras pueden absorber el tráfico de la mina.
Geoalcali ha invertido ya 75 millones en el proyecto y se prevén 368 más en la construcción y la puesta en marcha, y otros 208 hasta alcanzar la producción total. ¿De dónde procede este dinero?
El sector minero es muy especializado y hay una inversión muy fuerte inicial asociada a un riesgo muy importante, pues en función de unos sondeos se activa todo el proceso. No es fácil. Hay una labor de I+D muy fuerte. Por eso la gente que está dispuesta a poner dinero en estas actividades tiene que saber muy bien qué está haciendo y a qué se expone. En España no encuentras inversores así. Los mercados principales del mundo especializados en esto son Canadá y Australia. Highfield Resources es una empresa australiana que cotiza en Australia, y la subsidiaria para trabajar en España es Geoalcali. Pero a efectos prácticos es lo mismo. Estamos aquí porque está el mineral y tenemos 3.000 accionistas en Australia, Europa, etc.
En el aspecto medioambiental, destacan que será la primera mina de potasa del mundo que no dejará residuos en superficie.
El proyecto ha sido ratificado medioambientalmente por todos los organismos competentes. Y haremos desaparecer los residuos, las sales. Un 15% de lo extraído se tratará en nuestra planta de Sangüesa para su empleo como potasa de uso fertilizantes, un 15% será sal vacuum (uso en sector químico) más sal de deshielo, y el 70% restante se reutilizará para rellenar las cámaras excavadas. No hablamos de minería en roca dura, para la que se requiere usar explosivos; la potasa es una roca más blanda y se extraerá mediante rozadoras.
Grupos ecologistas han criticado algunas consecuencias medioambientales del proyecto, como un gran consumo de agua.
‘Mina Muga’ no dejará residuos salinos ni vertidos de agua industrial. Esto es así. Y en cuanto al consumo de agua, hemos calculado que si la superficie que ocuparemos (220 hectáreas) se utilizara para cultivo de maíz, ese campo consumiría el doble.
También existe cierto temor a una afección al embalse de Yesa.
El IGME, Instituto Geológico y Minero de España, ya ha dicho que este proyecto está desconectado hidrogeológicamente del embalse de Yesa. Hay una falla que separa ambas zonas, y encima la mina está por encima del embalse.
¿Cuánto se producirá y a dónde se destinará?
Los principales productores de potasa están en Rusia, Bielorrusia y Canadá. Muy lejos de las zonas de consumo agrícola. Nuestro proyecto tiene una ventaja fundamental, que estamos en medio de una zona agrícola muy importante como es el norte de España y el sur de Francia. En Europa hay un déficit de potasa, se importa mucha. Es un producto estratégico para dar de comer a la gente, para fertilizar los campos. Procesaremos unas 800 toneladas por hora. Casi la mitad de la potasa que saldrá de aquí para su empleo directo en el campo se venderá en esta zona (España-Francia), un 25% al resto de Europa, y lo demás a Brasil por cuestiones de estacionalidad.
volver arriba

Activar Notificaciones