Maneras de emprender
La repostera que fundó una pastelería en San Martín de Unx en honor a su abuelo: "Estoy segura de que probaría todo lo que hago y de que estaría superorgulloso"
Pedro siempre fue el primero en probar lo que su segunda nieta cocinaba. En honor a él, Amaia Meléndez Pérez abrió El Horno de Pedro en septiembre de 2023


Actualizado el 04/10/2025 a las 15:44
"Estaba con mi madre tomando un café y me preguntó: ‘¿Cómo lo vamos a llamar?’. Y le dije: ‘Yo creo que está claro, ¿no? El Horno de Pedro’”. Quien habla no es Pedro, sino su segunda nieta, Amaia Meléndez Pérez, la persona que desde septiembre de 2023 endulza el olor de las calles de San Martín de Unx con una extensa carta de productos de repostería: cruasanes, galletas, pastas —“que en el pueblo les llaman ‘pipas’ porque se comen como pipas”—, bizcochos, hojaldres y tartas de queso —“tengo doce tipos diferentes”— son solo algunas de las elaboraciones que prepara en su obrador, ubicado a pie de calle en casa de sus tíos.
El apoyo familiar ha resultado indispensable en la trayectoria repostera de Amaia, no solo desde que tomó la decisión de emprender, sino desde que comenzó a ponerse el delantal, cuando tenía 12 años. Todos estuvieron tras ella, pero hubo una persona que lo hizo siempre con especial ahínco: Pedro, su abuelo materno. “Él cataba todas las pruebas que yo hacía. Y eso que, a veces, si te las tiraba a la cabeza, te mataba. Eran unos mazacotes...”, recuerda. Aunque había una excepción, una línea roja que Pedro definió con claridad desde el principio: “Siempre digo que hay una cosa que no quiso probar. Le eché colorante verde a un bizcocho y no quería porque pensaba que tenía moho”. Lejos de tomar el comentario con negatividad, Amaia lo asumió como una enseñanza que ha definido su forma de ser y de hacer hasta hoy: “Fue él quien me inculcó el utilizar todos los productos que pueda del pueblo y el amor al pueblo, a San Martín, a querer quedarme aquí”.
Pero para poder quedarse en el pueblo, Amaia tuvo que salir de él. “Yo no quería estudiar en la universidad, y me metí al grado superior en Dirección de Cocina en Burlada”, explica. En el Centro Integrado de Formación Profesional conoció a Enrique Armendáriz, para quien solo tiene buenas palabras: “Es, con diferencia, el mejor profesor que he tenido. Se notaba que le gustaba enseñar, y a raíz de eso me hice profesora de cocina y de pastelería”. Tras completar el grado, Amaia realizó a distancia un máster de Profesorado en la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), impartió clases en Cruz Roja, Acción contra el Hambre y los ayuntamientos de Tudela y Tafalla y trabajó como repostera en Gelée, Berlys y E.Leclerc.
Aunque Amaia decidió que “para trabajar para otro, mejor trabajo para mí, con lo bueno y con lo malo”. Fue así como se animó a construir su propio negocio en San Martín de Unx, su pueblo, un lugar que no eligió ni por comodidad ni por casualidad, sino por pura convicción: “Tengo claro que hay que potenciar las zonas rurales”. Además, en ese entorno conocido ha encontrado apoyos de sobra: sus vecinos y sus amigas de Tafalla y de Ujué. Y, por supuesto, esa misma familia que le animó desde sus inicios y que, cuando Amaia lo necesita, le echa una mano detrás del mostrador. “Mi hermana y mi prima me ayudan muchísimo. Ellas dicen que no, pero yo creo que algún día vendrán a trabajar conmigo”, ríe la repostera.
Quizá las incorporaciones lleguen con la ampliación del negocio. Primero, Amaia tiene previsto trasladar el obrador a la casa en la que vivía su abuelo Pedro; después, se plantea comprar una 'food truck' para poder llevar más elaboraciones a ferias; y, por último, piensa en ampliar el obrador. “Quiero poner muchas más mesas y muchas más batidoras, como si fuese una fábrica, aunque no quiero mecanizarlo. No pondría ni siquiera una etiquetadora. Quiero seguir haciéndolo todo manual, artesanal, que se note la mano”, explica.
Amaia seguiría, por tanto, utilizando productos de la zona o, incluso, de sus propios huertos, como hace hasta ahora. “Mi abuelo era agricultor. Cuando murió, yo heredé las tierras. Y con mis tíos tenemos una hacienda familiar que llevamos todos juntos”. Ahí tiene almendros, vides y olivos, cuyos frutos emplea luego en sus elaboraciones de repostería, en las que no incorpora conservantes ni aditivos. Así le gustaría a Pedro, concluye su nieta: “A mi abuelo le encantaría El Horno de Pedro. Estoy segura de que probaría todo lo que hago y de que estaría superorgulloso”.
DNI
Amaia Meléndez Pérez nació en San Martín de Unx el 6 de marzo de 1995. Es nieta de Pedro (ya fallecido), hija de María Ángeles (58 años), hermana de Itziar (29), prima de María del Río (31) y pareja de Sergio (32). Forma parte de la última generación que estudió en el colegio Hermanos Brull Ayerra, en San Martín de Unx, cursó Secundaria y Bachillerato en el IES Sancho III el Mayor de Tafalla y completó el grado superior en Dirección de Cocina en el C. I. de FP de Burlada y el máster en Profesorado en la Universidad Internacional de La Rioja (a distancia). En Pamplona trabajó como profesora y repostera, aunque su sueño era regresar a San Martín de Unx. Lo consiguió hace dos años, cuando fundó El Horno de Pedro en honor a la persona que más le apoyó: su abuelo.
ENCARGOS
El Horno de Pedro abre de miércoles a domingo, de 11.30 a 14 horas. Amaia trabaja previo encargo, con al menos 48 horas de antelación, por teléfono, redes sociales o página web. Para pedidos sin gluten, sin lactosa o veganos, el encargo debe hacerse con al menos una semana de antelación.