Nuevo VW Polo
VW se compromete a aumentar el empleo fijo con el nuevo Polo
Más de 400 periodistas de todo el mundo asistieron al evento de Berlín


Actualizado el 17/06/2017 a las 06:00
Tiene nombre alemán, pero es navarro de pura cepa. La nueva estrella de la fábrica de Landaben, la sexta generación del Volkswagen Polo, se convirtió ayer en el centro de todas las miradas en Berlín durante su presentación mundial ante la prensa. En concreto, se mostraron cuatro unidades que fueron enviadas desde Navarra dos semanas antes del evento, al que asistieron 400 periodistas de todo el mundo. A su lado, como unos nerviosos padres, cuatro de los responsables de Volkswagen Navarra y dos miembros del comité.
La comitiva navarra estaba encabezada por el presidente de la empresa, Emilio Sáenz, quien aseguró que la dirección está haciendo todos los esfuerzos posibles para acercar la mayor parte de los proveedores a Navarra o sus cercanías. “Estamos volcados en reforzar el cluster del automóvil y trabajamos intensamente en aumentar el parque de proveedores. En la fábrica, seguimos comprometidos con incrementar las contrataciones fijas gracias al acuerdo de empleo”, expuso poco antes de que comenzara la espectacular presentación.
La presentación fue todo un espectáculo de luces, sonido y movimiento. Los cuatro Polos trasladados a Berlín circulaban sobre el escenario, sobre el que se situaba una plataforma giratoria en la que se detenían durante las intervenciones tanto de Diess como del responsable de desarrollo de Volkswagen, Frank Welsch, y el responsable de diseño de la marca, Klaus Bischoff, que describieron ante los asistentes, colocados en una grada ante el escenario, las peculiaridades y virtudes del nuevo coche: “Representa un salto en calidad, equipamiento, comportamiento y prestaciones”.
El nuevo coche crece prácticamente en todas sus medidas respecto al modelo que sustituye, tendencia que calca del resto de coches del sector. Su longitud es de 4,05 metros (+8 cm), su anchura de 1,7 metros (+8 cm), su altura de 1,44 metros (-1 cm), y su distancia entre ejes de 2,56 metros (+9 cm). De hecho, estas medidas casi son calcadas a las del Golf de cuarta generación, que se vendió entre 1997 y 2004. Su estética más musculosa continúa con el tradicional aire de familia de la marca, con trazos simples, discretos y atemporales.
Arreche asumió las riendas del proyecto hace tres años a propuesta de Emilio Sáenz, responsabilidad en la que este ingeniero industrial nunca había ejercido. “Ha sido un reto apasionante. Poder influir desde las fases iniciales del diseño para que la fabricación sea después lo más eficiente posible”, explicaba el gerente del proyecto VW270, el nombre interno con el que se conoce al nuevo Polo. Arreche definía el nuevo coche como un compendio de “emoción, pasión, buen gusto y frescura”. “Las mayores complicaciones para sacar adelante este proyecto han sido técnicas. A veces es difícil compaginar visiones contrapuestas, pero siempre tienen que prevalecer los intereses generales”, añadía para después destacar la calidad del equipo humano, tanto en Pamplona como en Alemania, involucrado en el lanzamiento.
Antes de volver con el resto de la delegación navarra presente en Berlín, Arreche miraba satisfecho el interés de los centenares de periodistas presentes en el evento para tocar, fotografiar y montarse en el coche destinado a marcar nuevos hitos en la historia de la fábrica de Landaben.
