Escalada de precios
Colas en algunas gasolineras navarras de la frontera por la avalancha de automovilistas franceses
Los elevados precios de los combustibles en el país vecino y la escasez en algunas de sus estaciones de servicio elevan un 20% la demanda de carburantes en Dantxarinea


Publicado el 25/09/2026 a las 05:00
Tradicionalmente, los conductores franceses que residen en zonas cercanas a la frontera han llenado sus depósitos en Navarra para aprovechar los mejores precios de los combustibles en España. Un tratamiento fiscal más favorable respecto al país vecino siempre ha fomentado un consumo de carburantes, tabaco y alcohol de ciudadanos galos en las zonas lindantes entre ambos países, pero este diferencial respecto a los combustibles se ha disparado en las últimas semanas y ha empujado a un mayor número de franceses a acercarse a la Comunidad foral para repostar.
La estampa vista este jueves 24 de septiembre, un día entre semana, en una de las gasolineras más populares de Dantxarinea lo atestigua, con largas colas de vehículos que llegaban hasta la rotonda contigua. Los empleados de la estación de servicio se han afanado por poner orden para agilizar el atasco resultante de coches con matrículas francesas, aunque ha resultado inevitable que tengan que esperar largos minutos hasta llegar al surtidor.
Te puede interesar

El flujo masivo de residentes en Francia se ha convertido en algo habitual en la zona estos últimos días, con miles de usuarios que no solo aprovechan para llenar sus depósitos, sino que además vierten el gasóleo en grandes garrafas para no tener que desplazarse tan a menudo hasta las gasolineras españolas.
El continuo trasiego de coches procedentes de Francia está fuertemente espoleado por los recortes en el impuesto sobre los hidrocarburos de 20 céntimos al litro vigentes en España. Frente a los 2,41 euros que se pagan de media por litro de gasóleo de automoción allende la muga norte, que en algunos momentos ha llegado a rozar los 3 euros, el coste en la frontera ronda los 2 euros el litro. Son entre 40 y 50 céntimos menos de la media en Francia, lo que significa un ahorro de cerca de 25 euros a la hora de llenar un depósito típico de 55 litros, que no es poco.
El presidente de la Asociación de Empresarios de Estaciones de Servicio en Navarra, Jon Villares, confirma que el incremento de la demanda en las gasolineras fronterizas ha escalado entre un 15% y un 20% respecto al mismo periodo del año pasado. Pero es un comportamiento que no solo atribuye a la diferencia de precio transfronterizo, sino también a los crecientes problemas de carestía de combustibles en algunas estaciones de servicio galas.
SIN RIESGO DE CONTAGIO
El representante del sector en Navarra descarta por completo que esa escasez pueda contagiarse a España, ya que las dificultades en el territorio galo están motivadas por una decisión de la cadena Totalenergies de topar los precios de los combustibles en 2 euros para la gasolina y 2,25 euros el diésel.
Esta medida, en un contexto en el que el litro de gasóleo en Francia se vende de media a 2,41 euros, ha multiplicado la afluencia de consumidores a las estaciones de Totalenergies, que consumen los carburantes disponibles a mayor ritmo del que pueden reponerlos. En los Pirineos Atlánticos, el departamento fronterizo con Navarra, el 27% de las 114 estaciones de servicio están afectadas por el cierre de surtidores por agotar el producto a la venta.
Pero incluso a pesar de los precios topados en esas gasolineras de Francia, cada vez más conductores galos optan por acercarse hasta Navarra para llenar sus depósitos. Evitan así los continuos problemas de suministro en las estaciones de servicio de Totalenergies y ahorran de paso un buen pellizco.
“Si antes se desplazaba gente en un radio de 50 kilómetros, ahora lo hace desde una distancia de 150 km”, comenta Villares. El presidente de la asociación sectorial en Navarra considera que tras la decisión de Totalenergies, que “no tiene sentido a nivel empresarial”, hay un trasfondo político, ya que la compañía gala de hidrocarburos está participada por el estado francés. “Ante el riesgo de intervención en los precios, como había advertido el gobierno francés de continuar la escalada de precios, Totalenergies decidió aplicar esta medida de contención”, relata.
Otra fuente de los problemas de suministro en territorio galo, según añade Villares, es una infraestructura de refinado sustancialmente menor que en España. Así, Francia cuenta con solo cinco refinerías frente a las ocho que hay en España, lo que se traduce en una capacidad para procesar crudo mucho menor, de 1,16 millones de barriles frente a 1,6 millones.
“El consumo de los productos derivados del petróleo en el país vecino también es sensiblemente mayor, ya que su parque automovilístico se sitúa en 47 millones de vehículos en comparación con los 37 millones que tenemos en España”, concreta. Y el problema de Totalenergies se agrava debido a que concentra “el 60% de la producción de hidrocarburos en Francia”. Todo ello contribuye a complicar la distribución de hidrocarburos en Francia y empuja a sus conductores a venir a Navarra a repostar.
Jon Villares, presidente de la asociación de estaciones de servicio en Navarra: “Los negocios van aguantando hasta que no puedan más”
Los altos precios de los combustibles no son una buena noticia para los empresarios de las estaciones de servicio en Navarra. Lejos de la creencia de que estarán engordando sus cuentas, son negocios que viven de una pequeña comisión por litro vendido y, con el precio por las nubes, la demanda cae.
Muchos automovilistas restringen sus desplazamientos al mínimo y aquellos que pueden incluso dejan aparcados sus vehículos. Lo explica el presidente de la Asociación de Empresarios de Estaciones de Servicio en Navarra, Jon Villares, que reclama la urgente renovación de las ayudas públicas, cuya vigencia caduca el próximo 30 de septiembre.
“El problema es que, sobre el impuesto especial a los hidrocarburos, se le aplica luego el IVA. Si las ayudas se acaban, el diésel subirá de golpe el 1 de octubre 25 céntimos, de los que 20 céntimos corresponderán al impuesto y 5 céntimos al IVA”, explica. Ante la situación de estrés que sufre el mercado, Villares reclama “un apoyo firme por parte del Estado” para mitigar los daños.
Recuerda que las estaciones de servicio en Navarra llevan meses “estrangulando” sus beneficios para mantener en la medida de lo posible la demanda. “Muchas empresas van aguantando hasta que no puedan más”, alerta.
Para capear el temporal, recuerda que la asociación sectorial en España ha lanzado una propuesta que beneficiaría tanto a unos negocios “muy estresados” como a los propios usuarios y los profesionales del transporte.
Pasaría por reducir a 0 el impuesto especial al diésel, lo que se sumaría a un recorte del IVA al 10%. Con ello, se lograría situar el litro de gasóleo a 1,80 euros, un nivel alto, pero algo más asequible respecto a los 2,25 euros que se esperan a partir de octubre.