Empresa

Quién es el discreto industrial vasco que quiere Azkoyen para su imperio

Después de comprar Sidenor y reflotar Talgo, José Antonio Jainaga ha puesto en su radar a la compañía navarra por su alto valor tecnológico

El presidente de Sidenor, José Antonio Jainaga, el pasado 27 de febrero en Bilbao. EFE / LUIS TEJIDOBILBAO, 27/02/2025.- El presidente de Sidenor, José Antonio Jainaga el pasado 27 de febrero de 2025 en Bilbao. El juez de la Audiencia Nacional Francisco de Jorge investiga por contrabando y participación por complicidad en un delito de lesa humanidad o genocidio al presidente de Sidenor, José Antonio Jainaga Gómez, y a otros dos directivos, por vender acero a la compañía Israel Military Industries (IMSI), fabricante de armas, tanto pesadas como ligeras. EFE/Archivo/Luis TejidoEl presidente de Sidenor, José Antonio Jainaga. EFE
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El presidente de Sidenor, José Antonio Jainaga, en una imagen de archivoLUIS TEJIDO/ EFE
El presidente de Sidenor, José Antonio Jainaga, el pasado 27 de febrero en Bilbao. EFE / LUIS TEJIDOBILBAO, 27/02/2025.- El presidente de Sidenor, José Antonio Jainaga el pasado 27 de febrero de 2025 en Bilbao. El juez de la Audiencia Nacional Francisco de Jorge investiga por contrabando y participación por complicidad en un delito de lesa humanidad o genocidio al presidente de Sidenor, José Antonio Jainaga Gómez, y a otros dos directivos, por vender acero a la compañía Israel Military Industries (IMSI), fabricante de armas, tanto pesadas como ligeras. EFE/Archivo/Luis TejidoEl presidente de Sidenor, José Antonio Jainaga. EFE

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Diana de Miguel

Publicado el 28/07/2026 a las 05:00

Tras la OPA lanzada el viernes sobre la navarra Azkoyen está el empeño de un discreto industrial vasco para que su imperio empresarial siga sumando activos de primer nivel. Se trata del empresario José Antonio Jainaga Gómez (Bilbao, 1954) y lleva toda su carrera profesional trabajando en y por la industria. Hijo de un taxista y de una ama de casa, es Ingeniero Industrial por la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de Bilbao. Su trayectoria arrancó en la división nuclear del grupo de ingeniería y tecnología Sener. Después, estuvo 20 años, ocho de ellos en Francia, en el gigante de los neumáticos Michelin donde desempeñó diversos puestos de responsabilidad hasta llegar a ser vicepresidente ejecutivo y director general para Europa del negocio de neumáticos para turismo.

Fue en 1998, mientras residía en el país galo, cuando recibió una oferta del grupo siderúrgico Sidenor que terminó aceptando. Y en Sidenor sigue, aunque durante todos estos años no ha dejado de analizar y estudiar operaciones empresariales que le permitan seguir creciendo. Jainaga está convencido de que la unión hace la fuerza y es un referente para el Gobierno vasco como ejemplo del perfecto industrial que ama a su tierra y que ha apostado y se ha arriesgado por ella incluso en los tiempos difíciles de ETA. En 2025 fue reconocido con el 25º premio Joxe Mari Korta que se instauró tras el asesinato a manos de ETA del empresario guipuzcoano. Se trata de la máxima distinción que concede el Gobierno Vasco en materia empresarial con la que ese año el Ejecutivo quiso premiar el compromiso del empresario “por el arraigo, la excelencia industrial, la apuesta por la innovación y la creación de empleo de calidad”. El acto estuvo presidido por el Lehendakari, Imanol Pradales.

Cuentan quienes conocen a Jainaga que siempre tiene en su radar alguna nueva adquisición. Su aspiración es consolidar el grupo industrial propio que ha ido conformando estos años para hacer frente a la competencia en el mercado internacional. Tras haber logrado ponerse a los mandos de Talgo, la navarra Azkoyen sería su último objeto de deseo. La oferta de compra por la navarra está valorada en 244 millones y liderada por el grupo industrial Ohmnia, propiedad del empresario vasco y que tiene entre sus socios al Instituto Vasco de Finanzas, la Fundación Carmen Lequerica Holding, y la Fundación Bancaria Vital. También incorpora a la Fundación BBK y a Indar Kartera, el vehículo inversor de Kutxabank. La operación se enmarca en un contexto en el que los dos territorios, Navarra y el País Vasco, tratan de lograr las mejores inversiones para su industria y donde sus Ejecutivos comparten una estrategia que apuesta por apoyar el arraigo al territorio de empresas estratégicas. Este mismo año, en marzo, se supo que la fábrica de baterías del gigante Hithium a la que también aspiraba Vitoria se hará en Navarra. El proyecto llegó a ser anunciado en el Parlamento vasco por el consejero Mikel Jauregi e incluso se apuntó al grupo Mondragón como socio local. Tras conocerse la noticia, el lehendakari salió al paso hablando de “deportividad” en la carrera entre territorios.

DE COMPRAS SIDENOR A REFLOTAR TALGO 

Jainaga lleva la discreción por bandera. Desembarcó en Sidenor con el cargo de director general cuando era propiedad de inversores vascos y en 2005 fue nombrado consejero delegado cuando el grupo fue absorbido por el gigante siderúrgico brasileño Gerdau. Una década después, Jainaga lideró a un grupo de otros directivos de Sidenor que se lanzaron a la adquisición de la compañía y cerraron la compra por 155 millones de euros. Lo hizo a través de la sociedad familiar de inversión, Clerbil S.L. que el empresario vasco puso en marcha para participar en empresas electrónicas, farmacéuticas y agroalimentarias. Intentó tomar el control del grupo químico catalán Celsa, pero la operación no salió y apuntó a Talgo cuando el histórico fabricante de convoyes ferroviario pedía a gritos aumentar su capacidad de producción para atender los pedidos récord que acumulaba. En diciembre de 2025, a través del consorcio que lidera, se hizo con el 27,4% del capital de la compañía después de que la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales ( SEPI ) suscribiera una ampliación de capital para controlar el 7,8% del fabricante ferroviario. Jainaga se convirtió así en el nuevo presidente del fabricante de trenes tras la dimisión presentada por Carlos Palacio Oriol. Pero Jainaga ha realizado numerosas inversiones más, muchas de ellas a través de la división Ohmnia focalizada en fabricación electrónica y metálica y dirigido a sectores como salud, energía, defensa, control de accesos o ferrocarril que ahora apunta a la navarra Azkoyen. Para el grupo vasco, la multinacional “aporta tres familias de tecnologías de alto valor añadido -Cofee & Vending Systems, Paymente Tecnhologies y Time & Security) con un marcado perfil exportador y que pueden beneficiarse de las capacidades tecnológicas e industriales de Ohmnia”. 

Caída de la acción y volatilidad tras la OPA

La oferta pública de adquisición (OPA) voluntaria sobre la totalidad de las acciones de Azkoyen presentada el viernes por el grupo vasco Ohmnia por un valor global aproximado de 244,5 millones de euros ha introducido incertidumbre sobre la estructura futura de la propiedad de la multinacional navarra. Y esa incertidumbre ha tenido este lunes dos consecuencias en Bolsa. Por un lado, el valor de la acción de Azkoyen ha caído hasta los 11,10 euros al cierre del mercado, un 2,63% (0,30 euros) con respecto al precio al que había cerrado el viernes, una cotización que se encuentra todavía por encima del precio de 10 euros por acción contemplado en la propuesta del consorcio vasco. Por el otro, ha aumentado la volatilidad.

Durante la jornada de este lunes se han llegado a mover cerca de 150.000 títulos una cifra, que según valora Álvaro Bañón Irujo, socio de Haltia Capital, duplica el volumen medio diario de títulos de la compañía que ha sido habitual en los últimos tres meses aunque en alguna de las jornadas previas a la OPA llegaron a moverse hasta 300.000 títulos. Según destaca Bañón Irujo, los pequeños accionistas, muchos de ellos pequeños ahorradores navarros y que controlan en torno al 15% de las acciones, habrían sido los que al ver el precio, los citados 10 euros, que ofreció el viernes el grupo que ha lanzado la OPA han decidido vender sus títulos.

Los títulos de Azkoyen ya experimentaron recientemente cierta volatilidad bajista tras el descuento de dividendos. “La distribución de un dividendo de aproximadamente un euro por acción actuó como catalizador clave del movimiento mensual”, señalan los analistas que proyectan un desempeño sólido para el próximo trimestre debido a la ausencia de deuda neta y a la estabilidad operativa de sus divisiones. Durante la última junta de accionistas de Azkoyen, que se celebró el pasado 25 de junio, se aprobó un reparto de dividendo ordinario y extraordinario de 24,5 millones de euros. Curiosamente, se decidió que se abonara el viernes 24 de julio, el mismo día en que se presentó la OPA. El dividendo ordinario fue de 0,356 euros por acción y el extraordinario, de 0,644 euros por acción.

Las actividades de Azkoyen en el mercado germano obligan a que el regulador alemán Bundeskartellamt (BKartA), aprueba la operación, según recoge la documentación previa. Si da luz verde, será la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) la que tendrá que emitir su propio veredicto. Según ha adelantado este lunes Cinco Días, la operación incluye el planteamiento de una fusión inversa. Es decir, que Azkoyen absorberá a Ohmnia para mantener su marca y seguir cotizando en Bolsa.

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