Empresa
Santiago Pangua vende la ingeniería Tesicnor a sus directivos
El objetivo del fundador de la compañía, con 140 empleos, es que continúe en Navarra y que pase a manos de quienes "han contribuido a su éxito"


Publicado el 03/01/2026 a las 05:00
La ingeniería Tesicnor, con 140 empleos y especializada en la prevención de riesgos laborales, cambia de manos. Su fundador, propietario y director gerente, Santiago Pangua Cerrillo, ha decidido transmitir su empresa a cuatro de sus directivos trabajadores al no contar con sucesores dentro de su familia. Es una operación conocida como MBO (Management Buy Out) por la que un equipo directivo compra la empresa en la que trabajan. “Pero en este caso no se produce porque esté en una delicada situación económica ni porque no haya posibles compradores, sino porque quiero que la empresa continúe en Navarra, que sea aquí donde se tomen las decisiones y que pase a manos de los trabajadores que me han ayudado a llegar hasta aquí. En un contexto en el que muchas empresas eligen para su venta a fondos de inversión o multinacionales, esta opción supone reforzar el arraigo en Navarra y el compromiso con el desarrollo económico y social de esta comunidad ”, señaló Pangua. Defensor de la empresa como como un proyecto humano, señaló que siempre ha creído que “es posible crear una gran empresa sin renunciar al objetivo principal de hacer un mundo mejor”.
Tesicnor es una ingeniería de servicios enfocada a la seguridad en energías renovables, aunque también trabaja para otras industrias. También fabrica producto propio, utillaje para el sector renovable, cuyo diseño desarrolla su ingeniería, mientras que el mecanizado y ensamblaje lo subcontrata en empresas de Navarra.
DE ITURRAMA A NOÁIN
Tesicnor fue fundada por Santiago Pangua en 2002 y comenzó en unas oficinas en Iturrama con 6 técnicos. Hoy la sede está en Noáin, en el polígono Mocholí, y cuenta con oficinas en Madrid, Andalucía y Galicia, además de en otros países como Chile y México. Casi el 70% de los 140 trabajadores está en Navarra y la previsión de facturación para 2025 es de 12 millones de euros. Navarra supone menos de un 7% del total de su actividad. Entre sus clientes figuran Iberdrola, Abengoa, Nedgia, Acciona... Y ha recibido diferentes reconocimientos.
SEGREGACIÓN DE LOS NEGOCIOS
La venta, que terminará de materializarse el próximo junio, supone desglosar el negocio en cuatro empresas, que formarán el grupo Tesicnor, que corresponden a los cuatro departamentos que venían funcionando hasta ahora. Al frente de cada una de estas empresas está uno de los nuevos propietarios. Rodrigo Gómez dirigirá la ingeniería; Juan López, la parte de formación; Jesús Domínguez, la de riesgos laborales, y Alfonso Octavio de Toledo, la de seguridad industrial. Para la venta de la empresa, con un valor contable de 5 millones de euros, se ha decidido pagarla a cargo de los beneficios los próximos años, para facilitar la adquisición de Tesicnor.


Un empresario amigo de la asociación Arizmendiarrieta
Santiago Pangua Cerrillo (Pamplona, 26 de septiembre de 1958) estudió ingeniería técnica en la Universidad de Navarra e ingeniería industrial en Alfonso X El Sabio. Fundador en 2002 de la ingeniería Tesicnor, centrada en la prevención de riesgos laborales, ha estado muy ligado a la asociación Amigos de Arizmendiarrieta. Participó en diferentes grupos de trabajo en representación de la CEN (Confederación Empresarial de Navarra) para promover el modelo de empresa defendido por el sacerdote José María Arizmendiarrieta, promotor del Grupo Mondragón. “Arizmendiarrieta era partidario de que los trabajadores participaran en las decisiones y en la propiedad de la empresa. Hemos hecho que el trabajo, que es tan importante en nuestra vidas, haya perdido dignidad. Siempre me he empeñado en que todos los que entren a trabajar en Tesicnor desarrollen sus capacidades.
Casado con Begoña Irigaray, el matrimonio tiene dos hijas ajenas a la actividad empresarial de su padre. Cristina, doctorada por la Universidad de Navarra en Farmacia, es investigadora sobre el cáncer en Lovaina (Bruselas) y Paula es residente en oncología de la CUN. “Cuando no tienes sucesión para una empresa, las opciones son el cierre, la venta a un tercero o dejarla a los trabajadores”, explica Pangua, quien ha optado por la tercera alternativa.