El conflicto del biometano

La complicada hoja de ruta del biogás en Navarra a través de 11 grandes plantas

El sector avanza marcado por la contestación social y pendiente de la moratoria

Protesta de la plataforma Stop Biometano Lodosa-Sesma frente al Parlamento de Navarra el pasado mes de septiembre
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Protesta de la plataforma Stop Biometano Lodosa-Sesma frente al Parlamento de Navarra el pasado mes de septiembreJesús Garzaron
Protesta de la plataforma Stop Biometano Lodosa-Sesma frente al Parlamento de Navarra el pasado mes de septiembre

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María Puy Amo

Actualizado el 05/12/2025 a las 16:28

En 2022, el Gobierno de España identificaba en su ‘hoja de ruta del biogás’ los retos y oportunidades de su progresivo desarrollo como parte de la solución para alcanzar la “neutralidad climática en 2050”. A ese documento, centrado en el producido mediante la digestión anaerobia por encontrarse en un nivel de madurez tecnológica más avanzado que el de otros procesos, no resulta ajena Navarra y así lo refleja en su Plan Energético Horizonte 2030. Hoy, 11 grandes plantas en diferentes fases de tramitación configuran el mapa propio -y complicado- del territorio foral en el camino hacia la descarbonización por el uso directo del biogás o por su conversión en biometano. 

El sector avanza entre dificultades. Marcado por el conflicto social a la vez que pendiente de la moratoria de 12 meses para nuevas plantas de biometano que el Parlamento de Navarra aprobaba el pasado 30 de octubre tras el acuerdo alcanzado por UPN y PSN. Sesma, Tudela y, ahora también, Arróniz quedan fuera de la suspensión que sí afectará a otros proyectos en tramitación pendientes cuya situación final aún no se ha dado a conocer.

TIERRA ESTELLA: DOS DE CUATRO SIGUEN ADELANTE

En el verano de 2025, la palabra biometanización se ha escuchado en Navarra en contextos distintos. La empresa E-cogeneración, dedicada a la producción de energía eléctrica y térmica a partir de la fermentación de purines y otros residuos orgánicos, convertía su planta de biometano de Cabanillas en la primera de Navarra conectada a la red de gas a través de Nedgia, distribuidora de Naturgy. La instalación forma parte de la ampliación de una planta que se había puesto en marcha en esta localidad de la Ribera navarra en 2011.

El proyecto se anunciaba con normalidad en un mes de agosto en el que otro punto de Navarra, Tierra Estella, se movilizaba frente a las cuatro plantas previstas para tratar en su territorio 563.000 toneladas de residuos orgánicos procedentes de explotaciones ganaderas ( gallinaza, estiércol ovino y vacuno y purín porcino y vacuno) o de la industria agroalimentaria.

En la merindad, las protestas partieron de la calle con las primeras plataformas ciudadanas de Viana y Lodosa (localidad próxima a la planta de Sesma). Los ayuntamientos cogieron el testigo, se adoptaron acuerdos municipales por unanimidad para intentar frenar estos proyectos y ya en septiembre, con el inicio del curso político a la vuelta del verano, el Parlamento se sumó tardíamente para, primero, pedir una reubicación de la planteada en Sesma. La única declarada hasta la fecha de interés foral por el departamento de Industria envuelta en un conflicto que no se ha dado en esta localidad, cuyo Ayuntamiento sí la apoya, sino en Lodosa, junto a cuya muga se localiza.

La de Biometano Sesma S.L. es, además, la mayor de las cuatro concentradas en una misma comarca (184.000 toneladas anuales) y la única cuya exposición pública se remonta al verano de 2024 tras darse entrada al expediente junio. Concedida por Medio Ambiente la Autorización Ambiental Integrada el pasado 29 de octubre, escapa a la suspensión temporal y continúa adelante.

Lo hará también Arróniz. Un proyecto presentado en noviembre de 2024 por la empresa AGR Biogás que consiste en una planta en el término de El Soto destinada a la valorización de unas 140.000 toneladas anuales de residuos no peligrosos de origen agroindustrial y ganadero para producir digestatos y biometano. Aunque tardía teniendo en cuenta que su exposición pública se remonta a enero de este año, la oposición vecinal se ha extendido también este otoño por la localidad. Muy crítica, la plataforma Stop Biometano Arróniz ha reprochado al Ayuntamiento su falta de transparencia desde el primer momento y haber guardado silencio durante todo el año ante la propuesta que se tramitaba en el Gobierno de Navarra.

Como la de Sesma, la de Arróniz no se ve afectada por la moratoria al disponer ya de la Autorización Ambiental Integrada mediante una resolución firmada el pasado 12 de noviembre por la directora general de Medio Ambiente. Dos seguras frente a dos pendientes -Los Arcos y Viana- en una comarca que hizo llegar 10.000 firmas contra la concentración de estas iniciativas en su suelo no solo de particulares. Asociaciones, denominaciones de origen (como la de Rioja) expresaron de la misma manera su oposición.

TUDELA: LA ÚNICA PLANTA DE PROMOCIÓN PÚBLICA

En Tudela se localiza la a única de promoción pública a través de Nilda. La sociedad del Gobierno de Navarra está actualizando la segunda mayor depuradora de la Comunidad foral para “recibir, gestionar y deshidratar los fangos que se obtienen una vez se ha depurado el agua residual de hogares y empresas”. Actualmente, se ejecutan los trabajos de la primera fase de su proyecto, centrados en la reforma de la depuradora y la actual línea de fangos, a los que ahora pretende sumar los de la fase 2, aumentando la capacidad de la línea de lodos para tratar el 40% procedentes de otros puntos de Navarra para su conversión en biometano y abono de uso agrícola. Un proyecto no exento de polémica y que, finalmente, ha quedado fuera de la moratoria aprobada por el Parlamento de Navarra.

El equipo de gobierno del ayuntamiento, liderado por UPN, se ha opuesto frontalmente y ha acusado al Ejecutivo de acelerar los trámites e, incluso, de retrasar la publicación de la moratoria en el Boletín Oficial de Navarra para darle la autorización definitiva y que siguiera adelante. El Gobierno siempre lo ha negado aduciendo que su tramitación estaba muy avanzada y que se han seguido los cauces habituales.

CINTRUÉNIGO Y FUNES: PROYECTOS SUSPENDIDOS

El BON (Boletín Oficial de Navarra) publicaba el pasado 3 de noviembre la información pública del expediente de concesión de autorización ambiental integrada promovido por B. Power Gen Xv para construir una lanta de biometano y biofertilizantes en Cintruénigo, que queda suspendida por la moratoria. El proyecto contempla una superficie de 89.778 m2 al sur del núcleo urbano, a una distancia de unos 2,9 kilómetros en un área próxima al polígono industrial Dehesa de Ormiñén. Como producto final, “generará biogás que será objeto de acondicionamiento a biometano e inyección en la red de gas” así como “digestato tanto sólido como liquido que podrá ser utilizado como abono orgánico”. Un proceso a partir de la entrada en la planta de 91.000 toneladas de residuos anuales.

Al día siguiente, el BON del 4 de noviembre publicaba el inicio de la información pública de otro proyecto, impulsado por Catalana de Biogás 6 para implantar en término de Funes una planta para tratar 95.200 toneladas de residuos al año. Queda paralizado por estar incluido dentro de la moratoria al encontrarse en la fase preceptiva del procedimiento para la concesión de la autorización de impacto ambiental.

OTRAS: SEIS PENDIENTES EN DISTINTAS FASES

En fases diferentes de la tramitación, algunas solo con la exposición pública finalizada y otras pendientes de requerimientos, quedan en espera otras seis grandes plantas en Navarra, dos de ellas, en Tierra Estella. Todo apunta a que la tramitación va a suspenderse en todas ellas.

Catalana de Biogás impulsa una planta en Artajona para el tratamiento de purines de explotaciones porcinas con una capacidad anual de entre 100.000 y 160.000 toneladas. Con fecha 26 de mayo de 2025, Medio Ambiente formuló el informe de impacto ambiental y resolvió que el proyecto no tiene previsiblemente “efectos significativos sobre el medio ambiente”. Establece que, a partir de ahí, deberá contarse con cuantos permisos contemple la normativa y asumir el cumplimiento de determinadas condiciones.

En Cortes, Ribercogas impulsa una planta cuyo expediente tiene entrada en el Gobierno de Navarra a finales de 2023, una de las primeras en iniciar una tramitación que cuenta también con una Evaluación de Impacto Ambiental simplificada favorable.

En Murillo el Cuende (Rada) la firma Biorig Energy obtuvo el pasado 20 de mayo un resolución favorable en el procedimiento de evaluación ambiental simplificada para la instalación de una planta que se dimensiona para valorizar unas 169.000 toneladas de residuos orgánicos. Contempla dos actividades: la producción de biomenato y fertilizantes. Condiciones por cumplir igualmente.

En la misma localidad, también en Rada, Kambio Navarra, se tramita posteriormente un segundo proyecto para construir una planta con otras 143.000 toneladas de capacidad. Se trata, junto con las de Los Arcos y Viana, las que se encuentran en una primera fase del procedimiento con las exposiciones públicas ya concluidas entre julio y octubre.

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