Las fincas que riega el Canal de Navarra gastaron de media 4.800 m3/hectárea durante 2023
La sociedad pública Canasa subió la tarifa a los regantes un 2% pero estos se mostraron en contra por la falta de un plan económico financiero y aportaron una cantidad similar a la de 2022


Publicado el 20/03/2024 a las 05:00
El Consejo de Administración de la sociedad pública Canal de Navarra (Canasa) - gestora de la infraestructura hidráulica y propiedad en un 60% del Gobierno central y un 40% del Gobierno de Navarra- aprobó este martes la gestión y cuentas de 2023. En un comunicado se dice que el consumo medio en la zona regable del Canal (27.614 hectáreas) se situó en una media de 4.769 m3 / ha. Es un volumen muy por debajo de la concesión oficial (6.400 m3/ha) y un 12% menos que en 2022.
Por otro lado, el abastecimiento de agua de boca sumó 11,42 hm3, un 57% más que en 2022 originado por “el incremento de suministro” de la planta de Tiebas a Pamplona y su alfoz, “que se abasteció del Canal dos meses más de lo habitual”.
LAS TARIFAS DE LOS REGANTES
La sociedad pública cerró 2023 con pérdidas superiores a los 11 millones. Las tres fuentes de ingresos de Canasa son: la venta de energía (hay dos centrales hidroeléctricas), la venta de agua para el consumo humano y, las cuotas (tarifa) de los regantes. Este último capítulo, debido a los retrasos en las obras del Canal (falta la ejecución de la Segunda fase), se mantienen en torno a los 6 millones al año, ya que al no aumentar las hectáreas regadas Canasa, por tanto, no incrementa ingresos.
En 2023, Canasa planteó a los regantes una subida del 2% de la tarifa media que le pagan al año (unos 230 euros por hectárea) pero estos se mostraron en contra porque, desde hace tiempo, reclaman un estudio económico financiero que dé viabilidad al proyecto, ya que sin él las tarifas se dispararían. Los regantes, a final de año, habían aportado la misma cantidad que en 2022 excepto un 2%. Las pérdidas de 2023 superan los 11 millones, muy por encima de los 3,3 de pérdidas de 2022. Canasa explica las pérdidas “fundamentalmente” en la imposibilidad de repercutir a los regantes los gastos financieros de la ejecución del Canal (se pidió un préstamo de 125 millones). Según los regantes, si se repercutieran los 11 millones la tarifa anual que abonan subiría de 230 a 500 €/ha.