40 talentos emergentes
La baza de Navarra para atraer y retener el talento
La Comunidad foral, por su tamaño, no lo tiene nada fácil para retener o traer de vuelta su talento. El vínculo afectivo puede ser un incentivo, pero no es suficiente


Publicado el 03/12/2023 a las 05:00
El talento es un activo cada vez más codiciado en un mundo en el que, a nivel tecnológico y científico, ya no existen las fronteras. Los mejores currículos disponen ante sí de una amplia oferta internacional de centros de investigación y compañías que se dan de codazos para contratarlos. No escatiman recursos e intentan retenerles en una competición a escala global que no deja de ganar intensidad con el paso de los años. Una pequeña región como Navarra no lo tiene nada fácil en un entorno así, sobre todo si se limita a jugar la baza de la morriña de sus profesionales migrados como principal argumento para traerlos de vuelta. El vínculo afectivo con la tierra natal puede ser un incentivo poderoso que compense algunas carencias, pero de poco sirve si faltan los mimbres básicos que permitan desarrollar una carrera profesional con suficiente proyección.
La elevada inversión presupuestaria destinada a la formación superior de las nuevas generaciones, ahí están los casi 110 millones del presupuesto en la Universidad Pública de Navarra de este año, acaba perdiéndose en parte por el sumidero de la competencia internacional. Un triste resultado en el que otros países más atractivos se acaban beneficiando indefinidamente del talento ajeno. Precisamente ahí radica el quid de la cuestión, en esa perennidad del exilio laboral, ya que para cualquier profesional inquieto es positivo salir al extranjero para entrar en contacto con mentes más brillantes de las que aprender y lugares estimulantes donde adquirir nuevas habilidades. Lo ideal sería que, tras una sana y fructífera etapa en el exterior, buena parte de ese talento retornara a su tierra y actuara como un nutritivo abono que ayudara a fortalecer al tejido empresarial y a germinar nuevos proyectos en sectores novedosos.
Sin embargo, la realidad es que, hoy por hoy, muchos de los mejores científicos y profesionales navarros en otros países frecuentemente no encuentran un entorno apropiado que permita su regreso a casa salvo en honrosas excepciones. Tampoco es raro encontrarse en la Comunidad foral con personas por cuyo talento se pegarían fuera y que han preferido quedarse encontrando un acomodo más o menos razonable, pero por debajo de sus posibilidades. Otros muchos estarían encantados de volver con una pista de aterrizaje adecuada en forma de mejores sueldos, mayor estabilidad laboral y más medios para desarrollar sus vocaciones. De lo que no cabe duda es de que el talento atrae al talento en una espiral virtuosa en la que debería entrar Navarra para garantizar su competitividad futura.
Taponar la fuga de materia gris ha sido uno de los quebraderos de cabeza de los distintos gobiernos forales, que han puesto en marcha variadas iniciativas en la medida de sus posibilidades para corregir esta situación a lo largo de los años. Hace un año se aprobó una batería de medidas que mejoraban la fiscalidad del emprendimiento en nuevas actividades innovadoras con la intención de atraer a investigadores y profesionales desplazados al exterior. Entre ellas destacaba la deducción del 30% del rendimiento neto de actividad en los dos primeros años para estos retornados. Es solo un ejemplo de lo que buenamente se ha hecho con la mejor de las intenciones, pero con un alcance limitado.
El verdadero problema que frena la recuperación del talento hay que buscarlo en las frías y objetivas cifras. Según los últimos datos disponibles, Navarra invirtió el 1,9% del PIB en I+D+i durante 2021, idéntico porcentaje que el año anterior, mientras que la media de la Unión Europea estuvo en el 2,3%. Países como Finlandia, Alemania o Suecia sobrepasaron el 3% y Corea del Sur, por buscar una referencia en otro continente, flirteó con el 5%. Según las metas marcadas en la Estrategia de Especialización Inteligente S4 de Navarra, para 2025 el porcentaje debería situarse en el 2,6%. Lograr este objetivo significa que habría que incrementar la inversión en siete décimas en cuatro años, aumento sin precedentes en la estadística foral.
El Gobierno de Navarra lo tiene francamente complicado aunque solo pretenda mejorar sustancialmente este indicador quedando por debajo de lo previsto. El departamento de Industria y de Transición Ecológica y Digital Empresarial sabe perfectamente dónde está el problema, según reconoció hace meses el propio consejero Mikel Irujo. Navarra cojea por la incapacidad de la mayoría de las pymes para invertir más en I+D+i, asignatura en la que suspenden de forma clamorosa. Irujo admitía que alcanzar ese 2,6% precisaría “una mayor participación” de pequeñas y medianas empresas. Una de las fórmulas que se están promoviendo para movilizarlas es la cooperación en proyectos de I+D+i.
Está por ver si con ello se logrará una mejoría significativa, aunque los hechos se empeñan en demostrar que la cosa está cuesta arriba. Tanto en Navarra como el resto de España escasean las empresas con suficiente envergadura en comparación con otras economías más avanzadas en Europa. Esta deficiencia es un lastre para mejorar la internacionalización y, sobre todo, aumentar la capacidad para invertir en I+D+i. La explicación es sencilla: una empresa demasiado pequeña no puede generar recursos en volumen suficiente para contratar personal especializado, mantenerlo y dotarle de los medios necesarios. En proporción con Alemania o Reino Unido, en Navarra cuenta con un excedente del 50% en empresas de 0 a 9 trabajadores. Por contra, hay una carencia entre las compañías de 10 a 19 empleados que llega al 60% y del 50% en las de más de 250 asalariados. Para igualar a esas dos economías, Navarra debería contar también con un 26% más de compañías de 20 a 49 empleados y un 19% más de 50 a 249 trabajadores.
A lo largo del suplemento que se entrega con Diario de Navarra podrá encontrar cuarenta testimonios representativos del talento que proviene o está en Navarra, mujeres y hombres que desarrollan su actividad profesional en diferentes ámbitos que abarcan lo artístico, lo deportivo, lo científico o lo empresarial. Ya sea dentro o fuera de los límites de la Comunidad foral, todos ellos tienen una experiencia que compartir y una visión de su ámbito laboral. El lector también podrá conocer las vivencias de algunas personas que han hecho el viaje inverso y están trabajando en Navarra lejos de su tierra natal. Este suplemento informativo busca así reflejar la pluralidad y las inquietudes presentes en una pequeña región que pugna por hacerse un hueco en la vanguardia internacional.
Los 40 talentos emergentes
Chema González de Echávarri Gómez Neurólogo
Eva Aoiz Aperte Gerente de la Unión de Cooperativas
Patxi Burillo Nuin Arquitecto y cineasta
Sofía Esparza Jáuregui Soprano
Pello Sarratea Sanzberro Ganadero
Chenhui Chen Geriatra
Martxel Rodríguez Etxabide Bailarín y coreógrafo
Marta Redondo Muñoz Investigadora
Jorge Nanclares Salmón Mejor expediente de la UN 2021/22
Paula Ostiz Taco Ciclista
Teresa de Arístegui Lavín Consultora de negocio
Marco Moreno Gómez Jugador de balonmano
Abderrahim Belarbi Cocinero y taekwondista
Lorena Bea Remírez Mejor nota de la EVAU 2023
Carlos Ganuza López Director legal y financiero
Marta Vera Magaña Podóloga
Javier Vidorreta Salillas Empresario
Miriam Osés Ruiz Ingeniera agrónoma y bióloga molecular
Sergio Eslava Arraiza Músico, historiador y premio Persona Joven
Aitana Vicente Arriazu Fiscal
Íñigo Ayechu Abendaño Ingeniero industrial
Nazareth Torres Molina Investigadora
David Garciandía Igal Profesor universitario
Ioar Cabodevilla Antoñana Arquitecta
Laura Chivite Ezkieta Escritora
María Huguet Elcarte Empresaria medio rural
Mohamed Ounasser Encargado de taller
Mirari Etxeberria Guerrero Directora de orquesta
Teresa Pejenaute Villar Directora de casting
Íñigo Clemente Larramendi Investigador Marie Curie
Aimar Oroz Huarte Futbolista
Iván Carmona López Músico
María Monreal Otano Cineasta
Iker Ausejo Monreal Investigador
Ariane Toro Soler Judoca
Mikel Galdeano Bujanda Ingeniero
Paula Gordaliza Pastor Matemática
Ignacio Casado Morales Ingeniero
Ignacio Esparza Lezáun Monje en el Monasterio de Leyre
Beatriz López Martínez Emprendedora
