Automoción
Seinsa conmemora su 50 aniversario en plena etapa de expansión internacional
La empresa con sede en Eugui está a punto de abrir un centro logístico en Polonia y ya trabaja para disponer de otro almacén en México para 2023


Publicado el 26/04/2022 a las 06:00
Responsables y plantilla de Seinsa, empresa con sede en Eugui especializada en la fabricación de piezas de caucho para recambio de automoción, celebraron ayer el 50º aniversario desde su fundación en 1972 con un acto en Baluarte que reunió a unos 150 invitados, entre los que se contaron la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, y el consejero de Desarrollo Económico y Empresarial, Mikel Irujo.
Buena parte de la atención y el reconocimiento recayó en el matrimonio formado por Mentxu Echániz y José Antonio Azcárate, quienes asumieron las riendas de la empresa a partir de 1991 tras la salida de los socios fundadores. También intervinieron sus hijos Mikel y Ander, que ofrecieron su particular experiencia personal como sucesores, así como el actual director general, José Antonio Espinosa, que se centró en exponer los datos de la evolución de la compañía.
FACTURACIÓN DE 30 MILLONES
Espinosa explicó que las piezas de caucho de Seinsa, tanto para freno, transmisión, dirección y suspensión, se comercializan en 85 países y cuentan entre sus clientes “a todas las marcas de automoción”. Con una producción anual de 80 millones de piezas y 17.000 referencias diferentes, esta compañía familiar con unos 300 trabajadores concentra el 98% de las ventas en el extranjero. Seinsa Corporación dispone actualmente en Navarra de dos plantas de producción en Eugui y Egüés además de un taller en Villava (Joycar), a las que se suma la fábrica de Chennai (India). Según los datos facilitados por la propia empresa, tuvo una facturación que superó los 30 millones de euros durante el año pasado “a pesar y en contra de las previsiones del sector del automóvil en general”.
Todo un éxito que se está conjugando ahora con una etapa de expansión internacional para mejorar los tiempos de entrega al cliente. Si en estos momentos son capaces de atender los pedidos en tres días, a lo que hay que añadir el tiempo de transporte, el objetivo es lograr “suministrar en 24 horas” a sus principales clientes. Ese es el objetivo del almacén logístico de Polonia que está previsto que entre en funcionamiento en mayo, al que se sumará otro similar en México a finales de este año o comienzos del que viene. Cada uno de estos dos nuevos centros supondrá la contratación de entre 20 y 25 empleados. “Desde Navarra se envían las piezas de seguridad y el resto desde India. Aún no está decidido el emplazamiento concreto de México, pero barajamos que esté en el estado de Querétaro”, explicaba Espinosa.
Una celebración que se saltó todos los convencionalismos
“Nunca hasta ahora había asistido a un acto como este. Y eso que me ha tocado estar en unos cuantos”, resumía ayer un profesional habituado a participar en todo tipo de eventos empresariales tras la celebración del 50º aniversario de Seinsa. Desde el principio estaba claro que la prioridad iba a ser festejar la efeméride y nada, ni horarios ni guiones, limitaría de alguna forma el derroche de sentimentalidad que acabaron presenciando los 150 invitados que acudieron a Baluarte. Lo cierto es que la conmemoración pasó por encima de cualquier convencionalismo poniendo a prueba la paciencia de algunos de los asistentes y la agenda de la propia presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, que tenía el compromiso de cerrar la jornada con su intervención.
Con la excepción de la propia Chivite y del consejero de Desarrollo Económico y Empresarial, Mikel Irujo, el resto de los intervinientes tuvieron que interrumpir en varias ocasiones sus alocuciones con voz entrecortada y al borde de la lágrima. E incluso el psicoterapeuta y ponente Julen Ortiz de Murua se tomó la licencia de comenzar su discurso dándole varios sonoros besos en la mejilla a Ander Azcárate, máximo responsable de la empresa en India. El más comedido fue el director general de Seinsa, José Antonio Espinosa, que explicó los planes de crecimiento y expansión que maneja la empresa familiar para el futuro inmediato.
Tanto Mikel Azcárate, actual máximo responsable de Seinsa tras tomar el relevo a su padre, como su hermano Ander, se abrieron a pecho descubierto ante los asistentes para describir sus trayectorias personales y profesionales. Mikel intentó ceñirse a los papeles que traía preparados, pero no se resistió a improvisar en los pasajes más íntimos al tiempo que hacía referencias a las principales figuras que habían marcado su vida. Ander se atrevió a ir un poco más lejos y dejó que las palabras fluyeran tras reconocer que la vida le había enseñado a perder el miedo a mostrarse vulnerable. Ambos dos reconocieron la impronta que les habían dejado sus padres, Mentxu Echániz y José Antonio Azcárate.
MESA REDONDA CANCELADA
Ello provocó que se sobrepasaran ampliamente los tiempos programados para cada intervención y que el guión del evento quedara en papel mojado. Sobre todo porque el plato fuerte de la jornada iba a ser una mesa redonda, que finalmente tuvo que ser cancelada. La situación adquirió cierto tinte cómico debido a que los ponentes, que iban tomando la palabra para presentarse antes de tomar asiento, se fueron disculpando con la organizadora del evento y se comprometieron sin ningún resultado efectivo con la brevedad.
La guinda a esta poco convencional celebración la puso Ortiz de Murua, que amplió su presentación hasta convertirla en una auténtica clase magistral sobre los avances en neuropsicología. “Tranquilos, que valdrá la pena”, dijo antes de empezar la larga disertación. La sorpresa llegó cuando el psicoterapeuta anunció que, hora y tres cuartos después de empezar el acto, iba a comenzar la mesa redonda, algo que los presentadores tuvieron que corregir para dar paso a Chivite.