

La escasez de madera pone en alerta a la industria navarra y ya faltan palés
Fabricantes de embalaje temen que haya empresas que se vean forzadas a parar
Actualizado el 12/07/2021 a las 13:29
La industria navarra viene sufriendo desde finales de 2020 la persistente escasez de algunos suministros como los semiconductores que obligaron a paralizar durante algunos días la producción de VW-Navarra. También, la subida de materias primas como el acero han puesto contra las cuerdas a muchas compañías y largo y tendido se ha hablado del incremento de los costes logísticos por la subida de los fletes marítimos. Pero lo que hasta ahora no se había puesto de relieve es que la escasez de un recurso aparentemente tan común y que Navarra conoce bien, la madera, podría terminar afectando a la actividad comercial por falta de embalaje (palés) obligando a muchas empresas a paralizar su producción.
Desde Embalajes Andusan, con sede en Paternáin y dedicada a la producción y comercialización de palés y embalajes de madera, llevan meses tratando de hacer frente a los problemas de abastecimiento de madera que necesitan para los 2.000 palés que vienen fabricando cada turno. Trabajan sobre todo para multinacionales y aunque ninguno de sus clientes ha tenido que parar su producción, ese momento podría llegar. “Ya hemos tenido que comprar palés fuera y ofrecer soluciones con embalajes más estándar pero ni siquiera podemos garantizar el stock de seguridad que tenemos que tener de un mes”, explican desde la empresa. Aseguran que en Navarra ya hay empresas afectadas por la falta de palés que algunas de ellas están teniendo que afrontar un nuevo gasto dejando la mercancía en almacenes y que luego deberán volver a pasar a los palés cuando los reciban para poder realizar los envíos.
La escasez de madera, como explican desde la Asociación de Empresarios de la Madera en Navarra (ADEMAN) tiene alcance mundial y es fruto de los desequilibrios entre la oferta y la demanda tras la covid agravados por la agresiva política de compras de China que está captando todo tipo de madera en rollo (troncos) en Europa y la prohibición de Rusia -tradicional suministradora de materia prima para la industria de transformación del Viejo Continente- para exportar troncos. A todo esto se suman las regulaciones europeas vigentes sobre comercialización de madera que permiten la venta y salida del espacio europeo de grandes cantidades de madera, una situación que algunos países como Alemania y Francia ya están intentando atajar desarrollando normativa propia. También EE UU ha estado captando mucha madera de fabricantes europeos por su necesidad para el sector de la construcción. Una tormenta perfecta que como ha ocurrido con otras materias primas ha desestabilizado el mercado generando problemas de falta de suministro en empresas de toda la cadena: desde aserraderos, a fabricantes pasando por almacenistas.
El sector de la madera agrupa en Navarra a cerca de 400 empresas que facturan 120 millones y emplean a unas 1.350 personas entre los de la industria propiamente de la madera y la transformación y los 150 dedicados a trabajos y aprovechamientos forestal, la mayoría en áreas rurales con índices muy elevados de despoblación. Y de ahí la preocupación que muestran desde ADEMAN por el impacto socioeconómico que podría terminan generando en la comunidad la actual coyuntura.
La situación, remarca Iván Bermejo Barbier, responsable de gestión y técnico, “requiere de toma de decisiones importantes a nivel público para que, de forma consensuada se puedan reajustar los niveles de disponibilidad de madera y se garantice la continuidad de las empresas”. De no hacerse, advierte, el proceso de recuperación de la actividad y del tejido empresarial que empieza a vislumbrarse tras suavizarse el impacto de la covid podría verse truncado. “Necesitamos que la sociedad y el Gobierno de Navarra comprendan la gravedad de la situación y tomen conciencia de la necesidad de abordar acciones que contribuyan a una mayor y planificada movilización de madera que alimente el tejido local”, concluye.
LUIS ALTXU Arpana Formación Forestal
“Necesitamos una mayor planificación de la producción y la tala”
Con 21 años de trayectoria y 17 trabajadores en plantilla, Arpana Formación Forestal desarrolla su actividad en el ámbito forestal muy dependiente, asegura Luis Altxu, de la climatología y “mal vista” por una buena parte de la sociedad. “Llegamos al monte, abrimos caminos, apilamos madera... Notamos cada vez más la presión social en contra que existe”. La actual coyuntura que afronta el mercado de la madera aunque positiva para ellos por la mayor demanda les repercute por la falta de oferta. ”Por mucho que nosotros digamos que hace falta más madera porque hay demanda todo eso lleva un proceso y es lento”. Venden madera en rollo, desde pino a haya pasando por roble americano y a clientes de la comunidad y también de fuera. Desde aserraderos a papeleras y fabricantes. Recuerda que el sector lleva tiempo reclamando la necesidad de una mayor planificación de la producción y la tala y la actual coyuntura lo ha puesto de relieve. “Este es un negocio complicado. Tienes que tener una previsión de compras importante si quieres funcionar porque nunca sabes si el próximo año saldrá o no madera suficiente”. Tras el parón de la covid, este año ha llegado la escasez y el consiguiente alza de precios.
ZABIER ANDUEZA SANZ Embalajes Andusan
“Deberíamos tener un mes de stock pero no llega ni a una semana”
Con diez trabajadores en plantilla, Embalajes Andusan es uno de los principales fabricantes y comercializadores de palés de la comunidad, una pieza, recuerda su director general, Xabier Andueza Sanz, “fundamental para el funcionamiento de las fábricas” pero que empieza a escasear por la falta de madera. “La demanda supera con creces a la oferta”. Asegura que en Navarra la tala de pinos es insuficiente y que es urgente hacer una planificación de la producción y la tala de la mano del sector. Ellos compran madera fundamentalmente en Francia donde la competencia en las subastas cada vez es mayor y han aparecido nuevos compradores extranjeros (por ejemplo, de China). Aunque de momento están pudiendo atender los pedidos de sus clientes, en su mayor parte multinacionales, no descartan que algunas fábricas se vean obligadas a tener que parar su producción por falta de palés. Aunque sin querer mencionar nombres concretos, dice que ya hay empresas que se han visto afectadas por esta circunstancia y están teniendo que dejar su producción de forma provisional en almacenes. “Teníamos que tener un stock de seguridad de un mes y no tenemos ni para un semana”, admite.
OSKÍA SALDISE RUIZ Erenchun Tabsal
“Cada vez hay más gente buscando alternativas locales”
Tabsal, con sede en Uharte Arakil, es una pequeña empresa familiar de 12 trabajadores dirigida por su tercera generación. Fabrica tablero estructural con chopo y, pese a la actual coyuntura de escasez de madera, la dependencia de su proveedor, la riojana Garnica, le ha permitido sortear los problemas de suministro que afectan a la práctica totalidad el sector además de que ha visto incrementada la demanda. “Tengo la campa llena y eso ahora mismo es un lujo”, reconoce Oskía Saldise quien explica que ellos se quedan con la parte del árbol que en Garnica no utilizan lo que les está permitiendo un suministro bastante continuado. Sí admite subidas en el precio, “aunque menos de un 10%. “En tiempos normales no sería deseable depender tanto de alguien pero ahora nos está beneficiando”. Fabrican puertas técnicas que exportan en un 90% a Europa y, este año, tras su reciente incursión en el sector de la construcción “el que más está tirando ahora”, han ganado clientes nuevos, sobre todo, nacionales. “Cada vez hay más gente buscando alternativas locales”. La madera que utilizan para su producción proviene de un perímetro de 200 km a la redonda de la fábrica lo que convierte a su producto en local.
JUAN IGNACIO AZPÍROZ Carpinteria Hermanos Azpíroz
“No podemos asumir todas las subidas de precios”
Fundada hace más de 60 años en Lukunberri, en la Carpintería Hermanos Azpíroz notan que la madera “cada vez escasea más y su precio sube de un día para otro”, una circunstancia que les ha obligado a poner una cláusula en los presupuestos que elaboran para garantizar su validez sólo por un mes. “No podemos asumir todas las subidas de precios y lo tenemos que repercutir”. Un problema que se suma al hecho de que el material cada vez tarda más en llegar, “no sólo la madera, también los herrajes de ventanas y los vídrios. Están tardando hasta tres semanas”. Compran madera aserrada y hacen la segunda transformación. “Aún peor lo tienen las empresas que tienen que traer tronco para serrar. A mí, aunque más tarde, me termina llegando”. En todo caso, admite, el estocaje se va acabando. Ellos ya han optado estos meses por cambiar materiales “aunque siempre con incertidumbre y miedo porque no sabemos cómo va a afectar a la obra”. Considera que “se debería fomentar la madera local; no se hacen muchas cortas y la gente se tiene que ir a trabajar fuera porque aquí no hay”, lamenta asegurando que hacen falta 30 años para que se haga un árbol y eso obliga a planificar. “Tenemos que decirle a la gente que cortar un árbol no es un delito”.
JAVIER OZCOID Maderas Ozcoidi
“Nunca había vivido una falta de suministros así y llevo 30 años”
Maderas Ozcoidi es un almacén de maderas y derivados con más de 90 años que ofrece soluciones para todo tipo de proyectos en madera. La escasez mundial de materiales, como explica Javier Ozcoidi, les afecta directamente porque los fabricantes con los que trabajan no les están facilitando los consumos habituales para poder suministrar a sus clientes. “Lo poco que hay se reparte en cupos más pequeños”. “Nunca había vivido una falta de suministros así y llevo 30 años”. Una situación que llega a calificar de “grotesca” y que está afectando tanto al gran industrial como al pequeño carpintero que necesita menos cantidades pero a diario. “Obliga a trabajar con plazos muy largos y a cerrar precios que no se garantizan hasta que sale el camión. Aunque no es un problema de Navarra sino global, considera que se debería aprovechar la coyuntura para poner en valor la riqueza forestal local. “La madera se ha puesto en valor. Es necesario ayudar a que las labores de aprovechamiento forestal sostenible que realizan las empresa de Navarra puedan realizarse en un marco de colaboración institucional”.
DIEGO NÚÑEZ Madergia
“Hemos tenido que reorganizar toda la cartera de pedidos”
Madergia, creada en 2005 y con 21 trabajadores en plantilla, es una empresa técnica de construcción con madera que usa todo tipo de producto, local e importado. “Los más técnicos son importados -muchos de países de centro europa- porque aquí no hay fabricación y ha habido unas subidas de precios muy grandes, además de dificultades de aprovisionamiento e incertidumbre con los plazos porque los precios suben cada semana”, expone Diego Nuñez quien admite la dificultad que el contexto actual entraña para cualquier empresa del sector. Ellos han tenido que reorganizar toda la cartera de pedidos y explicar y atender a los clientes en la medida en la que consiguen el aprovisionamiento.“En la parte del producto local también hemos tenido problemas porque lo poco que hay está agotado”. Lamenta que los gestores de los recursos forestales no los estén movilizando, “pese a haber existencias. Se podría explotar y gestionar de manera sostenible, pero en Navarra se está perdiendo una oportunidad de utilizar un recurso renovable con todo lo que conlleva”.