CNTA presenta un proyecto de 300 millones a los fondos europeos
La iniciativa Ebro Food Valley pretende crear 600 puestos de trabajo y aumentar las ventas un 39%


Actualizado el 26/01/2021 a las 06:00
CNTA, el Centro Nacional de Tecnología Alimentaria con sede en San Adrián, aspira a financiar con fondos europeos- procedentes del programa Next Generación de recuperación tras el covid-19- el proyecto Ebro Food Valley, que cuenta con un presupuesto inicial de más de 300 millones de euros y con el respaldo de los Gobiernos de Navarra, La Rioja y Aragón. La iniciativa, que consiste en la transformación digital y sostenible del sector agroalimentario a nivel nacional para hacerlo más competitivo y moderno, prevé la creación de 600 puestos de trabajo, en diferentes áreas, y un incremento en las ventas del 39%.
El proyecto, liderado y coordinado por CNTA, está formado por un consorcio de 12 empresas, de las que más del 40 % son pymes. Palacios Alimentación, Conservas Cidacos, Conservas Lazaya Frutas y Dulces, Dulces y conservas Helios, General Mills, Grupo AN, Grupo Cofrico, Grupo Empresarial Florette Ibérica Huercasa 5ª Gama, Iberfruta Muerza, Nulab y Viuda de Cayo son las industrias del sector alimentario que ya se han sumado a Ebro Food Valley, aunque se espera que, en los próximos días, se incremente este número con la incorporación de nuevas empresas.
Desde el centro nacional se indicó que, aunque la inversión inicial es de más de 300 millones, no existe un máximo. “Es una cifra que puede variar en función de las empresas que entren en el proyecto”. CNTA espera que, por cada euro invertido, se genere un efecto positivo en la economía de más de 5 euros y se creen más de 600 puestos de trabajo.
CINCO PALANCAS
Los nuevos puestos de trabajo se crearán en las áreas en las que las empresas participantes desarrollen sus planes de transformación. Se trata, señalan desde CNTA, “de la cinco palancas que impactan en la cadena de valor del sector”. La primera consiste en la producción primaria sostenible, mejorándola con nuevas soluciones tecnológicas y digitales que aporten mayor rapidez y agilidad y mejores resultados climáticos.
En segundo lugar, el proyecto garantizará al consumidor el suministro de alimentos sanos, seguros, sostenibles y accesibles. La tercera palanca se basa en la modernización y digitalización de la cadena de valor, usando tecnología puntera para garantizar la eficiencia operacional y la excelencia en la gestión. El uso eficiente de recursos para reducir la huella ecológica, constituye la cuarta palanca. Y la quinta, consolidar la economía circular “ minimizando la generación de residuos y aprovechando al máximo aquellos cuya generación no se haya podido evitar.”
Dentro del proyecto Ebro Food Valley, que impulsa y coordina CNTA, cada una de las empresas participantes realizará su propio plan de transformación individual. Actuarán, indica CNTA, como banco de pruebas “para validar y mejorar un modelo estándar que pueda extenderse a toda la industria agroalimentaria nacional e internacional”.
ESPACIO COMÚN
El proyecto contempla también la creación de un hub ( centro o punto de conexión, concentrador o nodo) de innovación y transformación “ que permitirá transferir el conjunto de aprendizajes e innovaciones desarrolladas al total de la industria alimentaria y otros agentes implicados, principalmente a las pymes. “De esta forma se conseguirá una mayor relevancia y aplicación de los resultados conseguidos en la economía y la sociedad”. Para ello, van a crear una plataforma de conexión donde se prestarán los servicios que faciliten la transformación. El hub estará coordinado por CNTA y por el Gobierno de Navarra con la participación, también, de los Gobiernos de La Rioja y Aragón.
El pasado viernes CNTA celebró una reunión informativa con sus empresas asociadas, que suman un total de 331, para detallar en proyecto Ebro Food Valley y los pasos a seguir para sumarse a la iniciativa y ”ampliar así su impacto dentro del sector alimentario nacional”.
El proyecto Ebro Food Valley de más de 300 millones de euros que va a coordinar CNTA y en al que ya se han sumado 12 empresas del sector alimentario, aspira a recibir fondos del europeos del programa Next Generatioón de recuperación europea tras la pandemia generada pro la covid-19.
Pero ¿en qué consisten estos fondos europeos?. Se trata del mayor paquete de medidas económicas financiado por la UE hasta la fecha, con 1,8 billones de euros hasta 2027. Constituyen un instrumento creado para garantizar una recuperación sostenible, uniforme, inclusiva y justa para todos los Estados miembros.
En un principio, el Gobierno de Navarra ha identificado más de 125 proyectos para desarrollar en la Comunidad Foral entre 2020 y 2026, dentro de las estrategias de cohesión territorial y social ( 790 millones para infraestructuras del transporte, 53 para cuidados de larga duración, 19 para Servicios Sociales y 217 para el sistema sanitario; , innovación digital (l 35 inversiones por valor de 716 millones) y transformación ecológica ( proyectos por más de 180 millones).
Héctor Barbarin, director general de CNTA, destacó que el proyecto va a potenciar, en primer lugar, la actividad empresarial del valle del Ebro. No obstante, aunque el proyecto nace en el valle del Ebro, de ahí su nombre Ebro Food Valley, su proyección es nacional e internacional. “Lo importante es que este proyecto persigue transformar el sector agroalimentario y hacerlo más competitivo, más moderno, más digital, con mayor actividad de I+D, más sostenible y más resiliente, para toda la industria alimentaria”.
Y todo esto, aseguró Barbarin, se va a traducir en impactos positivos como la creación de empleo, el incremento de la riqueza en el sector primario, el aumento de la competitividad de la industria agroalimentaria -y por tanto de las exportaciones españolas de alimentos y bebidas- y la difusión y transferencia del conocimiento adquirido.
Esta transformación permitirá, añadió el director de CNTA, conseguir un sistema alimentario Neutro de Carbono para 2050. “Capaz de suministrar alimentos saludables, seguros, innovadores, sostenibles y accesibles a toda la creciente población (ya que el consumidor demanda productos más seguros a precios estables y razonables), en línea con la estrategia ‘De la Granja a la Mesa’ de la Unión Europea, a la vez que se consigue un sector más competitivo”. Barbarín adelantó que en los próxmos días, el número de empresas asociadas que se sumen al proyecto de digitalización y modernización del sector alimentario se incrementará sustancialmente.