VW Navarra anuncia una política de descuentos para reactivar el mercado
Emilio Sáenz confía en una pronta reapertura de los concesionarios



Actualizado el 30/04/2020 a las 14:24
La de ayer lues fue una jornada histórica para Volkswagen Navarra. Un día, el 27 de abril, “para enmarcar” y “muy emotivo”, en opinión de directivos y trabajadores. Tras seis semanas de parón, la producción de coches retornó a Landaben. “Ha sido un parón de actividad dramático para todas las fábricas y marcas”, reconocía Emilio Sáenz, presidente de la multinacional en Navarra, durante un recorrido por la planta. La fábrica había permanecido cerrada desde el pasado 15 de marzo con todo lo que eso implica en cuanto a reducción de actividad industrial y pérdida de ingresos.
Tras su reapertura, el camino que queda por recorrer para restablecer la normalidad aún sigue lleno de incertidumbres. “Podemos fabricar coches, pero lo fundamental después es venderlos”. Y eso precisamente es en lo que está trabajando ya la compañía, “en hacer medidas para facilitar la venta de coches”. Una política comercial con “rebajas y ofertas”, anunció Sáenz, que permita a la compañía salvar la crisis del coronavirus con el reajuste de casi 53.000 vehículos en el programa anual de producción ya anunciado y que supone un recorte del 17,3% sobre las unidades previstas inicialmente. “Sería una salida airosa dentro de la catástrofe que ha supuesto la pandemia del covid-19 y siempre pensando en el futuro y en los desafíos que nos vienen por delante de los nuevos modelos de los que no nos tenemos que olvidar”, aventuró el alto ejecutivo de Volkswagen Navarra.
Hay que tener en cuenta que como consecuencia del parón ya se han dejado de fabricar unos 40.000 vehículos. “Espero que con las medidas de desconfinamiento de la gente se pueda abrir concesionarios para empezar a vender coches como ha ocurrido en Suiza, Alemania o Austria para que así se pueda poco a poco restablecer la normalidad”. De cara al próximo ejercicio, se muestra confiado en que los nuevos modelos permitan devolver el “ímpetu” y la “euforia” de la gente para recuperar la normalidad. Pese a la situación de incertidumbre que se está viviendo, la fábrica, aseguró Sáenz, está trabajando “muy fuerte” para poder lanzar el tercer modelo el año que viene. El presidente de Volkswagen Navarra descartó que vayan a producirse recortes de empleo este año y reafirmó el compromiso de la empresa con los trabajadores eventuales. “A ningún eventual se le va a cancelar su contrato antes de que llegue a término y ojalá podamos ser capaces de renovarles a todos; sería una muy buena señal y querría decir que el mercado está tirando”, apostilló. Hay que recordar que dirección y sindicatos han firmado un nuevo ERTE hasta fin de año, este vez por causas organizativas y productivas, para cuando decaiga el ahora vigente por fuerza mayor.
441 COCHES
El trabajo en la fábrica se reanudó con 1.250 operarios de la cadena y 350 de oficinas bajo estrictas medidas de seguridad, a bajo ritmo (se terminaron 441 coches frente a los habituales 527 por turno) y sólo con el turno de mañana por el que rotará toda la plantilla declarada apta. El servicio médico descartó la semana pasada el retorno de 154 trabajadores por el riesgo para su salud.
El parón que ha sufrido el sector en todo el mundo y el cierre temporal de los concesionarios aconseja un ritmo de producción pausado. Volkswagen Navarra ensamblará en estas cuatro semanas 18.000 coches frente a los 30.000 habituales en ese periodo.
Martes y miércoles la producción volverá a interrumpirse con el objetivo de abrir un periodo de reflexión sobre las medidas que se empezaron a implementar ayer. El jueves se volverá a la actividad con ese único turno. Será el 18 de mayo cuando se recuperará el turno de tarde, de 15 a 23 horas, que permitirá elevar la producción diaria de coches hasta las 1.054 unidades (el 60% T-Cross y el 40% Polo) y así continuará hasta el verano. Tras el periodo estival, la dirección espera comenzar a trabajar en tres turnos en un situación estable.
Alfredo Morales, presidente comité de empresa
"LA PLANTILLA SE HA COMPORTADO DE FORMA CÍVICA Y RESPONSABLE"
La “normalidad” con la que se desarrolló ayer la vuelta a la actividad en la planta de Volkswagen Navarra con el turno de la mañana superó las mejores previsiones. Para el presidente del comité de empresa, Alfredo Morales, fue un “éxito” gracias, en buena medida, apostilló, al trabajo previo desarrollado tanto por la dirección como por el comité de empresa. Morales quiso destacar el plan de acogida que se puso en marcha al inicio del turno para que los 1.600 trabajadores convocados a trabajar pudieran conocer la nueva situación antes de reanudar la producción que se realizó de forma progresiva y no alcanzó una velocidad normal hasta las ocho de la mañana. Morales puso en valor “el comportamiento cívico y responsable de la plantilla que ha demostrado una vez más estar a la altura”.
El resto de sindicatos con representación en la planta también se mostraron muy satisfechos con la marcha del turno llegando a reconocer que el trabajo se había desarrollado “mejor de lo esperando”. “Ha salido un turno extraordinario”, completaba el responsable de Cuadros Iñaki Coscolin. “Las impresiones son buenas y lo que nos trasladan en sensación de seguridad”, señalaba Igor Peñalver Primo, de ELA. “No hemos tenido problema alguno”, aseguraba Fernando Eraso, de LAB. Eugenio Duque, de CC OO, remarcaba que “la gente ha venido muy concienciada. Se han portado maravillosamente bien pese a la incomodidad de los EPIs y quiero felicitarles. Han entendido la situación y han respondido como nunca”.
A la luz de los testimonios recabados, lo que más parece haberles costado es tener trabajar con guantes y mascarillas a las que en los próximos días deberán hacer algunos ajustes. En la reunión que empresa y sindicatos mantuvieron ayer se acordó corregir los pequeños problemas que han ido surgiendo.
El término se empezó a utilizar para el lanzamiento del T-Cross y ayer se recuperó. Alude a los encargados de explicar por grupos reducidos de diez personas las reglas básicas para garantizar la salud de la plantilla
Los‘multiplicadores’ regresaron ayer a la planta de Volkswagen Navarra. Con ese término, que empezó a utilizarse durante el lanzamiento del T-Cross, se identificó a los trabajadores designados para explicar por grupos reducidos de diez personas las reglas y recomendaciones básicas para garantizar la salud de la plantilla. Un trabajo con el que se buscaba evitar aglomeraciones y que se llevó a cabo antes de que la cadena de montaje echara a andar tras seis semanas de parón. Antes de entrar a la fábrica, con puntos pintados en el suelo para garantizar la seguridad, cada trabajador tuvo que pasar un control de temperatura. Daniel Anchorena, de 30 años, fue uno de los ‘multiplicadores’ que ayer se encargaron de aclarar a sus compañeros de montaje algunas de las normas y recomendaciones que se incluyeron en el folleto que la empresa les repartió el viernes junto a los EPIs, cinco pares de mascarillas y cinco de guantes de uso obligatorio para cada uno. “Tratamos de resolver las dudas que tenía la gente, desde cuántas veces se iban a limpiar los baños y las zonas comunes, hasta si pueden seguir utilizándose las cafeteras individuales”.
METACRILATO PARA SEPARAR ZONAS COMUNES
Dentro de la nave se han separado todas las zonas de descanso con metacrilato para que los trabajadores pueda hablar y comer el bocadillo. La cantina se ha cerrado temporalmente y hablar por el móvil solo está permitido en las áreas de descanso. Lo mismo que fumar. Pero ayer todo el mundo parecía haberse adaptado con normalidad a la nueva realidad tras la pandemia del covid-19 que ha obligado a buscar fórmulas de compromiso para coexistir con ella. Una situación, aseguraba ayer Daniel, que “no es fácil para nadie, pero ante la que los trabajadores de la cadena han puesto mucho de su parte para que todo haya podido salir según lo previsto”. A Daniel le acompañaban Ana Gutiérrez, de 37 años, Araceli Buldón, de 47, y Jodi Reyes, de 43, también ‘multiplicadores’, cuando Emilio Sáenz, presidente de Volkswagen Navarra, se acercó a ellos para conocer sus impresiones tras la reanudación de la actividad en la planta.
Una vez que los ‘multiplicadores’ completaron su trabajo, el marcador que informa de la producción de coches en cada turno volvió a ponerse en marcha. Un inusual arranque de cadena cuando todavía faltaban algunos minutos para las siete de la mañana. “Todo el mundo lo está cumpliendo con la máxima disciplina. Estoy orgullosísimo”, remarcaba horas después el presidente de Volkswagen Navarra durante el encuentro que mantuvo con los medios de comunicación. A las 11:05 ya eran 262 coches y el marcador siguió sumando unidades hasta las dos de la tarde cuando la jornada se cerró con 441 vehículos fabricadas. Sáenz que no dudó en calificar el parón de actividad de “dramático” para todos las fabricas y marcas.
El comité ejecutivo de la planta acordó hace unos días un adelanto de 500 euros para los trabajadores ante el previsible retraso en el cobró de la prestación del SEPE. “El objetivo es que los trabajadores no vean disminuida la cantidad que van a percibir estos meses de salario”, explicó Sáenz.
Además de los trabajadores cuyo retorno ha sido descartado por el riesgo que podría suponer para su salud debido a patologías graves, otro centenar más de trabajadores, con menor riesgo, seguirán estos días en sus casas acogidos al Expediente de Regulación Temporal de Empleo.
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