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Entrevista
Director general de Conasa

Miguel Ángel Latasa: “Hay que saber cuándo ya no puedes liderar solo el proyecto”

Miguel Ángel Latasa dirige Conasa, una consultora que ofrece servicios tecnológicos. El grupo Cibernos ha entrado mayoritariamente para beneficio de ambos, dice Latasa. En dos años el grupo prevé facturar 100 millones

Miguel Ángel Latasa, director general de Conasa, en las oficinas de la empresa.

Miguel Ángel Latasa, director general de Conasa, en las oficinas de la empresa.

Actualizada 20/03/2019 a las 13:30
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Miguel Ángel Latasa Vasallo (Madrid, 4 de noviembre de 1967) vive en Pamplona desde 2002, desde que dirige Conasa. Esta empresa local, consultora dedicada a las soluciones tecnológicas, con 300 trabajadores y una facturación de 16 millones de euros en 2018, con un incremento de 1,5 millones de euros en dos años, ha pasado a formar parte a principios de año, desde el 7 de febrero, del grupo Cibernos. Se trata de una compañía TIC en España con más de 50 millones de euros de facturación y más de 850 trabajadores. Conasa se dedica a cubrir las necesidades tecnológicas de sus clientes, “desde el hierro, las máquinas, el hardware, pasando por los servicios de sistemas, como correo electrónico, bases de datos, almacenamiento, hasta las aplicaciones de negocio”. “El cliente nos cuenta cuál es su negocio y nosotros le ofrecemos las soluciones tecnológicas”, explica. La familia materna de este empresario de 51 años es de Cádiz, donde la influencia de Génova le da su segundo apellido, aunque él no tenga nada que ver con Italia. Su familia paterna es de Sunbilla, lugar donde Miguel Ángel Latasa ha pasado los veranos de su infancia y que ha hecho que se sienta navarro. Es fundador de Atana (el clúster TIC de Navarra), miembro de Adefan (Asociación de Empresas Familiares de Navarra) y del pleno de la Cámara de Comercio. Dice, mientras explica los entresijos del objetivo de su empresa, que, a pesar de a lo que se dedica, él no es tecnólogo, o que no iba para eso.

Entonces, ¿cómo empezó y cómo llegó a Navarra?

Estudié empresariales en la escuela de Comercio de París. Me gustaba el tema internacional. Durante la carrera empecé a trabajar de comercial en una empresa, APL, en la que su propietario, José Torregrosa, se convirtió en mi mentor. En 1989, cuando terminé la carrera, me dijo que quería montar una empresa conmigo y otros socios. Él creyó en mí y fue el promotor del negocio.

¿Qué pasó?

Constituimos la empresa en 1991 en Madrid, Askin. Era tecnológica y traíamos productos de EEUU, para lo que íbamos a ferias por todo el mundo. En aquellos momentos, EEUU iba muy por delante. Firmábamos acuerdos en exclusiva de distribución en España. Llegamos a tener 280 trabajadores. En el año 2000 lo vendimos al grupo Profit, que tenía 800 trabajadores. Fue mi primer paso adelante, montar una empresa y venderla.

¿Por qué la vendieron?

Había llegado internet y parecía que iba a cambiar el mundo. Hay que saber darse cuenta del momento en el que hay que decir: Esto yo no lo puedo ya liderar solo. Fue una buena oportunidad.

¿Es fácil saber cuándo llega ese momento?

Hay que tomar las decisiones sin mirar atrás. Y es importante dejarte aconsejar desde fuera, yo lo he procurado hacer siempre. Pero también hay que saber que las decisiones perfectas nunca existen porque no te puedes comparar con lo que no has hecho.

¿Cómo aterriza en Navarra?

Después de vender la empresa, vimos la oportunidad de comprar otra en Navarra, Computadores Navarra. Se había constituido en 1983, tenía una buena base de clientes, que no eran muchos, pero sí muy fuertes, además de contar con un excepcional equipo técnico. Había 15 personas trabajando. Tenían acuerdos con IBM para Navarra. En resumen, había una buena base. Las personas que lideraban el proyecto estaban pensando en el traspaso porque no tenían relevo y buscaban una solución. En 2002 compramos Computadores Navarra.

¿Quiénes?

La compré con algunos hermanos con los que había trabajado. Yo ya tenía cinco hijos y el primer año me trasladé a Navarra solo de prueba. Cuando vimos que el proyecto tenía fuerza suficiente ya me vine con la familia en 2003.

¿Cómo ha sido la evolución?

Fuimos creciendo con más clientes, más fabricantes y aumentando el equipo. Los mayores incrementos se produjeron en 2007 y 2008, duplicamos la plantilla y pasamos de 60 a 120 trabajadores. Conseguimos algunos clientes que nos demandaban mucho trabajo. Fue cuando ‘pasamos la liga’, cuando dimos el gran salto. Siguieron las aperturas de las delegaciones en 2009 en Zaragoza y País Vasco. Queríamos constituir un grupo navarro que pudiera competir con las grandes compañías del sector y, además de las delegaciones, fuimos incorporando compañías de Navarra con las que teníamos relación. Entre 2007 y 2011 integramos GTI, Meganavarra, Micronavarra, Norrod Computers y alguna más. Pero no nos quedamos ahí.

¿Cómo continúa la historia?

En 2018 integramos la actividad de la consultora digital Interesa. Recibimos en ese año un apoyó significativo de Sodena. Nos concedió un préstamo participativo de 400.000 euros.

Y llega 2019 y son comprados por Cibernos. ¿Por qué?

Se ha hecho mediante una ampliación de capital, en la que ha tomado la mayoría. Cibernos cuenta ahora con más del 60% y el resto se reparte entre mi familia. El grupo se ha incorporado al capital para reforzar la capacidad de crecimiento y evolución. Es el grupo idóneo para acompañarnos en esta etapa. Porque nosotros tenemos presencia en Navarra, Aragón y País Vasco. Y ellos, en Madrid y Andalucía. Así que en España, desde el punto de vista geográfico, encajamos perfectamente. Desde los clientes también tenemos complementariedad porque ellos trabajan con gobiernos y banca, y nosotros más en empresas industriales. Las soluciones son diferentes dependiendo de los sectores. Tenemos un beneficio mutuo.

¿Cómo les va a afectar?

Seguiremos funcionando como una empresa independiente. Mantenemos la sede fiscal aquí, el nombre y autonomía en la gestión.

¿Cómo es la relación con un nuevo propietario?

Hay una gran empatía. La persona de Cibernos que se ha encargado de la integración, Juan Barquero, es de Pamplona, por lo que ha habido mucho de empeño personal.

¿El objetivo es mantener este reparto o vender la totalidad?

Tengo opción de vender, pero me gustaría quedarme en este proyecto con el que tengo tanto vínculo personal. Cibernos ha ido creciendo integrando compañías y ha mantenido siempre la adquirida, así como a su socio y al equipo.

¿Ha afectado a la plantilla?

Se ha mantenido. Pero una empresa de servicios tiene que ser muy flexible porque trabajamos por proyectos y, dependiendo de ellos, necesitamos unos u otros perfiles.

¿Influirá en previsión de presencia internacional?

Cibernos tiene sede en México, Perú y Ecuador, desde donde trabajan para otros países. Nosotros hemos empezado a trabajar en México, con algún proyecto de salud. Seguro que nos ayudará la presencia de Cibernos. El siguiente país que nos interesa es Perú.

¿Cuáles son sus objetivos?

Vamos a ser un pilar importante en el crecimiento del grupo y llegar a los 100 millones de euros en dos años como Cibernos, con 1.500 empleados. En Conasa el objetivo es llegar a los 380 empleos y los 18 millones defacturación. Vamos a potenciar el sector de salud digital, empresa 4.0, e-commerce y los servicios gestionados.

¿Qué salud tiene la empresa navarra tecnológicamente?

Se ha producido un ‘gap’. En los años de crisis las empresas no han valorado la importancia de la tecnología. Ahora se está produciendo en el mundo una transformación digital y la empresa navarra tiene que subierse a ese carro. El empresario navarro es conservador, está centrado en mirar los ejes del negocio y ha dejado de lado la la tecnología. El responsable de informática, CIO, tienen que alinearse con el negocio para aportar estrategia. Porque la estrategia tecnológica es fundamental para todo negocio. Antes se podía pensar que la actividad funcionaba y que la tecnología podía ir detrás. Ahora hay que pensar cómo va a cambiar la tecnología mi negocio, ese es el gran cambio.

CONASA

Dónde. En Mutilva desde 2012. Ocupan unas oficinas de alquiler de 1.500 metros cuadrados.
Empleo. En total, 300 trabajadores: 100 personas en Mutilva; 30 en Bilbao; 30 en Zaragoza; 30 en Madrid: El resto trabaja en la sede de los clientes de Navarra. El 75% es plantilla fija.
Clientes. 400 clientes al año. En 2007 tenía 800. Conasa se ha especializado en clientes mayores. El 75% de los clientes están en Navarra. El resto está repartido entre Aragón y País Vasco. La mayor parte pertenece al sector industrial y al agroalimentario. También traba con gobierno y seguros, además de en tema de salud.

CIBERNOS
Empresa TIC familiar, con más de 50 años y propiedad de Julio Fernández de la Vega. Con más de 50 millones de euros de facturación, cuenta con más de 850 trabajadores.

 

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