Incertidumbre en empresas navarras por el efecto de un 'Brexit' sin acuerdo

Las firmas consultadas admiten que si la salida se cierra sin acuerdo deberán replantear sus relaciones con el país

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Diana de Miguel

Actualizado el 16/01/2019 a las 23:52

La confusión política que padece el Reino Unido ante la crucial votación de este martes (si el Parlamento rechaza el acuerdo de Theresa May, ésta deberá presentar un plan B para el 'brexit' en apenas tres días) mantiene en vilo a decenas de empresas navarras con clientes en ese mercado. Según los últimos datos disponibles del ICEX, son 263 -187 de forma regular- las que mantienen relaciones comercial con ese país al que las firmas navarras exportaron entre enero y octubre del pasado año 370,6 millones de euros, casi un 5% de la exportación total.

Aunque, de momento, todos los escenarios están abiertos -también el de que el 'brexit' sea cancelado-, el que más preocupa es el que podría derivarse del temido ‘no acuerdo’ de consecuencias todavía impredecibles pero que afectaría a los controles aduaneros y no aduaneros y a la propia movilidad de los trabajadores.

Lo que está claro es que para las empresas que trabajan en el mercado británico, si la desconexión británica se consuma, el panorama cambiará. Habrá aranceles, subidas de costes, bajada de la rentabilidad… Cambios que afectarán en mayor medida a las compañías que tienen a Reino Unido como principal cliente internacional. Es el caso, por ejemplo, de la navarra Goikoa para la que el mercado británico supone en torno a una tercera parte de su cifra de negocio.

Pese a que la incertidumbre, incredulidad y el miedo al nuevo escenario es generalizado, la mayoría de las empresas que colocan sus productos en el mercado británico han mantenido su actividad comercial sin cambios significativos y son muy pocas las que han optado por adoptar planes de contingencia que les permitan hacer frente sin grandes vaivenes al nuevo escenario. Entre ellas, Wescom Signal, con planta en Esquíroz de Galar y matriz en el Reino Unido. Son fabricantes y diseñadores de las principales marcas mundiales de dispositivos pirotécnicos de señalización de rescate marino y su plan de contingencia ha incluido aumento de stocks en su almacén de Reino Unido durante enero y febrero en previsión de retrasos. Además, han analizado rutas alternativas para el envío de mercancía a Irlanda que hasta ahora realizaban desde Reino Unido. Y, todo ello, con los ajustes más conservadores en el presupuesto del Grupo Wescom.

DIVERSIFICAR, UN SALVAVIDAS

Pero no todas las empresas se verán afectadas en la misma medida por la salida el 29 de marzo, según el plan establecido, del Reino Unido de la UE. El impacto dependerá en buena medida de cómo sea su relación con el país y del grado de diversificación de sus mercados.

Por sectores, los más afectados en cuanto al volumen total de ventas son las ramas de alimentación y el sector del automóvil que representan casi el 70% de la exportación navarra a ese país (69,05%). Pero Reino Unido también es un mercado marcado como prioritario en el actual Plan Internacional de Navarra 2017-2020 para el sector de las renovables, la salud y las industrias creativas. Se exportan desde equipos, componentes y accesorios, a conservas vegetales, productores de panadería y bollería, papel, chorizo o vino con Denominación de Origen.

Como explica la responsable de Comercio Internacional de la Cámara Navarra, Ana Cañada Zarranz, la preocupación es menor entre las firmas que ya están implantadas allí, como Remaned, y conforme se acerca la fecha prevista para la salida gana en intensidad entre las que tienen a Reino Unido como primer mercado de exportación y han diversificado menos su exportación.

Tanto la Cámara Navarra de Comercio como la delegación territorial del Instituto de Comercio Exterior (ICEX) han mantenido contactos con algunas de las empresas afectadas para conocer de primera mano su situación. Los dos organismos coinciden en que en los últimos días no han recibido un número significativo de consultas teniendo en cuenta “la gravedad y lo extraordinario del escenario”. Pero aunque la “normalidad” en las relaciones comerciales entre los dos mercados es, de momento, la tónica general ya hay alguna empresa que reconoce haber perdido alguno de sus clientes ingleses y otras que aseguran estar vendiendo menos. Por el contrario, hay quien dice haber salido ganado. Es el caso de una empresa que llevaba tiempo tratando de vender a un cliente alemán que, por temor al 'brexit', ha optado por terminar comprando sus productos en la Comunidad foral. “No sólo debemos ver lo negativo porque el 'brexit' también puede acarrear oportunidades para las empresas”, defiende Cañada.

MENOS VENTAS

Aunque una lectura fría de los datos de exportaciones podría invitar al alarmismo -las exportaciones navarras a Reino Unido habían caído hasta octubre del pasado año más de un 24% con respecto al mismo periodo de 2017- lo cierto es que, como asegura Fernando San Miguel, responsable de estudios económicos de la Cámara, esa caída no guarda una relación directa con el 'brexit'. Se explica, fundamentalmente, por la reorganización que llevó a cabo el Grupo Volkswagen que en julio de 2017 empezó a exportar los coches dirigidos a Reino Unido (los que llevan el volante a la derecha) desde su planta de Sudáfrica lo que, aunque no afectó a la producción de la planta de Landaben, sí ha tenido como consecuencia una notable caída en las exportaciones. Según San Miguel, la caída de las exportaciones a Reino Unido se explica, además de por la bajada de la partida de automóviles (suponen el 20% de las exportaciones y, sus componentes, otro 10%), por la de bienes de equipo y manufacturas (un 27,7%) donde se han producido saltos importantes que están relacionados con proyectos eólicos. “Como ocurre en otros países, hay años en los que sube mucho porque se desarrolla un proyecto y se instala un parque y otros en los que baja”. También se han producido descensos en algunas partidas relacionadas con el sector de la alimentación que afectan a pocas empresas y a las que, según los responsables de la Cámara, habrá que estar atento en los próximos meses para vigilar su evolución.

Lo cierto es que hoy por hoy ni siquiera las empresas inglesas con las que trabajan los exportadores forales parecen estar anticipándose al nuevo escenario buscando nuevos proveedores internos ni tampoco están estocando más. Algunas, de hecho, están preguntando a sus proveedores navarros cuáles son sus planes. “El cambio va a ser para todos. Inglaterra necesita comprar fuera muchísimos productos; no se autoabastece”, asevera Cañada.

Aunque es más habitual que se hable de las consecuencias que el 'brexit' tendrá para las empresas que exportan a ese mercado, lo cierto es que el impacto sobre las firmas que importan productos a Reino Unido tampoco será menor. De enero a octubre se compraron productos en ese mercado por más de 96 millones de euros. Desde Navarra se adquieren desde componentes para el sector de la automoción, a bebidas como whisky o ginebra, por lo que las distribuidoras de alcohol también podrían ver incrementados sus costes.

"Un 'Brexit' sin acuerdo podría ser una catástrofe"
ANA SOLA Directora de exportación de Goikoa

Un tercio de la cifra de negocio de Goikoa, dedicada a la fabricación de embutidos, cocidos, curados y loncheados, depende del mercado británico. “Es el segundo más importante después de España y el primero internacional por mucha diferencia”, asegura su responsable de exportación Ana Sala. Y de ahí la inquietud que se respira estos días en la compañía. “Hay tal incertidumbre que puede pasar de todo”.

Goikoa viene exportando a Reino Unido desde el año 2007, fundamentalmente chorizo y jamón serrano.

Sola admite que no han pensado en un ‘plan B’ (“para eso el mercado británico no tendría que pesar lo que pesa en nuestra facturación y eso no se puede solucionar en el corto plazo”) y que están a la espera de la reunión que mantendrán la semana del 21 de enero (una vez pase la votación en el Parlamento británico) con su principal cliente inglés.

“Para entonces se supone que ya sabremos a qué atenernos”. Pero, a la espera de la decisión final sobre el Brexit, la depreciación de la libra ya les está afectando. “Existe una mayor tensión en las relaciones comerciales. Nuestro producto es ahora más caro y eso nos pone en una tesitura más complicada a la hora de vender. El británico era un mercado que crecía mucho pero en 2018 ya lo hizo en mucha menor medida”.

El peor de los escenarios posibles, el de un Brexit sin acuerdo, sería para Goikoa “una catástrofe”. “Tendríamos problemas para enviar un tercio de lo que producimos. Si no hay acuerdo y tampoco un periodo transitorio, quizá el 1 de abril ya no podamos mandar la mercancía. No sabemos si ésta podrá pasar la aduana ni si se van a colapsar las entradas y salidas… De facto, se paralizarían las operaciones y, con ellas, la fabricación”. A medio largo plazo, prosigue, “un Brexit duro influiría en la economía de Reino Unido y afectaría al consumo y, sobre todo, a los productos como el que nosotros fabricamos que no son de primera necesidad”. Con acuerdo, reconoce la directiva, el Brexit seguiría siendo malo, pero “si se mantiene una especie de espacio económico se podrían salvar las transacciones económicas”.

“Lo menos malo” de todo esto es que el problema es global y que todos los productores europeos estamos en la misma situación. “Confiamos en que la situación se pueda reconducir. El británico es un mercado innovador que te aporta muchas cosas además de la cifra de negocio”.

"A corto plazo no nos podemos quitar el 30% del mercado"
RUBEN CORDOVÍN Director Comercial de Gráficas CEMS

Reino Unido ha sido históricamente el principal mercado de exportación de Gráficas Cems, que produce desde Villatuerta libros (imprimen y encuadernan unos 10 millones de unidades al año) para grandes editoriales como las Universidades de Cambridge y Oxford o el grupo Random House. Así fue desde el año 90 cuando se fundó la empresa y hasta 2005, año en el que empezaron a diversificar y a abrirse a otros mercados europeos: Francia, Alemania, Holanda… Sin embargo, todavía hoy en torno al 30% del volumen total de la producción de Gráficas Cems depende del Reino Unido, que mantiene un peso similar al de Francia. Y de ahí que su director comercial, Rubén Cordovín, no oculté la situación de “incertidumbre” que están viviendo cuando se le pregunta por el Brexit. “Esperamos que al final haya algún tipo de acuerdo que no afecte a los negocios en general. Si hay un problema será global. Nos afectará a nosotros, pero también a nuestra competencia. En nuestro sector, internamente ellos no pueden asumir la producción como país. No tienen capacidad y el resto de proveedores están, o en España, o en otros países europeos por lo que todos van a tener el mismo problema”, razona. El incremento de costes será, reconoce, un problema añadido, como el de tener que asumir plazos más largos o retrasos por temas aduaneros. “¿Y si la libra cae un 20%?”, se pregunta Cordovín que asume que si los costes se incrementan no les quedará más remedio que repercutirlos al cliente para tratar de “sobrevivir”. De momento Gráficas Cems no se ha planteado abandonar el mercado británico (“a corto plazo no nos podemos quitar el 30% del mercado”) aunque reconoce que hace años que dejaron de hacer allí esfuerzos por crecer. “Es curioso que desde Inglaterra varios clientes nos han pedido reuniones para hablar de nuestros planes ante el Brexit cuando, al menos de manera oficial, ellos no tienen ningún plan”, cuestiona. 

“Creo que al final no será tan duro; a nadie le interesa que lo sea”
ÓSCAR VILLAFRANCA CEO de REMANED

La navarra Remaned, que trabaja en el mercado de recambios para el sector de la automoción, lleva implantada en Reino Unido desde el año 2011 con una línea de producción similar a la de Pamplona pero adaptada al mercado local. Un escenario que, como reconoce su responsable, Óscar Villafranca, le está permitiendo afrontar la situación con algo más de tranquilidad pese a la importancia que el mercado británico tiene para su negocio. Remaned es, de hecho, una de las pocas empresas navarras que cuenta con un plan ‘B’ ante el temido Brexit duro. Un plan de contingencia, explica Villafranca, que pasaría por transferir a la planta británica (allí trabajan tres navarros, el director de la planta y dos ingenieros) la parte de la producción que actualmente exportan desde Navarra, en torno a un 15% de lo que produce la planta. Así, dice, “en vez de tasar el arancel al importe completo del producto lo tasaríamos sólo a la materia prima”. Considera que el problema de un Brexit duro (sin acuerdo) sería el incremento de los costes. “Una parte del incremento de los costes lo podríamos asumir nosotros, pero otra la tendría que asumir el distribuidor o el propio mercado. El impacto en el precio de los productos podría llegar al 2%”.

El responsable de Remaned reconoce que, antes del Brexit, el traslado de producción ya era una opción que barajaban. “Nos da más cercanía y los propios británicos valoran que sea un producto fabricado localmente”. Villafranca confía en que, al final, no haya un Brexit “duro”. “Es un escenario que no le interesa a nadie y complicaría mucho las cosas”. Reino Unido trae de fuera el 80% de los suministros de recambios. “Tienen grandes distribuidores que funcionan allí y son grandes empresas a nivel europeo. También ellos tienen un conflicto porque no sólo trabajan en el Reino Unido sino en todo el continente. Todos están a la expectativa porque nadie sabe qué va a pasar”.

“Nos afectará si baja el flujo de mercancías entre los dos países”
ÁNGEL TELLECHEA Director de Operaciones de Gimex

La empresa navarra Gimex ofrece servicio de transporte para clientes de todo el mundo, entre ellos británicos.

El director de operaciones de la compañía, Ángel Tellechea Lorenzo, reconoce que el panorama que arroja la inminente desconexión británica de Europa es “inquietante” aunque, de momento, su actividad (los tráficos que trabaja) no se ha visto afectada.

Asegura, eso sí, que existen entre las empresas con las que trabajan dudas más que razonables sobre cómo se va a desarrollar su actividad y sobre si van a poder seguir siendo competitivos. “Nadie sabe cómo va a evolucionar la libra”, sostiene. Tampoco, si podrán hacer frente a las nuevas restricciones que se avecinan, como el coste por aranceles, que puede neutralizar el margen con el que trabaja más de una empresa y poner en riesgo su viabilidad.

Dudas que, manifiesta, obligarán a los que todavía no lo hayan hecho a buscar nuevos  mercados. ”Muchos clientes ingleses están buscando diversificar su dependencia de la Unión Europea. Y, por eso, es posible que la balanza comercial de algunas empresas haya bajado. A nosotros no nos afecta porque al ser transportistas no dependemos tanto de eso. Si baja el tráfico para Inglaterra lo mandaremos a otro país”, razona.

Lo que si afectaría a la empresa Gimex de forma notable, tal y como asegura su director de operaciones, sería una reducción significativa del flujo de mercancías entre Reino Unido y España. Aunque siempre habría solución. “Esos tráficos que pierden nuestros clientes se cierran o se mandan a otro sitio. La mercancía, al fin y al cabo, los clientes la tendrán que mandar a algún lado”, concluye Ángel Tellechea.

 

 

 

 

 

 

 

 

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