fUGA DE EMPRESAS
Las empresas que trasladan su sede tienen más facturación que las que llegan a Navarra
Las que cambiaron en 2017 facturaban 435,2 millones y 24,3 las que llegaron


Actualizado el 05/04/2018 a las 18:14
En poco más de dos años 184 de las empresas que operan en Navarra han optado por trasladar su domicilio social fuera de la Comunidad foral lo que arroja una pérdida neta de apenas 32 compañías si se tiene en cuenta que otras 152 sociedades tomaron el camino inverso. Es decir, cambiaron su domicilio social a Navarra. El ritmo de salidas se frenó en 2017, cuando se fueron de la comunidad 47 empresas frente a las 130 de 2016, pero lo que ha seguido creciendo de forma notable en este periodo es el volumen de negocio de las compañías que optan por hacer las maletas y que superó el año pasado los 435 millones. Una cifra de ventas que dista mucha de los algo más de 24 millones de facturación que declararon las 82 que aterrizaron a nivel societario en Navarra. Entre las que se marcharon de la comunidad, -el listado al que ha tenido acceso este periódico no incluye los nombres de las empresas- figuran dos compañías que declaran una facturación superior a los 200 millones de euros y cuatro de más de un millón de euros. Entre las que cambiaron su domicilio a Navarra, son siete las que declaran una cifra de ventas superior al millón de euros. Los datos figuran en la documentación que el Gobierno de Navarra ha remitido al Partido Popular de Navarra a raíz de una petición de información formulada por la parlamentaria Ana Beltrán que lo que, en concreto, había solicitado era “información sobre el volumen de negocio de las empresas que han cambiado de domicilio fiscal fuera y dentro de la Comunidad foral en el periodo comprendido entre junio de 2015 y la actualidad”.
Pero ese dato no figura en la documentación facilitada. “Es un dato muy revelador que debemos conocer pues demuestra quién se ha ido a otra comunidad por los impuestos que tiene Navarra”, apostilla la parlamentaria popular que asegura que su grupo ha solicitado la comparecencia del vicepresidente de Desarrollo Económico, Manu Ayerdi, para que explique, además de los cambios de domicilio social, cuántas empresas han cambiado su domicilio fiscal desde que gobierna el cuatripartito. A diferencia del domicilio social, que debe ser público -en los estatutos y en el registro mercantil-, el fiscal no aparece en escritura pública aunque sí debe notificarse a la correspondiente Agencia Tributaria.
IMPACTO "POCO SIGNIFICATIVO"
En la información facilitada, Ayerdi se limita a manifestar que los cambios de domicilio social que se recogen en la documentación “no tienen, en la mayoría de los casos, impacto significativo en Navarra”. Una lectura que no convence al PP que habla de “gran preocupación por los importantes volúmenes de negocio de las empresas que se han ido, muy superiores a los que conocíamos. Demuestran que no somos una comunidad atractiva para desarrollar un negocio ni para implantar uno nuevo”, dice.
De forma recurrente, el Gobierno foral ha venido insistiendo en que el cambio de domicilio social de una empresa no tiene por sí sólo un impacto negativo desde el punto de vista de la recaudación ni supone cambio alguno en el número de puestos de trabajo de las empresas ni en sus condiciones si no va acompañado de un cambio de ubicación de la actividad productiva de la empresa. Y eso es así porque las empresas que tributan en Navarra son las que tienen aquí su domicilio fiscal y aquellas con un volumen de facturación superior a los 7 millones que, aún teniendo el domicilio fiscal fuera de Navarra, operan en la Comunidad foral. En ese caso, tributarán en Navarra por el porcentaje de operaciones realizadas en este territorio.
Y de ahí que desde el Grupo Parlamentario Popular se hubiera solicitado el detalle de los cambios de domicilio fiscal un cambio éste que, en todo caso, como aseguran desde el Sindicato de Técnicos de Hacienda (Gestha) suele ir de la mano del domicilio social.
Hasta ahora era la primera agencia de rating española, Axesor, la que de forma pública y periódica informaba del número de compañías que entraban y salían con su domicilio social de una comunidad autónoma a otra. De forma paralela explicaba a dónde iba cada una y detallaba su cifra de negocio. Pero la agencia ha dejado de facilitar de forma pública esa información y ahora los interesados deben pagar por esa información como un servicio más. Según explican desde la agencia, los datos que se facilitan a quien compre ese servicio son, por un lado, el detalle de las empresas, por el otro, su facturación y, por último, la comunidad a la que han trasladado su sede social. Aunque, eso sí, no todas las empresas depositan sus cuentas en el registro lo que explica que en algunos no figure el detalle de ventas. La agencia obtiene esa información recopilando datos obtenidos directa y literalmente del Boletín Oficial del Registro Mercantil. Sin embargo, el dato del domicilio fiscal no figura en escritura pública aunque sí se debe notificar a la agencia tributaria correspondiente.
MÁS IMPACTO EN NAVARRA
A finales del año pasado, la fuga de empresas de Cataluña acaparó durante semanas titulares de prensa. Fue un gesto más simbólico y político que fiscal ante la incertidumbre derivada por el desafío independentista. Y es que el impacto que desde el punto de vista de la recaudación tributaria tiene el cambio de sede fiscal desde una comunidad de territorio común como Cataluña tiene muchas menos implicaciones que las que esa modificación produciría en un territorio foral como Navarra. En el caso de Cataluña implica que la hacienda autonómica deja de ingresar impuestos tales como actos jurídicos y documentados en la modalidad de operaciones societarias que cómo explica el secretario de Gestha, José María Molinero, “afecta cuando hay una ampliación de capital pero solo con aportación de los socios. En ese caso, la tributación por esa medida se hace en el lugar donde está radicada la sede social”. Sin embargo, el perjuicio recaudatorio no tiene que ver con tributos esenciales en la actividad empresarial como el impuesto de sociedades o el IVA ligado a operaciones exteriores pues estos son recaudados por el Estado. En el caso de una comunidad como Navarra la implicación de un cambio de domicilio fiscal es mucho mayor porque el IVA lo recauda la Hacienda foral. Las declaraciones por este impuesto lo deben presentar exclusivamente en la Comunidad aquellas empresas que tengan aquí su domicilio fiscal y no superen los 7 millones de facturación, con independencia de donde realicen sus operaciones. También, las que operen exclusivamente en Navarra y declaren un volumen de ventas superior a los 7 millones sin importar dónde tengan su domicilio fiscal. Si operan en más territorios y su cifra de negocio supera los 7 millones, tributaran en cada una de las administraciones en las que operen en la proporción que representen las operaciones realizadas en cada una de ellas con relación al total de las realizadas.
En la documentación facilitada por el Gobierno foral, los datos relativos a 2018 -corresponden a los registrado en el Borme hasta el día en el que el Gobierno compró los datos a Axesor-reflejan que en lo que llevamos de 2018 la Comunidad no sólo ha logrado captar un mayor número de empresas de las que pierde (16 frente a 7), sino con un volumen de ventas que prácticamente duplica al volumen declarado por las empresas que se han marchado. Las que cambiaron su domicilio social a Navarra facturaron 6.741.100,24, frente a los 3.543.168,32 declarado por las que se han marchado a otra comunidad. Una evolución que habrá que esperar para ver si se mantiene en los meses venideros.
ENTRADAS Y SALIDAS
Entre las empresas que han cambiado desde 2015 su domicilio fiscal se encuentran ejemplos de grandes empresas como BSH o Meri con importantes volúmenes de facturación. Unos cambios que, según ha venido insistiendo el Gobierno foral, no ha afectado ni a la recaudación ni a los puestos de trabajo. Entre las empresas que, por el contrario, han optado por Navarra como sede social se encuentra Esparplant, una ingeniería especializada en diseño y seguimiento de proyectos de construcción de instalaciones y plantas industriales. Según recogía el pasado 20 de febrero el Boletín Oficial del Registro Mercantil, ha dejado la calle Manresa de Abrera (Barcelona) para trasladarse a la plaza Doctora Juan García Orcoyen de Pamplona.
¿Qué es el domicilio social?
De acuerdo a la definición contemplada por la Ley de Sociedades de Capital, es el lugar en el que se halla el centro efectivo de administración o dirección de la empresa, o en el que radica su principal establecimiento o explotación.
¿Cuál es el domicilio fiscal de una sociedad?
El domicilio fiscal es el del domicilio social, siempre que en él esté efectivamente centralizada la gestión administrativa y la dirección de los negocios.
En otro caso, se atenderá al lugar en que se realice dicha gestión o dirección. Cuando no pueda establecerse el lugar del domicilio de acuerdo con los criterios anteriores, se atenderá al territorio donde radique el mayor valor de los inmuebles.