día internacional de la mujer
Las mujeres ocupan el 21% de los puestos directivos y el 58% del escalafón anterior
Los datos constatan la dificultad para el acceso a cargos de responsabilidad


Actualizado el 08/03/2018 a las 17:39
El techo de cristal existe y supone una dura barrera contra la que se estrellan buena parte de las carreras profesionales de las mujeres en Navarra. Solo uno de cada cinco puestos de responsabilidad en la Comunidad foral está ocupado por una mujer, según demuestran los datos de la Encuesta de la Población Activa (EPA) correspondientes al cuarto trimestre del año pasado, los últimos disponibles. Los registros oficiales indican que en el conjunto de Navarra existen 1.600 directivas y gerentes (21,62%) frente a los 5.800 hombres en los mismos cargos.
Y no es que falte banquillo femenino para aspirar a desempeñar responsabilidades ejecutivas, ya que el 58,71% de los trabajos técnicos y profesionales que requieren un perfil intelectual o científico los realizan mujeres. La EPA destaca que ellas suman 29.300 de los puestos de este tipo por los 20.600 de sus compañeros varones. Y sin embargo, a la hora de promocionarse, el factor masculino multiplica las posibilidades de elección a juzgar por los datos recogidos en la EPA.
Las razones detrás de esta situación, tal como apuntan los distintos estudios elaborados por diferentes entidades sindicales y sociales, serían de índole cultural en el seno de las empresas y organizaciones. Las carreras profesionales de las mujeres estarían penalizadas por el temor a la pérdida de compromiso laboral debido a las cargas familiares. Este comportamiento reflejaría que en la sociedad todavía permanece arraigado el tradicional reparto de roles en el hogar, donde los hombres aunque se casen pueden seguir entregados a tiempo completo a su responsabilidades en el trabajo.
RESPONSABILIDADES FAMILIARES
La EPA deja entrever que las responsabilidades familiares siguen recayendo principalmente en las mujeres, dado que son ellas las que mayoritariamente reducen sus jornadas laborales para el cuidado de hijos y familiares. No llega ni al 6% la tasa de parcialidad entre los hombres, entre los que solo 8.400 cuentan con una jornada reducida frente a los 144.200 con un trabajo a tiempo completo. Pero en el caso de las mujeres, este porcentaje crece hasta el 28,37%, ya que se contabilizan 36.200 trabajadoras a tiempo parcial y 91.400 con jornada completa. Para ser más específicos, el 63,94% de los puestos con una jornada semanal de 30 a 39 horas están ocupados por mujeres, tasa que escala hasta un abrumador 90,65% en el caso de las jornadas de 15 a 29 horas a la semana.
El patrón de escasez de mujeres en puestos de responsabilidad se repite en el capítulo del emprendimiento. Los registros de la EPA calculan que en Navarra hay 26.400 empresarios hombres, mientras que solo existen 12.300 mujeres al frente de su propio negocio, una relación de dos a uno. Un análisis más profundo por franjas de edad no arroja una conclusión mucho más positiva, ya que entre los 25 y 44 años, que representan el presente y el futuro próximo del empresariado en la Comunidad foral, hay 9.500 hombres y 4.100 mujeres, una proporción casi calcada al conjunto de la población emprendedora.
La desigualdad entre hombres y mujeres alcanza por tanto a todas las capas sociales. En el caso de la población asalariada, destaca la elevada proporción de mujeres en los empleos peor remunerados. La EPA señala que las ocupaciones elementales hay más de dos mujeres por cada varón, relación que se repite a la hora de analizar uno de los subsectores de los servicios con salarios más bajos, como sucede con la restauración y la venta.
La calidad en el empleo, medida en función de la estabilidad laboral, tampoco ofrece un saldo positivo entre la población femenina. El 80,75% de los varones cuenta con un contrato indefinido, porcentaje que se recorta sensiblemente hasta el 77,93% entre las mujeres. Pese al creciente peso de la fuerza laboral femenina en el trabajo remunerado, la tasa de actividad entre las mujeres apenas rebasa el 54%, mientras que entre los hombres se sitúa en el 63,84%, según la EPA. Y no solo trabajan más hombres, sino que lo hacen en los sectores económicos mejor pagados. Así, ellos son mayoría en la industria y en la construcción, donde representan el 77% y el 88,89% respectivamente, pero en los servicios solo suponen el 39,98%.
La situación sociolaboral de la mujer sigue siendo “extraordinariamente precaria”, con una reducida presencia en los sectores mejor remunerados, más desempleo y una “persistente” brecha salarial, ingredientes a los que habría que sumar el techo de cristal y un “déficit en conciliación y corresponsabilidad”. Este es el sombrío panorama que ayer dibujó la secretaria de Mujer, Igualdad, y Juventud de CC OO en Navarra, Nerea Contreras, en su comparecencia ante la comisión de Desarrollo Económico del Parlamento de Navarra, donde expuso las principales conclusiones del informe sobre la situación de la mujer en el mercado de trabajo. Contreras criticó la “insuficiencia e ineficacia” de las políticas desarrolladas hasta la fecha para “combatir el grave problema de la discriminación laboral de las mujeres”, por lo que sugirió la necesidad de elaborar “una legislación más exigente en esta materia”. Tras constatar la “falta voluntad política” para corregir la segregación laboral femenina, instó a las mujeres a secundar los paros convocados para reivindicar hoy el Día Internacional de la Mujer.