automoción
El presidente del grupo VW afirma que Landaben tiene “un gran futuro”
Estas declaraciones se dan en un contexto de incertidumbre para las fábricas situadas fuera de Alemania


Actualizado el 07/03/2018 a las 16:51
En los despachos y talleres de Volkswagen Navarra reinaba ayer un ambiente de intensa satisfacción. El motivo, las declaraciones que por la mañana realizó el presidente del grupo automovilístico alemán, Matthias Müller, sobre la fábrica de Landaben. Dos escuetas frases pronunciadas durante el salón del automóvil de Ginebra, uno de los certámenes más importantes del mundo para el sector, que podrían sonar a cumplido sin trascendencia en oídos profanos.
Pero, para quienes conocen el complejo funcionamiento interno del gigante de la automoción, se traduce como un espaldarazo que vale su peso en oro. La primera, que la factoría navarra tiene “un gran futuro por delante” y la segunda, que es una de las de “mayor tradición” para la compañía.
Lo más llamativo es que dichas declaraciones fueron pronunciadas al contestar una pregunta sobre la situación del mercado del motor en España, sin que se le hubiera inquirido específicamente sobre las fábricas del grupo en el país. Fuentes consultadas interpretaban estas palabras como un mensaje de tranquilidad y confianza a la planta de Landaben, que ha logrado cumplir con éxito una completa renovación de sus instalaciones y el lanzamiento de un nuevo coche, en un contexto de temor a la pérdida de carga de trabajo en las fábricas situadas más allá de las fronteras germanas.
Aunque las cifras de ventas han vuelto a romper el techo histórico del consorcio, con 10,7 millones de unidades comercializadas en todo el mundo durante 2017, continúa el runrún que comenzó tras la firma del pacto por el empleo firmado en Alemania con el poderoso sindicato IG-Metall, un antídoto contra las consecuencias del dieselgate que garantiza el volumen de producción para las factorías patrias.
Ahorro de costes
Lejos de relajar el intenso ritmo en el seno de la empresa, que tras dejar atrás el lanzamiento del nuevo Polo ya está enfrascada en el arranque de las preseries del segundo modelo, fuentes consultadas aseguraban que este reconocimiento servirá de acicate para continuar “dando el máximo”. Al igual que el resto de las fábricas del grupo, Volkswagen Navarra tiene que cumplir para 2025 unos estrictos objetivos marcados desde la sede en Wolfsburg, que pasan por un ahorro del coste de producción por vehículo del 30%, porcentaje que se repite en el caso de los gastos de logística. Estas medidas implican también a la fuerza laboral, con un recorte de un 35% en las horas necesarias para ensamblar cada coche, meta que busca conseguirse evitando al máximo los retrabajos por defectos en alguno de los procesos de fabricación y mejorando la eficiencia.
Estos objetivos se enmarcan en la estrategia global para mejorar la rentabilidad y hacer frente a los gigantescos gastos derivados del escándalo por el falseamiento de las emisiones contaminantes en motores diésel EA 189 del grupo Volkswagen, que según las últimas estimaciones superan ya los 25.000 millones.
Los trabajos para afrontar a finales de año la fabricación en serie del segundo modelo en Volkswagen Navarra, que todas las fuentes consultadas dan por hecho que será el todocamino T-Cross, continúan a paso firme. El taller de chapistería, encargado de soldar las diferentes piezas metálicas que constituyen el esqueleto del coche, ya está ensamblando algunos de los subconjuntos del chasis, como el piso anterior y posterior y los largueros. Si los planes continúan como está previsto, en las próximas semanas se completará casi en su totalidad el montaje del mascarón, que conforma toda la estructura metálica interna y externa.
Se da la circunstancia que es la primera vez en la era Volkswagen que la fábrica de Landaben produce dos modelos simultáneamente, situación que solo se vio en la época de Authi. Pero sí es inédito que el segundo modelo se afronte inmediatamente después de completar un lanzamiento, lo que está poniendo a prueba la capacidad de responsables y equipos técnicos. La factoría ya está a pleno rendimiento para la producción de 1.400 coches diarios, labores que se compaginan con los primeros pasos para el montaje del mascarón de un de los nuevos T-Cross. Conforme avancen los próximos meses, las distintas fases de producción se irán completando para dar paso a las preseries y, finalmente, el ensayo de las series antes de finalizar el año.