Sindicatos
Vidaurre Construcciones negocia la permuta del edificio de UGT y CC OO
- La empresa espera reubicar a los sindicatos y cerrar la operación antes de final de año
- Planea construir viviendas o un hotel en el bloque ahora propiedad del Estado


Actualizado el 21/02/2018 a las 19:54
La empresa navarra Vidaurre Construcciones trabaja en los últimos meses en una operación inmobiliaria para reubicar las sedes de UGT y CC OO en Pamplona y comprar al Estado el edificio que actualmente ocupan estos sindicatos en la avenida de Zaragoza. Según confirmaron fuentes de la empresa, las negociaciones con las centrales estarían en una fase “avanzada” y adelantaban que el acuerdo final debería llegar “en las próximas semanas”. Aunque ese solo sería el primer paso de cara a completar la operación, ya que después de satisfacer los requisitos de UGT y CC OO para sus nuevas oficinas la constructora tendrá que negociar con el Ministerio de Empleo la adquisición del inmueble, contactos que, según confirmó la Delegación del Gobierno en Navarra tras consultar a Madrid, todavía no se habrían iniciado.
Desde Vidaurre Construcciones explicaron que el cambio en la propiedad se articularía mediante una permuta del viejo edificio en la avenida de Zaragoza por los nuevos locales que ocuparán UGT y CC OO. Para cerrar este intercambio, la empresa navarra tendrá que llegar a un acuerdo con el Ministerio de Empleo tras las tasaciones del antiguo edificio y las nuevas oficinas. Así, según las diversas fuentes consultadas, el patrimonio del Estado se beneficiaría de la plusvalía por el mayor valor urbanístico de la actual sede de UGT y CC OO. Por su parte, los sindicatos se ubicarían en unas instalaciones más modernas, ya que su actual emplazamiento se levantó a comienzos de los años 50 del siglo pasado y, debido a la falta de inversiones, carece de servicios básicos de telecomunicaciones o una distribución funcional del espacio.
A ello se sumarían los elevados costes de mantenimiento, a cargo de UGT y CC OO, y todos los achaques propios de una edificación con 65 años de antigüedad en el que el Estado apenas se realizado reformas salvo para las actuaciones más urgentes, como las filtraciones de agua por el tejado o la adecuación de los accesos para personas con discapacidad. Los planes de Vidaurre Construcciones pasan por estimular el interés de los sindicatos mediante una reubicación “llave en mano”, de forma que trasladarían a las nuevas instalaciones completamente ajustadas a sus necesidades después de las correspondientes obras de adecuación a cargo de la empresa navarra. Representantes de ambos sindicatos llevarían los últimos meses visitando los distintos locales propuestos, según confirmaron ambas centrales, y negociando las remodelaciones necesarias.
Reticencias sindicales
Vidaurre Construcciones confía en conseguir pronto la luz verde por parte de UGT y CC OO una vez se decidan entre las distintas opciones que se les han ofrecido. Y prevén acordar la permuta con el Ministerio de Empleo antes de finalizar este año. El destino previsto por la empresa navarra para el antiguo edificio todavía no está decidido, aunque se baraja transformarlo “en viviendas o un hotel”, según reconoció un portavoz de la constructora. Pero estos plazos para completar la operación inmobiliaria antes de terminar 2018 podrían retrasarse debido a las dificultades que están surgiendo a última hora, según las distintas fuentes consultadas.
Frente a la seguridad con la que se expresan desde Vidaurre Construcciones, los dirigentes de UGT y CC OO, Jesús Santos y Chechu Rodríguez, enfrían las expectativas de una decisión inminente. Según otras fuentes consultadas, esta actitud podría obedecer a la necesidad de apaciguar las tensiones internas que genera la mudanza en el seno de ambas organizaciones. El propio Santos apunta que las negociaciones son “cada vez más complicadas” conforme se acerca el momento de cerrar un acuerdo con Vidaurre Construcciones. El secretario general de UGT afirma que han visitado varios locales en Mutilva, Iturrama, Mendebaldea y Rochapea, incluso que había valorado también la posibilidad de entrar en el edificio que ocupó Iruña Construcciones en Artica.
Una de las claves es que Vidaurre Construcciones tiene que llegar a un acuerdo con los dos sindicatos a la vez. En caso contrario, la operación no podría prosperar. Pero el principal freno a una decisión definitiva, según las fuentes consultadas, residiría en la dificultad de contentar los intereses internos. Entran en juego aspectos tan dispares como el reparto de la superficie de las nuevas instalaciones en función del peso de cada federación, la asignación de despachos o la propia concepción del espacio, con partidarios de una superficie diáfana con división por mamparas y para otros mejor con tabiques. También hay división de pareceres en cuanto a la localización, dentro o fuera del casco urbano de Pamplona. Por ello, las cúpulas de UGT y CC OO han llevado con discreción hasta la fecha las negociaciones con Vidaurre Construcciones y prefieren no adelantar acontecimientos. Tanto Santos como Rodríguez recalcan que la última palabra la tendrán los órganos de decisión de sus organizaciones.
Intentos anteriores
No es la primera vez que ambos sindicatos valoran la posibilidad de marcharse de la avenida Zaragoza. Ya hace tres años la constructora alavesa Zikotz, firma que también fraguó el cambio de sede de CC OO en Sevilla, se interesó por la sede de ambos sindicatos en Pamplona sin que prosperara la compra, tal y como confirmaron desde esta empresa radicada en Vitoria. ”Este es un asunto que se ha abordado cinco o seis veces a lo largo de los años, pero que, por una razón u otra, siempre se ha frustrado”, insistía el secretario general de UGT.
Rodríguez reconocía que existe una oferta encima de la mesa que están valorando, pero añadía que “no hay ninguna decisión tomada”. “No tenemos ningún interés por irnos salvo por el estado del edificio. Nuestra prioridad es seguir en Pamplona y mejorar las instalaciones que ahora tenemos”, asegura el secretario general de CC OO, que niega cualquier interés económico del sindicato en la operación inmobiliaria. No obstante, todo apunta a que el posible traslado de UGT y CC OO se termine consumando pese a la complicación que supone llegar a un acuerdo a cuatro bandas en el que encajen las necesidades de UGT, CC OO, Vidaurre Construcciones y el Ministerio de Empleo.
Desde UGT y CC OO insistían en que no hay intereses económicos de estas organizaciones en el cambio de sede en Pamplona. La mudanza solo se justificaría, según los secretarios generales de ambas centrales, por las malas condiciones en las que se encuentran las actuales oficinas, cuyas instalaciones básicas de luz, calefacción y telecomunicaciones datan de hace 65 años. El edificio que actualmente ocupan fue inaugurado en 1954 y sufre numerosas deficiencias, ya que el Estado solo ha invertido lo estrictamente necesario para su conservación. Las nuevas sedes que elijan los dos sindicatos, que volverán a estar en localizaciones distintas por primera vez desde 2003, seguirán en manos del patrimonio del Estado tras una operación de permuta. Los sindicatos también confían en recortar los gastos de mantenimiento, a los que sí tienen que hacer frente.
Conocido históricamente como Sindicatos, el edificio que actualmente ocupan UGT y CC OO en la avenida Zaragoza de Pamplona es la antigua Casa Sindical inaugurada en 1954 para albergar al sindicato vertical, que reunía en una sola organización a patronos y obreros de cada gremio, promovido por el régimen de Franco. Concebido por el arquitecto Domingo Ariz Armendáriz, también responsable del mercado del Segundo Ensanche o de las viviendas unifamiliares para trabajadores levantadas en la Chantrea de Pamplona y en el barrio de Lourdes en Tudela, se trata de un clásico diseño de la época franquista. Su construcción comenzó en 1951 junto a las que había sido estación del Irati y se terminó en 1953, aunque fue oficialmente inaugurada el 30 de abril de 1954. UGT y CC OO comparten el edificio desde 2003.