Tribunales
Solo una decena de exempleados de TRW mejorarán su indemnización
La fábrica de direcciones para automoción está en plena reorganización para recuperar el nivel de competitividad


Actualizado el 24/01/2018 a las 13:22
Dos años después de iniciarse una de las etapas más difíciles en la historia de TRW en Landaben, a penas una decena de trabajadores va a beneficiarse de la sentencia de declaró improcedente el despido de 123 empleados de la fábrica de direcciones para automoción.
La actual legislación obliga a las empresas a abonar 33 días por año trabajado con un máximo de 24 mensualidades en caso de despido improcedente, indemnización por debajo de lo que cobraron la inmensa mayoría de los despedidos. Descontando a los 33 voluntarios que abandonaron la fábrica con una compensación de 38 días por año, con un mínimo de 24 mensualidades, los otras 90 salidas forzosas fueron indemnizadas con 35 días por año, con un mínimo de 24 mensualidades.
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De estos últimos, 34 fueron readmitidos por la empresa, antes de la sentencia, para cubrir las jubilaciones previstas, de los que ya han regresado 23 y el resto se incorporarán este año. Todos ellos han devuelto o devolverán las indemnizaciones recibidas.
También habría que descontar a los 14 exempleados con jornada reducida o salvaguarda legal, que se reintegrarán en la compañía conforme presentaran las preceptivas demandas individuales al considerarse su salida nula. Estos, aunque tengan que devolver las indemnizaciones, cobrarán los salarios de tramitación hasta el momento de su reincorporación. Quedarían por tanto unos 40 extrabajadores susceptibles de acogerse a la sentencia, pero prácticamente tres de cada cuatro percibieron más de lo correspondiente al despido improcedente.
Nuevos productos
La situación actual en TRW Landaben, una vez superada la traumática experiencia de los dos últimos años, es relativamente esperanzadora, según explicaban fuentes sindicales. La factoría se encuentra inmersa en plena readaptación para recuperar un nivel de competitividad suficiente que garantice el futuro a medio y largo plazo.
La plantilla y sus representantes prefieren dar un “margen de confianza” al nuevo director, José Ramón Izquierdo Núñez, que asumió las riendas en mayo del año pasado. La carga de trabajo en la fábrica es, según fuentes sindicales, suficiente gracias al tirón de los fabricantes de camiones, que todavía emplean las direcciones hidráulicas, y la producción para la plataforma MQB A0 del grupo VW, un cliente que ha resultado “vital”.
Estas mismas fuentes señalaban que el funcionamiento de la factoría todavía está pagando las consecuencias de la “mala gestión” que llevó a cabo el anterior equipo directivo en la etapa que encabezó Paul Parnham.
No obstante, recordaban que todos los esfuerzos de los responsables de la planta y los trabajadores están encaminados a ganarse la confianza de la matriz ZF para que se asignen nuevos productos. En ese sentido, la plantilla percibe que la multinacional alemana está dando “una oportunidad” a la fábrica de Landaben que los empleados no piensan desaprovechar.
Sin embargo, fuentes sindicales reconocían que no existen las “soluciones rápidas” para el bache que ha atravesado TRW, aunque añadían que se están “dando pasos” en la buena dirección.