Torre Basoko, el segundo rascacielos de Pamplona

Seguimos con nuestro recorrido por la arquitectura navarra de la segunda mitad del siglo XX gracias al cual encontramos preciosas huellas como la que hoy queremos destacar, la Torre Basoko, el segundo rascacielos de Pamplona.

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DN INMO

Actualizado el 01/03/2021 a las 13:46

En los años cincuenta la arquitectura de posguerra nos dejó edificios como el Monumento a los Caídos (1945), el noviciado de las Religiosas Oblatas (1953) de Eugenio Arraiza, y el Chalet de Izu (1955) en los Jardines de la Media Luna de Ramón Urmeneta, de estilo marcado por unos valores muy tradicionales. En el mismo periodo, hubo obras que avanzaron un estilo más moderno como la parroquia de San Francisco Javier (1952) o del Hotel de los Tres Reyes (1959-63), ambas del arquitecto pamplonés Miguel Gortari.

En las décadas de los sesenta y setenta, la comarca de Pamplona comienza su proceso de industrialización que conlleva un aumento de población que propicia la construcción de torres en puntos muy visibles de la ciudad, edificios-hito promovidos por entidades financieras, empresas inmobiliarias o por el propio Ayuntamiento de Pamplona. Ya hemos hablado de alguna de ellas en nuestro blog Hogar Dulce Hogar, como la Torres de Erroz (1964) de Javier Guibert y Fernando Redón), o el Edificio Singular (1968-1976) de Javier Guibert, Manuel Jaén Albaitero, Manuel Jaén de Zulueta, Miguel Ángel Ruiz-Larrea y Luis Lozano Giménez, y hoy queremos hablar de la Torre Basoko.

Un edificio-hito de Ramón Urmeneta
Su autor fue Ramón Urmeneta, arquitecto y artista pamplonés nacido el 4 de mayo de 1918 y fallecido en Pamplona el 18 de noviembre de 1998. Se licenció en Ciencias Exactas en la Universidad de Madrid en 1940. En 1944 obtuvo el Premio Extraordinario de la Sección Artística de la Escuela de Artes y Oficios de Pamplona.

La Torre Basoko es un edificio de 20 plantas y 65 metros, situada en un punto estratégico del tercer ensanche, la confluencia de las Avenidas de Sancho el Fuerte y Pio XII. Su ejecución comenzó en 1969. Su planta baja cuadrada ocupa toda la finca y no guarda relación geométrica con el edificio: alberga zona comercial con diversos negocios, un banco y una iglesia, la de Santa Vicenta. Actualmente es la segunda altura de Pamplona, por detrás del Edificio Singular.

Vísperas de su construcción se hablaba de La Torre de Basoko como un proyecto sensacional con sus diecinueve plantas que sería el rascacielos de Pamplona. Sesenta metros de altura y setenta y dos viviendas de gran lujo, en el punto más estratégico del tercer ensanche.

Pese a sus descomunales dimensiones, las viviendas no son muchas, setenta y dos, cuatro por planta en dieciocho alturas, encargando el diseño de una vivienda muy amplia y confortable, dotada de los últimos adelantos técnicos en todos los órdenes. Una mansión de auténtico lujo, original tanto en su aspecto exterior como en su configuración interna.

Las principales características de la construcción
Os presentamos es el detalle que se publicó sobre el proyecto el 15 de junio de 1969 en Diario de Navarra, queremos dejar constancia de que en la posterior ejecución puedo haber alguna modificación.

“La estructura será de hormigón armado; los cierres exteriores de piedra, con cámara de aire y aislamiento térmico; calefacción y agua caliente centrales; cuatro ascensores super-rápidos, de subida y bajada; dos montacargas, con entrada directa e independiente a la zona de servicio; los suelos de madera de roble, de primerísima calidad y alfombrados. Las escaleras, de mármoles; en los baños se colocará también mármol en lugar de azulejos; la zona de servicio tendrá los alicatados hasta el techo; la carpintería exterior será mixta, de aluminio anodizado y madera de Guinea; todas las puertas de madera vista; la cocina quedará amueblada con armarios metálicos y de formica; habrá fregaderos de acero inoxidable, lavadero de mármol, vertedero de basuras, y aquellos elementos que constituyen lo más nuevo en cuanto a electrodomésticos se refiere. Cada vivienda dispondrá, asimismo, de dos amplias terrazas...”

La distribución interior de la vivienda
La distribución que se proyectó disponía de “vestíbulo principal; distribuidor; comedor; salón estar, con cocina vasca y bar; cinco dormitorios dobles, con armarios empotrados; dormitorio para el servicio, con su cuarto de aseo; vestíbulo del servicio, pasillo y cocina; dos cuartos de baño completos, con armarios empotrados, y dos cuartos de aseo con departamentos de lavabos independientes. La superficie de cada vivienda será de doscientos veinte metros cuadrados. “

Un nuevo aspecto para Iturrama
Fue un acierto crear una zona residencial de tan singulares características. Este edificio de moderno diseño e inmejorable emplazamiento emerge entre las Avenidas de Pio XII y Sancho el Fuerte que tienen cuarenta metros de anchura cada una y amplias calzadas que se convirtieron en las arterias principales de la circulación de Pamplona.

Este singular edificio dio al emergente barrio pamplonés un aspecto nuevo y distinto, para convertirlo en el “núcleo más importante y aristocrático de la ciudad”.

Hoy esta zona de Iturrama, en el límite con San Juan sigue siendo un barrio lleno de vida que desde DN INMO os invitamos a conocer.

En este enlace podéis ver el piso que os presentamos la pasada semana en nuestro DESTACADO DN INMO en tan bonita torre.

 

 

 

 

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