La permuta inmobiliaria
En el mundo inmobiliario existe la figura de la permuta inmobiliaria, que es una operación en la que las partes intervinientes intercambian un inmueble de su propiedad.


Actualizado el 01/03/2021 a las 13:52
Según el Código Civil español, es un contrato por el cual cada uno de los contratantes se obliga a dar una cosa para recibir otra. Es un contrato de intercambio, en el que los contratantes entregan bienes.
Para entenderlo mejor, podríamos definirla como un trueque, aunque al ser difícil que ambas propiedades tengan el mismo valor, una de las partes compensa a la otra mediante una aportación económica determinada.
El procedimiento de permuta es sencillo si no hay hipotecas pendientes. Se pacta el valor de ambos inmuebles, mercado o tasación, y se firma la escritura de permuta ante notario para finalmente transmitir la titularidad de ambos bienes.
Si hay hipotecas pendientes, la operación se complicaría un poco por los trámites relacionados con dichas operaciones bancarias, que explicamos al final de este post.
El caso más frecuente y conocido de permutas inmobiliarias es aquel en el que los promotores inmobiliarios intercambiaban el solar por inmuebles de futura construcción, aunque actualmente ya se dan más permutas entre particulares.
En el caso de personas mayores, ya estén en situación de dependencia o que vivan solas, la opción de permutar su piso por otro más pequeño, más céntrico o mejor adaptado a sus necesidades actuales, les generará beneficios además de liquidez por la compensación económica.
Una familia con hijos que no tiene suficiente espacio en su vivienda actual y decide permutar por una de mayores dimensiones, añadiendo el dinero equivalente a la diferencia de metros.
Personas con problemas de liquidez, que no pueden hacer frente a la hipoteca de su piso y permutan este por otro de menor valor y además reciben una compensación económica a cambio.
El ya comentado caso del propietario de un solar lo cedía a un constructor a cambio de viviendas tras la construcción del edificio.
En este caso la permuta adquiere mayor complejidad, por ello es de vital importancia la valoración profesional de los inmuebles permutados, para evitar desequilibrios contractuales y ver si debe existir una compensación económica a favor de una de las partes.
En el caso de la permuta, hay pequeñas variaciones. Estos son los gastos e impuestos asociados a estas operaciones:
- Gastos de notaría y de registro de la escritura de permuta.
- El Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados, que recaerá sobre ambos inmuebles. Al tratarse de una transacción entre dos particulares, este contrato está exento de IVA.
- El Impuesto sobre el incremente de valor de bienes de naturaleza urbana, más conocido como Plusvalía municipal
- Ganancia o pérdida patrimonial en el IRPF. La base sobre la que se aplica este impuesto es la diferencia entre el valor de la adquisición del bien que se transmite y el valor que se toma tras la permuta.
En la permuta de casas con hipoteca, además, se deberá atender a los gastos de novación, de cancelación de hipoteca o de conseguir una nueva hipoteca. Y, por último, si se produce una permuta de terreno para edificar, deberá pagarse el IVA correspondiente a la entrega del solar.
Esperamos que esta información sobre permutas haya sido de vuestro interés. Para más información, poneros en contacto con DN INMO y estaremos encantados de ofreceros un asesoramiento personalizado.