Sucesos

Seis familias desalojan sus casas por el incendio de cuatro coches en Irurtzun

La Policía Foral aconsejó a los vecinos de la parte posterior de la calle Aralar cerrar las ventanas por la  densa humareda negra que se generó con el fuego 

Los vehículos afectados por las llamas en el momento del fuego
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Los vehículos afectados por las llamas en el momento del fuegoRUBÉN GARRO
Los vehículos afectados por las llamas en el momento del fuego

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Natxo Gutiérrez

Actualizado el 24/03/2026 a las 09:13

La calcinación de tres turismos y los daños ocasionados por el fuego en un cuarto desató este lunes 23 de marzo por la tarde una densa humareda en el centro urbano de Irurtzun que empujó a seis familias a abandonar sus viviendas en la calle Aralar. La fachada de la parte posterior del inmueble quedó ennegrecida con las volutas que desprendieron los cuatro vehículos tras incendiarse por causas que investiga la Policía Foral. Fueron los propios vecinos los que, al ver el alcance de las llamas, salieron de forma precipitada por el portal que da a la parte anterior de la calle Aralar.

Una vez comprobada la ausencia de riesgo alguno, los afectados pudieron regresar a sus domicilios, como señaló el alcalde, Unai Razkin.

Nada más llegar al lugar, los agentes notificaron al resto de los residentes la obligación de cerrar las ventanas como medida preventiva por las partículas tóxicas de la nube negra formada. Además de varias patrullas de la Policía Foral, asistieron bomberos del parque de Cordovilla.

Ninguna persona resultó herida por un suceso que se originó a las 16.19 horas cuando uno de los coches aparcados comenzó a arder. “Escuché gritar a un chico: ¿De quién es ese coche?”. Aaron Maestre, residente en uno de los inmuebles anexos en la propia calle Aralar, se asomó a la ventana para “ver si podía ayudar”. En ese momento, contempló que de la parte del motor de uno de los turismos siniestrados comenzaba a “salir un poco de fuego. Tampoco era gran cosa, pero fue a más”. De inmediato, apareció el conductor de un quinto coche que tuvo el tiempo suficiente para retirarlo de la zona de peligro.

“En cuestión de minutos”, el incendio fue propagándose hasta devorar tres automóviles: un Ford Fiesta, un Mazda 3 y un Peugeot 407. El chasis de un cuarto vehículo -en este caso una furgoneta- sufrió daños aunque de menor calado al estar aparcada a unos metros del foco original del fuego.

Los automóviles quedaron totalmente destruidos en un suceso ocurrido este lunes, 23 de marzo, a primera hora de la tarde.
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Los automóviles quedaron totalmente destruidos en un suceso ocurrido este lunes, 23 de marzo, a primera hora de la tarde.
Los automóviles quedaron totalmente destruidos en un suceso ocurrido este lunes, 23 de marzo, a primera hora de la tarde.

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“DABA UN POCO MIEDO”

“Daba un poco miedo”, fue la impresión que se llevó Aaron Maestre. “El viento venía un poco para arriba se llevaba la llama más hacia el ayuntamiento”, observó. El lugar donde ocurrió el suceso se encuentra a corta distancia de la Casa Consistorial.

Entre las primeras medidas adoptadas, los efectivos de la Policía Foral habilitaron un perímetro de seguridad tanto en la parte anterior como posterior de la calle Aralar. La intervención de los bomberos evitaron males mayores, como advirtieron testigos. Para las 17.30 horas, el servicio de extinción dio por concluida su intervención.

Estado en el que quedaron los coches afectados por las llamas
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Estado en el que quedaron los coches afectados por las llamasJ.C.CORDOVILLA
Estado en el que quedaron los coches afectados por las llamas

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Más allá del sobresalto que ocasionó a los propietarios de los vehículos de manera particular y al vecindario, de manera general, el incendio obligó a modificar ligeramente el trazado de la Korrika, que tenía prevista su llegada a media tarde a Irurtzun. La marcha a favor del euskera debió desviarse al llegar a la calle Aralar, que se encontraba acordonada con los bomberos realizando las últimas labores antes de retirarse.

"¡Es mi coche el que se está quemando!"

Rubén Garro Fernández y su pareja, Toñi Mata Tena, se encontraban tranquilos en su casa cuando, rebasadas las cuatro de la tarde, comenzaron a escuchar unos “extraños ruidos”. Al principio, ambos pensaron que se trataba de “algunos cohetes” que anunciaban la proximidad de la llegada de la Korrika. El descanso derivó en una mayor inquietud cuando volvieron a escuchar el mismo sonido inusual. La réplica condujo al hombre a abrir la ventana. Antes sus ojos, su coche, un Ford Fiesta, de “20 años y 120.000 kilómetros”, estaba siendo devorado por las llamas. La bola de fuego, envuelta de una densa humareda, consumía al mismo tiempo a otros dos vehículos.

En esas circunstancias, se abalanzó a la calle cuando un agente de la Policía Foral le conminó a que buscase un lugar seguro fuera del perímetro de seguridad. “¡Es mi coche el que se está quemando!”. Sus palabras se ahogaron en angustia. “¡Retírese!”, recibió por consejo prudente.

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