Tradiciones
Los pueblos navarros donde cien cencerros ahuyentan los malos espíritus, recomendados por National Geographic
Ituren y Zubieta protagonizan una de las fiestas más singulares de Navarra, declarada Bien de Interés Cultural


Publicado el 18/01/2026 a las 15:28
Los tradicionales carnavales de Ituren y Zubieta, en la comarca de Malerreka, vuelven a ser noticia por su potencial turístico. En esta celebración, el estruendo de los cencerros que llevan los participantes a la cintura se convierte en protagonista absoluto: un rito pensado para despertar a la tierra del letargo invernal y ahuyentar a los malos espíritus, según destaca la prestigiosa revista Viajes National Geographic.
La fiesta de los joaldunak, palabra que en euskera une joare (cencerro) y dun (quien lo porta), está declarada de Interés Turístico de Navarra y figura como Bien de Interés Cultural. Su singularidad radica en un desfile ruidoso, simbólico y cargado de tradición que se remonta, probablemente, a prácticas medievales vinculadas a épocas en las que la naturaleza y el calendario rural dictaban los ritmos de la vida comunitaria.
UN DESFILE QUE UNE HISTORIA Y NATURALEZA
La celebración se despliega a lo largo de dos jornadas consecutivas, en las que los joaldunak -acompañados por personajes como osos, bestias y carneros- recorren los cerca de tres kilómetros que separan los dos pueblos. El paso de los participantes, con dos enormes cencerros de cobre colgados de la cintura, produce un estruendo que resuena por los bosques y campos circundantes, evocando sonidos ancestrales que invitan a la tierra a renovarse.
El desfile arranca en Zubieta y concluye en Ituren, donde los joaldunak de ambos núcleos se encuentran y marchan juntos hacia la plaza Mayor. Allí se suman otras figuras del carnaval, como los mozorruak -máscaras tradicionales navarras- y las carrozas diseñadas por los jóvenes de cada localidad. Aunque en décadas anteriores buena parte del recorrido se hacía completamente a pie, hoy se combinan tramos a pie con desplazamientos en vehículo, sin restar emoción ni magia a la fiesta. PATRIMONIO VIVO ENTRE TRADICIÓN Y TURISMO
El casco urbano de Ituren, con poco más de 500 habitantes, mantiene intacto su encanto rural: fachadas de piedra con escudos labrados, balcones de madera y caserones que evocan siglos de historia. A su alrededor, un paisaje de montañas, ríos y bosques se presta a convertirse en el escenario perfecto para esta celebración que mezcla lo pagano con lo comunitario.
Para muchos visitantes, el sonido acompasado de los cencerros no solo representa una experiencia sensorial única, sino también una ventana a tradiciones que han sobrevivido al paso del tiempo. La fiesta de los joaldunak, destacada por Viajes National Geographic como una de las más curiosas y emblemáticas de Navarra, se ha consolidado como un reclamo tanto para expertos en patrimonio inmaterial como para quienes buscan experiencias auténticas en el norte de España.
