Fiestas
Chispas y redobles en Lakuntza por San Saastin
Trece voluntarios que se han sucedido como portadores del Toro de Fuego prenden la mecha de las fiestas de San Saastin. El estallido del cohete halla eco en el estruendo de una treintena de jóvenes intérpretes de la tamborrada infantil

Publicado el 16/01/2026 a las 20:20
Saltaron chispas en círculos luminosos sobre el toro de la noche que recorre las calles de Lakuntza en días de fiesta. Antes, a media tarde, una estela iluminada recorrió el trayecto ascendente del cohete lanzado en honor a San Sebastián, que en la localidad recibe el sobrenombre de San Saastin. Prendió la mecha Nordin Jdi, de 40 años de edad y empleado en una empresa de Uharte Arakil, y que mantiene viva la chispa del Toro de Fuego desde hace 22 años. Quiso compartir la deferencia del ayuntamiento con el encargo de anunciar cinco días de fiestas patronales con quienes le antecedieron en la misión de alegrar las noches a los más pequeños.
Tomó la palabra desde el balcón del consistorio Juanjo Burillo en calidad de precursor de la saga de trece voluntarios que se han turnado como portadores en cuatro décadas. Como confesó al gentío reunido a pie de calle, “hacia los años 88, 89 o 90 nos traían un Toro de Fuego desde Etxarri Aranatz o Arbizu. Nos animamos con chapas de aluminio y unos cuernos ofrecidos por el emérito chuletas para hacer uno propio”. Ahí comenzó la historia de la atracción que despunta en la noche entre carreras de pequeños y “el nerviosismo y la responsabilidad” de quienes les arrebatan alguna sonrisa y mueca de asombro.
Acudió Nordin Jdhi a cumplir el cometido de prender la mecha con una libreta con los nombres escritos de quienes compartieron o comparten faceta de entretenimiento. De la nómina exclusiva, además de Juanjo Burillo, son también Juantxo Gayá, Unai Bacaicoa, Josu Arroki, Jokin Goikoetxea, Vicente Ayesa, Luis Miguel Chaves, Miguel Senar, Asier Garciandia, Luis Legarra, Iñaki Arcauz, José Luis Amores y Kiko Amores. Cuando se apagó el eco de las palabras, irrumpió el estruendo de tambores con los redobles de la tamborrada infantil. Erik Chaves y Ainhere Igoa, de sexto curso de Primaria, compartieron la dirección entre la treintena de jóvenes intérpretes, de 2 a 10 años. “Hay futuro”, sostuvo Jasone Etxebeste, en el ritual que el martes recibirá el día de San Saastin a golpe de tambor.
