TSJN
Condenan a un exdirector de banco por estafar 240.000 euros a un amigo
El acusado, que había trabajado en una sucursal en una localidad de Sakana, ha aceptado dos años de cárcel tras abonar toda la indemnización


Actualizado el 14/02/2025 a las 08:37
El exdirector de una sucursal bancaria de una localidad de Sakana ha aceptado dos años de prisión tras reconocer que estafó un total de 240.000 euros a un amigo que le había confiado sus datos bancarios e incluso le había autorizado a disponer de una tarjeta. En la condena, pactada entre las partes en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial, se ha tenido en cuenta la atenuante muy cualificada de reparación del daño, ya que antes de la vista abonó un total de 256.113, 99 euros en concepto de responsabilidad civil y costas del procedimiento. El ingreso en prisión ha sido suspendido por dos años.
La sentencia recoge que el acusado y la víctima, hoy con más de 90 años, mantuvieron “una larga relación de amistad y confianza” desde aproximadamente el año 2005. El denunciante, debido a esta relación y a la capacidad profesional del acusado, que había trabajado hasta su jubilación en 2010 como director de una sucursal bancaria de la localidad, le facilitó los datos de sus cuentas bancarias, le dio acceso a la banca electrónica e incluso le autorizó a que dispusiera de una tarjeta bancaria de su cuenta.
CONCEPTOS PARA OCULTAR
Con estos accesos, entre 2015 y 2020 el acusado dispuso de varias cantidades de la víctima “sin su consentimiento ni conocimiento”. Concretamente, transfirió a cuentas de su titularidad un total de 93.406,42 euros. “Para ello, realizó las transferencias atribuyéndoles un concepto de compra de acciones, a fin de ocultar su naturales”, se lee en la sentencia. También dispuso de 20.198 euros de la víctima para pagar a terceros “gastos para su uso particular”. Asimismo, el procesado utilizó entre 2008 y 2022 la tarjeta bancaria que le había facilitado su entonces amigo para abonar pagos en establecimientos, compras, viajes, restaurantes... por una cuantía total de 35.586,92 euros, así como disposiciones en el cajero por 43.554 euros. Por último, la condena refleja otras dos disposiciones de 500 euros a su favor a cargo de la cuenta de la que era titular el estafado.
El importe de los intereses que dejó de percibir la víctima como remuneración financiera de las cantidades indebidamente dispuestas por el acusado, según un informe pericial, ascendían a 46.468,05 euros. Por tanto, el perjuicio económico total por todas estas acciones fue de 240.113,99 euros.
La sentencia destaca que después de que los familiares directos del afectado, defendidos por el abogado Jaime Zuza, le reprocharan su actuación, el acusado realizó una transferencia de 100.000 euros a su cuenta y solicitó que le dieran de baja la tarjeta. Además, en concepto de fianza depositó 98.667 euros. Antes de la vista oral realizó otras dos transferencias, por lo que la sentencia considera abonadas en su integridad la responsabilidad civil y las costas.
