Baztan
Elizondo abre el arca de Noé
El incordio de la lluvia, que por momento recordó al diluvio universal, no empañó el ímpetu de los 3.000 visitantes que a lo largo del día calibraron el estado de la cabaña baztanesa con 600 ejemplares reunidos. Hubo 200 puestos de venta


Actualizado el 26/10/2024 a las 09:49
Si algo se vendió este viernes 25 de octubre en la Feria de Elizondo, esperada el fin de semana posterior a San Lucas según reza el calendario de festejos y tradiciones, fueron paraguas. Cámara en mano y ojo aleccionado en la captura de osos en Finlandia, el elizondarra Iñaki Atxa Aranburu se apresuró a “comprar uno grande” para protegerse de la lluvia que amenazaba con rolar hacia aguacero. Espantado el temor a que el objetivo quedase salpicado, se apresuró a enfocar la entrada ordenada del ganado en la plaza del Mercado. En una mañana desapacible, el acceso por especies se convirtió de nuevo en espectáculo. La curiosidad animó a no pocos a flanquear en la calle Francisco Joaquín Iriarte el paso de una representación de la cabaña baztanesa.
El interés se impuso a las inclemencias que embarraron el recinto ferial para lamento de los menos precavidos. “Tenía que haber traído katiuskas”, se reprochó a sí mismo un hombre cuando posó su calzado sobre una lámina resbaladiza salpicada de huellas que indicaban el camino a seguir. En el extremo opuesto, un acompañante de Fermín Larralde Larregi, del Caserío Laurentz, de Arizkun, invitó a un recién llegado a “entrar en la oficina”. A mal tiempo, puso buena cara y mucho de ocurrencia para animar al visitante a compartir techo en la parte posterior de una furgoneta. En ella viajaron desde Arizkun hasta Elizondo vacas casinas. Fermín Larralde renunció a la entrada a pie con ellas por “ser un poco alegres”, confesó con poso irónico.


Según dijo, los traspasos de compra venta entre una oferta de 600 cabezas, contabilizado el conjunto ovino, bovino y equino, estuvieron contados. En parte, por el mal tiempo entre un cielo encapotado y un mar de paraguas; y también por la tendencia extendida en ferias, como las de ayer, de acudir “para ver” y cerrar después en las explotaciones cerrar los acuerdos de venta.
Sobre la lluvia caída, Fermín Elizalde es de los que opina que “este año no hace falta más agua”, a diferencia de ejercicios de sequía pertinaz y escasez de pastizal. A su parecer, convendría que el cielo diese una tregua. Así, los animales “podrían estar más tiempo fuera”, aprovechando la hierba que crece, claro está, bendecida por la lluvia.
Más allá de los vaivenes otoñales, la Feria de Elizondo sigue teniendo tirón. En un somero cálculo, un agente de la Policía Municipal de Baztan estimó en más de 3.000 personas las congregadas en la jornada alrededor de los atractivos repartidos entre el ganado y los 200 puestos erigidos en la plaza de los Fueros y aledaños.
APARCAMIENTOS
La previsible afluencia predispuso a la propia Policía Municipal a indicar en la variante de Arraioz a Elbete la dirección adecuada para asegurarse una plaza de aparcamiento en el centro urbano. Para mayores detalles, hubo uno dispuesto y amplio en el solar en las proximidades del cuartel de la Guardia Civil. Las recomendaciones dadas no tuvieron el efecto de disuasión esperado para dejar expeditos los márgenes de los extremos de Elizondo. De hecho, una hilera de vehículos cubrió un arcén de la carretera en la vecina Elbete. El capítulo de atractivos en una de las jornadas rotuladas en rojo en la agenda de tradiciones en Baztan estuvo representado por el concurso de queso. La novedad del certamen vino dada por la composición del jurado, abierta a la participación popular. Como curiosidad, el paladar del jurado anónimo se decantó por las propuestas de pastores de la vertiente estellesa de Urbasa. Julen Arburua, de Kortariko Gasna, de Lekaroz, ganador del certamen de los mejores quesos de Ordizia (Gipuzkoa) en la última década, se adjudicó los galardones al primer baztandarra y al más joven. El cuadro de vencedores posó protegido de la lluvia.


LA FERIA EN CIFRAS
100 equinos accedieron a la plaza del Mercado, a eso de las diez de la mañana. La cabaña reunida ayer en el recinto incluyó a alrededor de 400 ovejas, además de una treintena de ponis y unas 70 vacas.
20 euros el metro lineal. Desde hace 25 años, el pueblo de Elizondo mantiene este precio para cobrar el metro lineal de ocupación de los puestos. Ayer se instalaron en la plaza de los Fueros y alrededores unos 200 puntos de venta.
Precio de las yeguas. Se ofrecieron a 1.500 euros, mientras que las vacas casinas estuvieron a la venta a 1.000 euros. En el caso de las vacas pirenaicas se podía llegar a pagar hasta 1.800 euros.
CERFTAMEN DE QUESO
1 Premiados. 1º) Ruiz de Larramendi (Eulate); 2º) Carlos Aramendia (Urbasa); y 3º) Nerea Olazaran (Zudaire).
2 Primer baztandarra. Kortariko Gasna (Lekaroz). Recogió el premio el pastor Julen Arburua, agasajado igualmente en la categoría de quesero joven de Baztan.
3 Jurado popular. Fue una de las novedades incorporadas en el concurso, resuelto con la entrega de premios en el ‘aterpe’ de la plaza del Mercado.
