Celebraciones
Uitzi y Eratsun abren el tiempo de carnaval en Navarra
Uitzi y Eratsun son en los últimos años las localidades más madrugadoras para disfrazarse. El último fin de semana de enero les tomarán el relevo Leitza, Sunbilla, Ituren y Zubieta
Publicado el 13/01/2024 a las 19:49
Uitzi abrió este sábado la temporada de los carnavales con frío pero sin lluvia. Mariachis, raperos, obreros, animales o políticos recorrieron las calles en lo que se conoce como la ‘Puskabiltza’, una ronda casa por casa para comer, beber y estar todos juntos. Más de 50 personas disfrutaron del recorrido en el que pudieron comer pizza, fritos caseros, tortilla, dulces y escuchar música desde un altavoz situado dentro de un carro de la compra.
Esta temprana fecha responde a una antigua tradición que los vecinos de Uitzi se han encargado de mantener. “Todos los que trabajaban en el monte venían a celebrar las Navidades al pueblo y aprovechaban para celebrar el carnaval”, explicó Gorka Oreja, uno de los mayordomos de este año. “Al final de las fiestas de cada año, se sortea con una baraja de cartas el papel de los mayordomos y a la pareja que le toque un rey se hace cargo de organizar el carnaval del año siguiente”, añadió.
Laida Zabaleta, disfrazada de Mary Poppins, demostró las ganas de los jóvenes de mantener la fiesta: “Nosotros siempre hemos conocido los carnavales y es una tradición que nos hace ilusión”. Este año han incorporado algunos cambios. “Antes el sábado solía hacerse la matanza del cerdo y a la noche nos disfrazábamos y salíamos de fiesta. El domingo se hacía la ronda de casa en casa, pero este año la hemos pasado al sábado. Los disfraces suelen ser improvisados y con lo que tenemos en casa. Mi favorito es el de Ángel Cristo y Bárbara Rey”, recalcó.
Los más pequeños no se quedaron atrás y pasaron toda la mañana jugando con la nieve. “Es un día para compartir con los amigos”, expresó Mikel Onalo, de 12 años y disfrazado de Sonic.
Cruce de generaciones en Eratsun
Eratsun concibe el carnaval como un cruce de generaciones. La localidad de Malerreka, con 134 habitantes censados, dibuja cada mes de enero una postal hilarante de color y música donde toman parte personas de todas las edades. Desde quienes empiezan a caminar hasta los rostros más veteranos. La historia se repitió este sábado en el acto sustantivo de la fiesta carnal allí, que es la cuestación de casa en casa, la ‘karrika erronda’, una visita a todos los domicilios habitados donde se cantan coplas a las que dos bertsolaris ponen letra. Este sábado fueron Aitor Mendiluze y Agin Laburu, quien se estrenaba en la localidad. Con el acordeón, Beñat Mitxelena. Los bertsolaris improvisan y personalizan, con ayuda a veces de vecinos que les aportan contexto. Los vecinos abren la puerta y asoman al balcón y entregan algo de dinero con el que contribuyen a sufragar la fiesta.
La gastronomía es el otro puntal del carnaval que en Eratsun se consume ahora en una sola jornada. Comida antes de la ronda y cena con larga sobremesa de música, después. Acompañó el tiempo, con las cumbres nevadas y el recuerdo de los leñadores que antaño trabajaban en Francia. Eran la razón por la que se adelantaba el carnaval, que ellos pudieran disfrutarlo aprovechando el viaje por Navidad.


