Fiestas
Una comida para 700 comensales en Alsasua
El colectivo Altsasu Auzolanean Eraikiz volvió a organizar la cita culinaria popular como hace desde 2016


Publicado el 16/09/2023 a las 18:30
Durante años, los colectivos se iban turnando en la organización de la comida popular de fiestas de Alsasua, hasta que en 2016 pareció que nadie se ofrecía voluntario por lo que un grupo de personas se juntaron para que no se perdiera la tradición. Así nacía Altsasu Auzolanean Eraikiz que ayer nuevamente se encargó de la cita culinaria a la que acudieron alrededor de 700 comensales para disfrutar de un menú de hamburguesa, champiñones, chorizo a la sidra, paella vegetal o de carne, además del postre y la copa al precio de 15 euros adultos y de 10 niños.
El colectivo, integrado por una decena de personas, logró reunir a un centenar de voluntarios para cocinar, poner las mesas y fregar en el polideportivo municipal. Con la recaudación se continuará como el año pasado invirtiendo en la adecuación del local que les ha cedido el Ayuntamiento en lo que era la antigua sociedad deportiva. “En otras ocasiones, detrás del vale de la comida se ponían opciones para gastar para que la gente eligiera”, explicaba June Bengoetxea Irigoien.
De esta manera, ha sido posible adquirir mesas y bancos que al precio de medio euro por comensal se prestan a colectivos o vecinos. También han comprado cazuelas o quemadores en tal cantidad que se pueden utilizar para dar comida a 350 comensales. “Hemos hecho acopio de material, como fregaderos o lavavajillas que igualmente ponemos a disposición de la gente para seguir sacando dinero”, comentaba June Bengoetxea. Además, el colectivo ha realizado actividades en auzolan para el bien común de Alsasua, como pintar mobiliario o limpiar el monte.


“La pena es que cada vez nos cuesta más encontrar voluntarios. Y si no logramos juntar a gente habrá que renunciar a la comida popular”, añadió la joven sobre una de las citas más multitudinarias de las fiestas de Alsasua que comenzó a las tres de la tarde y que en la sobremesa contó con la animación musical de Pancho Balbuena.
Para poder atender a los comensales, desde las ocho de la mañana comenzó la “marea naranja” (el color de las camisetas que llevaban los voluntarios) para colocar el mobiliario unos y cocinar otros. Además, a la una y media se pusieron a comer por turnos para así, a las tres de la tarde, estar listos para servir a los 700 vecinos.
Y entre estos voluntarios estaba Jose Donlo Becerril, encargado de cocinar las pequeñas hamburguesas que se sirvieron como aperitivo. “De mi cuadrilla estaremos más de la mitad”, decía, mientras preparaba la carne. “Yo, en cambio, he venido sola. En principio mi tarea era fregar pero visto que faltaban manos y me he puesto también a hacer algo de cocina”, decía Erkuden Lanza Arnedo, que destacaba que el voluntariado permitía le interactuar con otros vecinos de Alsasua.
