Fiestas
Alsasua toca a rebato festivo
Los campaneros cambian el badajo por la mecha del cohete para anunciar cinco días de fiestas en la villa
Actualizado el 13/09/2023 a las 19:46
Hubo explosión sonora, en sentido literal, con la fusión de los cohetes que surcaron el cielo de Alsasua desde el Ayuntamiento y el tintineo prolongado de las campanas de la parroquia. Los encargados del repique del mediodía entre la Cruz de Mayo y la que en septiembre se recuerda en la villa bajo el amparo del Santo Cristo de Otadia repitieron este miércoles su rol anunciador. Por deferencia del consistorio, en el turno de elección que corresponde este año al grupo de la alcaldía, Geroa Bai, cambiaron de lugar y medio de difusión acústica. Tres de los ocho que componen el grupo de campaneros -Enrike Zelaia Fernández de Garaialde (84 años), Asier Beramendi Gallo (45) y Jesús Bengoetxea Azpiroz(39)- se apostaron en uno de los balcones de la segunda planta del Ayuntamiento para lanzar a sus vecinos “un pregón sonoro”, amplificado con el primer cohete. A pocos metros de distancia, casi enfrente, sus compañeros Félix Martínez y Jean Pierre, más conocido como Jon Kepa por sus compañeros, Everts, correspondieron a su llamada a la fiesta con un repique continuado. La respuesta no supuso ninguna sorpresa, máxime cuando vino precedida de una introducción, en castellano y euskera, de Enrike Zelaia y Asier Beramendi: “Tras el lanzamiento de este cohete iniciador de las fiestas de 2023, escucharemos el tradicional repique de conjuro, el cual nos dirá, una vez más, de dónde venimos los alsasuarras. Porque un pueblo que conoce su pasado es dueño de su propio futuro”. Jesús Bengoetxea tuvo palabras de recuerdo a los alsasuarras ausentes y los tres unieron sus voces para proclamar al viento un Gora Altsasuko Jaiak.
El conjuro del que hablaron en su introducción el acordeonista Enrike Zelaia y Asier Beramendi aludió al modo en cómo los alsasuarras espantaban las amenazas de las cosechas y extendían un manto de protección sobre los campos. Antes de que el primer sector desapareciese en los años 60 como principal fuente de sustento, el repique se aireaba entre los rincones de la villa como hábito adaptado por “el cristianismo de una costumbre anterior en la que se utilizaban cencerros y se acudía a los campos con antorchas para protegerlos”.
Hubo detalle con la entrega de pañuelos y recuerdo para el conjunto de los campaneros. Además de los encargados de tocar las campanas y de los encomendados a protagonizar el protocolo del lanzamiento del cohete, del grupo forman parte Belén Rubio, Jesús Irisarri e Iñaki Bengoetxea, que se encontraba en Francia al volante de un camión.
CONJURO CONTRA EL MAL TIEMPO
La fusión acústica del mediodía tuvo efecto de conjuro al menos para ahuyentar la amenaza de lluvia, que merodeaba la cercana sierra de Urbasa y que avanzaba envuelta en nubes grises sobre el campanario. Espantado el temor, lució la calle con el crisol de blusas de color de las peñas que iluminó los instantes posteriores al chupinazo.El pasacalles engordó con la aparición del cuarteto de gigantes que simbolizan tradición en Alsasua: Momotxorro y Sorgiña; y Quinto y Quinta.
No faltó la música de txistu y tamboril como tampoco la de la charanga Txorongo, de la localidad, que empujó a los menos animados y acompañó a los dados a dejarse llevar por sus pies a las primeras notas pegadizas. Dentro, en la Casa Consistorial, hubo encuentro de invitados, con el presidente del Parlamento y ex alcalde de Alsasua,Unai Hualde; el ex vicepresidente primero del Gobierno y actual senador, Javier Remírez; el director de Administración Local, Jesús María Rodríguez; y la diputada por EH Bildu, Bel Poezueta, amén de la parlamentaria dela misma formación y ex alcaldesa de Etxarri Aranatz, Eneka Maiz.
Dentro de la amalgama de enseñas, la ikurriña ocupó un balcón en una mañana en la que Alsasua respondió al toque de a rebato festivo.
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El autor del cartel de Sanfermines
El cartel de las fiestas de Alsasua, reproducido en la portada de su programa, comparte con su homónimo de Pamplona llevar la firma del mismo autor. El estellés Raúl López Martín recibió este miércoles de manos del alcalde, Javier Ollo; y del titular de Cultura, Pedro Jiménez, el galardón que le acredita como firmante del boceto anunciador.
Le corresponden 600 euros al que tuvo la destreza, con ayuda de su tablet, de reunir “los elementos de la fiesta para recrear su ambiente”. Se permitió la licencia, en una promesa realizada a su hijo, Noah, de reproducir su rostro. Con su habilidad consiguió retratar al Momotxorro y a la figura de un txistulari, elementos claves de la fiesta local. Diseñador gráfico e ilustrador de 52 años de edad, domina diferentes estilos y técnicas que le han sido útiles para alzarse con el premio de diferentes certámenes. Repite en Alsasua y el año pasado conquistó el de Villava con una creación basada en la fotografía.
MODALIDAD INFANTIL
Compartió protagonismo con Christian Barreto Rodríguez, estudiante de 6 años de edad del colegio Corazonistas, que se impuso en la modalidad infantil. Recogió un lote de material escolar y 60 euros. Su propuesta contiene “un muñeco y un toro”, porque, como dice, le gusta el toro de fuego cuando ilumina la noche.

