Carnaval
El carnaval vuelve a las calles de Bera
El carnaval de Bera vuelve después de un año de parón por la pandemia. La ilusión por retomar esta fiesta era evidente en los participantes y en la gente del pueblo que quiso unirse


Publicado el 28/02/2022 a las 06:00
El año pasado el desfile más famoso del carnaval tuvo que cancelarse debido a la pandemia de la covid. Este año, ha vuelto con más ganas que nunca. Los beratarras volvieron a disfrazarse de pastores y nodrizas en el tradicional ‘Inudeak eta Artzaiak’, en el que este año participaron 82 parejas. La particularidad de esta fiesta es que ellos se visten de nodrizas con bebés en brazos que lanzan al aire durante los bailes y son las mujeres las que van disfrazadas de pastores. Los participantes con sus disfraces dieron color al cielo gris que les acompañó durante toda la mañana.
Las 82 parejas no desfilaron solas. La comitiva la abría la carroza del Rey Momo, rey del carnaval, y la cerraban todo tipo de personajes que representaban la sociedad del siglo XX. “Nosotras vamos disfrazadas de señoras del mercado”, comentaba Alaitz Lazkanotegui. “Llevamos en estas cestas productos típicos de los caseríos”, explicaban mostrando un recipiente con huevos, verduras y alguna sardina de cartón. “Así representamos otras figuras que también eran importantes”, añadía su amiga Maddalen Jiménez. Su grupo de amigas cerraba el desfile y a pesar de no pertenecer al grupo principal se unían a todos los bailes.
La fiesta empezó al punto de la mañana. A las 8:30 todos los participantes se reunieron para almorzar y dar así comienzo a lo que algunos calificaban como “el días más alegre del carnaval”. “Los bailes son muy bonitos y todos se meten mucho en el papel. Es algo cómico y transmiten muy buena energía”, comentaba Koro Irazoki. Ella se había acercado a la plaza del Ayuntamiento a ver a sus dos hijas que participaban vestidas de pastores. “Hay mucha más gente que otros años, tanto hoy como a los dos ensayos que se hacen antes, estamos todos muy contentos”, añadía. Los bailes que se interpretan son ‘Mendikua Iñudikin dogoenoko agerraldia’, ‘Lehenbizko Kontradantza’ y ‘Bigarren Kontradantza’ y aunque todos en el pueblo ya los conocen nunca está de más practicar.
Lo mismo comentaban los músicos. La banda que este año acompañaba al desfile estaba compuesta por las personas del pueblo que se animaron a tocar sus instrumentos. “Todo el que ha querido ha podido venir”, comentaban. También ellos destacaban la gran participación de este año. “Se nota que la gente después de un año parado ha venido con más ganas. Las plazas en las que paramos se nos quedan pequeñas”, bromeaban.
Y es que las 82 parejas de dantzaris y su comitiva no dejaron apenas calles del pueblo sin recorrer. Desde el frontón Eztegara donde comenzó el desfile fueron bailando al son de la banda, cantando y lanzando los muñecos al aire para recogerlos al caer. Al llegar a la plaza del Ayuntamiento realizaron la primera parada, allí cantaron también ‘Armeniako Artzaiak’ y ‘Bestari behar bada’ dos canciones tradicionales que los niños conocen desde que van a la escuela.
Tras la primera parada la gente del pueblo se fue uniendo al desfile. Desde las ventanas los más curiosos se asomaban cuando escuchaban la música e intentaban identificar a algún conocido entre la multitud. Por su parte los dantzaris también estaban pendientes de los balcones para mandar saludos a quienes les animaban y aplaudían.
En general la sensación fue muy satisfactoria. “Teníamos muchas ganas de volver a celebrar esta fiesta. Es algo que siempre anima al pueblo y se nota que la gente el año pasado lo echó en falta”, comentaba Karmele Barreto. Ella explicaba que normalmente no sigue todo el recorrido pero este año se había animado ha hacerlo y le estaba gustando mucho. No solo la gente del pueblo se animó a acompañar a los dantzaris, algunos turistas curiosos se acercaron a Bera para ver este desfile del que tanto habían oído hablar. “Estamos en una casa rural aquí cerca y nos recomendaron visitar el pueblo. Nunca habíamos estado y nos ha sorprendido mucho. Es una tradición muy curiosa”, explicaba María Estévez. “Vendremos mañana también que nos han dicho que sigue habiendo fiestas ”, añadía su marido.
El color y la alegría de este desfile servía también para dar paso al día grande del carnaval que se celebra el lunes. Por la mañana tendrá lugar el Zingar-arraultze por los caseríos y los barrios.

