Carreteras
Sunbilla recuperará un acceso bajo la N-121-A tras 12 años y 6 fallecidos
Una solución a dos niveles, con un puente sobre una glorieta, canalizará la entrada sur al núcleo urbano


Publicado el 17/12/2021 a las 06:00
La transformación de la N-121-A en una vía 2+1 recuperará una solución a distinto nivel para eliminar en Sunbilla uno de los puntos negros de la carretera de mayor índice de siniestralidad en Navarra. El alcalde en funciones, Francisco Errandonea, celebró este pasado jueves la ejecución de una glorieta bajo un puente de nueva construcción. La rotonda canalizará las entradas y salidas al pueblo. El proyecto data de hace doce años en una intersección, regulada a día de hoy con una glorieta abierta, donde seis personas han perdido la vida, como recordó el primer edil.
Su presencia este jueves a algo menos de un kilómetro, junto a homólogos de municipios del entorno, se debió a la inauguración de las obras del cuarto tramo del 2+1, que se acometerá en los próximos 18 meses con una inversión de 21 millones. El nuevo trazado se extenderá a lo largo de 11,5 kilómetros, entre Oronoz-Mugaire y el túnel de Arrigaztelu, en Sunbilla. “Cinco kilómetros” discurrirán en dos carriles para permitir los adelantamientos, precisó el director director del Servicio de Nuevas Infraestructuras, Jesús Polo.
Habrá una segunda rotonda, a la altura de Oronoz-Mugaire, con tres ramales de comunicación con la N-121-A, N-121-B y la carretera local de acceso al pueblo. En cuestión financiera, los 15 millones aprobados el martes por el Consejo de Ministros ayudarán a financiar las obras de este tramo y del segundo.
Cuando esté terminado el cuarto sector, en junio de 2023, el “45% del trazado de la N-121-A” ofrecerá un aspecto renovado.
PASOS ALTERNATIVOS Y A 60 KM/H
Las obras del cuarto tramo se acometerán por fases. “Los trabajos comenzarán por el enlace de Oronoz-Mugaire con labores previas que no afectan a la calzada: desbroces, reposición de servicios afectados, como canalizaciones, líneas eléctricas, etc.”, según informó este pasado jueves el Gobierno foral. Trabajos de drenaje a lo ancho de la carretera obligarán a habilitar pasos alternativos por la ocupación de media calzada. Las propias condiciones del trazado, dotado de tres carriles en la mayor parte de su extensión, posibilitarán desarrollar el proyecto sobre dos de las tres franjas de rodadura. Eso sí, la velocidad se limitará a 60 kilómetros por hora como medida de prevención.
LOS ÚLTIMOS ACCIDENTES, POR REBASAR LA LÍNEA CONTINUA
La presidenta del Gobierno, María Chivite, defendió este pasado jueves la idoneidad del 2+1 como refuerzo de seguridad en la N-121-A donde, según dijo, “los últimos accidentes se han producido por rebasar la línea continua”. La eficacia del modelo de trazado elegido se cfomprueba en la reducción del “30 al 50% de los accidentes en países europeos”.
Frente a las demandas de una autovía, el director del Servicio de Nuevas Infraestructuras, Jesús Polo, defendió las prestaciones de los tres carriles, con uno de ellos alterno, en el equilibrio de “calidad-precio”. “La autovía supone 12 veces más de inversión”, aseguró en la presentación de la obra del cuatro tramo.


Las obras de los túneles de Belate comenzarán dentro de un año
La dirección general de Obras Públicas del Gobierno foral espera despejar en las próximos semanas una de las incógnitas sobre el futuro trazado de la N-121-A. La definición, plazo de ejecución y, sobre todo, inversión del desdoblamiento de los túneles de Belate serán concretados sobre el papel con la entrega del proyecto que impulsará el proceso administrativo de licitación de la obra. A la espera de cumplimentar el trámite, las previsiones apuntan a iniciarla en otoño de 2022. “No afectará prácticamente al tráfico” durante los tres años de ejecución, reiteró este jueves el director general de Obras Públicas, Pedro López. Al ser un trazado de nueva construcción, con un puente y la apertura de dos nuevas galerías, el tráfico rodado podrá circular sin dificultades, según el plan del Gobierno.
En las previsiones se apunta a un gasto superior a 100 millones de euros pero no será hasta revelarse el contenido del proyecto hasta que se sepa la cantidad que es necesario gastar para dotar Belate y Almandoz de una segunda galería. De esa manera, el Ejecutivo foral zanjará de forma definitiva un problema pendiente de resolver desde que el 1 de mayo de 2019 expirase el plazo dado por la Unión Europea para duplicar los túneles de más de 500 metros de la ruta transeuropea.
Las previsiones de inicio de obra en otoño de 2022 se apoyan en el calendario que baraja el Ejecutivo navarro. Tras evaluar valorar el proyecto definitivo, estará en condiciones de aprobar la licitación de la obra. El plazo estipulado de presentación de ofertas estirará hasta dentro de un año aproximadamente la entrada de las excavadoras.
La propuesta técnica ideada contempla la extensión de siete tubos de conexión entre los actuales túneles y sus paralelos, de nueva construcción. Una distancia de 30 a 100 metros de longitud separarán las nuevas infraestructuras de las existentes desde 1997.
Los pasos intermedios de conexión entre tubos paralelos permitirán evacuar uno de ellos en caso de accidente. Los de mayor amplitud permitirán el tránsito de vehículos de emergencia. Los de menor serán para peatones.
