Abrazada por un manto verde emerge la  imagen del centro urbano de Santesteban
AmpliarAmpliar
Abrazada por un manto verde emerge la  imagen del centro urbano de Santesteban

CerrarCerrar

Santesteban: una villa con don de ubicación

La tradición descubre a Santesteban como destino de braceros del monte y mujeres de caserío que acudían a costureras y sastres para renovar su vestuario. La privilegiada situación de que goza sigue siendo un activo ante los desafíos del futuro

Natxo Gutiérrez

Actualizado el 13/07/2021 a las 12:47

Es costumbre del Ayuntamiento de Santesteban celebrar el día de Santa Lucía con la entrega de un dedal a una costurera que dejó su vista en enhebrar agujas y entretejió su vida entre punzadas. El hábito es celebrado por los asistentes a la parroquia de San Pedro, la misma que en el día del patrón está a rebosar. Este año como el anterior no hubo baile de bandera ni interpretación del Trapatan por el mal que aún sigue aquejando al mundo y que ha dejado las celebraciones sentidas para tiempos mejores.

Si se mantiene la tradición de Santa Lucía, a mediados de diciembre, es porque Santesteban fue destino de braceros que acarreaban con la madera en el monte como también de amas de casa que descendían de los caseríos y de los pueblos de alrededor para renovar su vestuario. Había por entonces una red de sastres y costureras tan tupida como los pedidos de buena tela que entregaban. Por gozar de una privilegiada ubicación, en el valle de Malerreka -con la N-121-A al alcance de la mano-, la villa conserva su condición de referente en el comercio y los servicios. La situación estratégica, con la disponibiidad de una serie de prestaciones comarcales, es un atractivo para las posibilidades de desarrollo industrial.

Lógicamente toda ventaja tiene su precio. Como sucede con otras localidades que son cabecera de comarca, el mantenimiento tiene su coste y suele ser motivo de quebradero de cabeza para los regidores municipales en la búsqueda de los recursos necesarios que los sostengan.

Aún así, frente a los desafíos del futuro, también los impuestos por la crisis económica derivada de la sanitaria, Santesteban tiene un activo que le confiere alta capacidad de respuesta: su óptima localización que es un don. Como el que distingue a sus gentes.

EL COMERCIO LOCAL RESISTE 

El sector del comercio y servicios de Santesteban ha demostrado capacidad de resistencia a los desafíos que ha generado el año y medio de la pandemia. La hostelería no ha sido ajena al lastre económico derivado de la crisis sanitaria, cuyo peso sigue siendo denso. Si algo han demostrado los establecimientos comerciales y de servicios en la localidad cabecera de Malerreka ha sido solidez en un tiempo de prueba. Dice Olatz Juanena Sáez, presidenta de la Asociación Doneztebarrak -con 43 negocios asociados-, que ningún local ha cerrado, salvo la excepción que confirma la regla de la tradición comercial en el municipio por una razón ajena y bien mirada: el descanso merecido de su titular por jubilación.

Es seguro que en esa continuidad de la red comercial y de servicios ha sido crucial la fidelidad de la clientela. “Creemos que es así. La gente está concienciada a la hora de consumir en el pueblo, en el entorno. Y eso que estamos en una zona poblada, con pueblos cercanos que son grandes como Elizondo, Lesaka o Bera. Estamos cerca de Irún para lo bueno y para lo malo. Y después están también San Internet y San Amazón”.

Hay un factor favorable que explica la fidelidad de la clientela y es el peso de la tradición que convierte a Santesteban en punto de referencia y convergencia de habitantes para realizar compras. “Los viernes hay mercadillo y hay gente de los pueblos de alrededor que viene a Santesteban. Ha acabado por convertirse en costumbre y suelen aprovechar ese día de mercadillo para ir al banco o al médico, por ejemplo”, apunta la presidenta de Doneztebarrak.

Claro está, la existencia de servicios comarcales refuerza ese poder de atracción que ejerce la localidad sobre el resto del valle y municipios de fuera de él. Las prestaciones públicas revierten lógicamente en el consumo local. “’Que si después de hacer un trámite me tomo un café o si aprovecho a hacer la compra’. Todo eso revierte en el pueblo”, sostiene Olatz Juanena.

Una asociación dinámica

La asociación que preside tiene una vertiente pública que se refleja en la dinamización de actividades. Por de pronto su agenda anual reserva “tres o cuatro” períodos, normalmente coincidentes con las estaciones del año, para organizar campañas. “Se intentan que sean un poco fuertes. Al final queremos agradecer al cliente que está ahí”, subraya. Como bien dice, el comercio y los servicios han estado “a las duras y a las maduras”, apoyados por quienes creen en el consumo local.

"SOMOS UN PUEBLO ACTIVO"

Después de seis años como concejala, Leire Ortuoste Gartzia accedió el 24 de febrero al cargo de alcaldesa de Santesteban por EH Bildu. La anécdota le acompaña por haber desempeñado la misma encomienda pero en municipio diferente. Fue edil y también alcaldesa entre 2005 y 2008 en la cercana Zubieta. De 48 años y empleada en un establecimiento hostelero en la comarca de Malerreka, aprecia la capacidad dinamizadora de la villa y avanza el doble propósito de la institución que preside ahora de aprobar las ordenanzas de terrazas y de tráfico. Esta última ira pareja a una reordenación del núcleo urbano como principal desafío en los dos años que restan de legislatura. A un dato concreto se remite con los cambios progresivos que se prevén: “Habrá que cambiar todas las señales del pueblo. Hablamos de 60 nuevas señales”.

¿Qué tal se encuentra Santesteban después del último año y medio?

¿Por la covid?

Más que por la enfermedad y sus secuelas, se lo pregunto por si Santesteban mantiene el pulso activo que le caracteriza.

Sí, claro. Somos activos. Ya hemos puesto en marcha todas las instalaciones, como la biblioteca o el frontón. Hemos abierto las piscinas después de dar muchas vueltas. Abrirlas ha sido una decisión complicada pero creo que acertada. La cosa va bien. Poner en marcha todos los servicios anima un montón.

Da la sensación de ser Santesteban un pueblo dinámico y dinamizador…

Sí… ¿Se refiere al comercio, a la cultura..?

A todo…. Santesteban goza del valor de una privilegiada ubicación y es un factor favorable de generación económica. ¿No le parece?

Si. Eso es. La situación es privilegiada. Es un municipio céntrico. Estamos en medio del valle de Malerreka, y junto a Baztan y Bortziriak.

¿Cómo Ayuntamiento tienen en mente algún proyecto?

Ideas tenemos muchas…

¿Cuáles podrían ser las urbanísticas, por ejemplo?

Estamos preparando la ordenanza de terrazas y la ordenanza de tráfico, que esperemos que esté para el año que viene en marcha. Tenemos la obra de la calle Parroquia y la reorganización de avenida Mourgue; incluida la señalización. Es el principio de una reorganización que afectará al municipio. En el colegio se ha empezado también con la obra de la cubierta.

¿Con la ordenanza de las terrazas se refiere a que van a permitir la ubicación de mayor número?

No. Lo que vamos a hacer es una ordenanza, que no había. Una ordenanza que sea para el pueblo

¿En cuestión de tráfico contemplan la reducción todas las calles a 30 kilómetros?

Creo que es una medida a nivel estatal. Ahora que vamos a hacer la ordenanza deberemos tenerlo en cuenta.

¿Y zonas peatonales?

Vamos a empezar por la calle Parroquia. Vamos a quitar la acera, pero no va a ser peatonal porque habrá también tráfico rodado.

¿Limitarán la velocidad a 20 km/h. en algunas calles?

Estamos en ello. Habrá que cambiar todas las señales del pueblo. Hablamos de 60 nuevas señales. 

O sea, ¿el tráfico será uno de los asuntos de actuación a corto plazo?

Preveemos la reorganización de aparcamientos y la reorganización de la avenida Mourges. Será sólo el principio.

Uno de proyectos beneficiosos también para Santesteban es la Vía Verde. ¿Lo cree así?

Eso está en marcha.

¿Aprecia la llegada de turistas?

Creo que empezaremos a notarlo ahora. En general estamos notando la asistencia de turistas, pero no tanto como el año pasado.

¿Cuánto tiempo lleva de alcaldesa?

A finales de febrero. En realidad desde marzo.

¿Y cómo lleva su nueva encomienda pública?

Es un cargo mayor, aprendiendo día a día a proporcionar soluciones para el Ayuntamiento. Siento impotencia por lo que hemos visto en las ‘no fiestas’. Es lo que más me está costando llevar.

¿Ha habido concentraciones?

Sí. Hemos tenido sobre todo grandes botellones durante dos fines de semana. Poco a poco se ha ido solucionando. Los propios jóvenes se van autocorrigiendo.

El ex alcalde, Xanti Uterga, sigue de concejal.

Eso es. Ahora tengo mayor peso, desde luego.

Es de imaginar que usted, como otros alcaldes de la zona, reclamará seguridad para la N-121-A. ¿No es así?

No cabe duda. Creo que es bueno el movimiento vecinal en la comarca. Ahora con las obras tendremos mucha paciencia.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora