Regulan el acceso a las ventas de Valcarlos por las aglomeraciones
La Policía Nacional prohíbe la entrada a franceses tras la alta concentración del lunes


Actualizado el 13/05/2020 a las 06:00
La Policía Nacional, adscrita al puesto de Aduanas de Valcarlos, prohibe desde ayer la entrada de franceses a las ventas radicadas en el término fronterizo, después de la avalancha de clientes procedentes del país vecino en la víspera. Una hilera formada ante el estanco, además de un número elevado de vehículos aparcados en el arcén del tramo de carretera de Arneguy próximo al centro comercial, elevaron la voz de alerta en las autoridades por el incumplimiento de los preceptos en vigor que prohíben cruzar a otro país. La alta concentración de consumidores, atraídos por la diferencia del precio en los productos españoles, se produjo en el primer día de desescalada en el país galo, que permitía movimientos ciudadanos en un radio de acción a 100 kilómetros de sus domicilios.
En esa tesitura, la aglomeración no tardó en darse junto al estanco, entre otros puntos de venta, en un barrio -Ventas de Valcarlos-, al que se accede desde España por un tramo de carretera francés. La superficie donde se asientan dos gasolineras, supermecados y estanco, entre otros negocios, se extiende en un recodo del municipio navarro que se adentra en suelo francés. De hecho, la divisoria de Valcarlos con Arneguy se sitúa kilómetros atrás del núcleo comercial. A ambos lados de la separación entre países se instalan los controles policiales, como los establecidos de forma periódica desde la declaración del estado de alarma.
A la vista de las circunstancias del lunes, la Policía Nacional se desplazó ayer a la entrada del espacio de las ventas con la indicación expresa de prohibir la entrada a franceses, en orden a la normativa de prevención sanitaria en vigor.
Curiosamente, el refuerzo de la vigilancia comenzó ayer coincidiendo con la publicación en el BOE de la obligación de permanecer en cuarentena para todo extranjero que pise suelo español. Se trata de una medida de prevención, similar a la propuesta en países como Reino Unido o China.
Así las cosas, en Valcarlos, las diferencias de funcionamiento en las ventas con respecto a los establecimientos radicados en el centro urbano, -donde, según el alcalde y propietario de un negocio comercial, Fernando Alzón, ha venido cumpliéndose las prescripciones fijadas en las semanas previas de confinamiento-, han sido motivos de opiniones críticas de comerciantes que veían un desagravio comparativo entre su actividad y la que se desarrolla en la frontera.
APERTURA DE FRONTERAS
Por otro lado, el alcalde se unió ayer a las voces que reclaman “un equilibrio” para controlar el cumplimiento de las medidas sanitarias y permitir dentro de lo posible la recuperación de la actividad comercial en el conjunto del municipio, también en las ventas. “Creo que se debería permitir restablecer la actividad comercial en las fronteras, cumpliendo en todo momento las medidas de seguridad e higiénicas”, puntualizó.
Su demanda se produjo por el perjuicio económico de los últimos dos meses en un término cuyas ventas aseguran el empleo a unas 150 personas en temporada alta. Sin alcanzar los niveles que se producen en Dantxarinea, la actividad comercial de Valcarlos es una importante fuente de ingresos y de generación de empleo, que repercute directamente en las arcas forales.
