Fiestas 2013
Emoción y mucho riesgo en la suelta de vacas de Arriazu en Murchante
- Una subió a la tarranquera y causó un herido y casi todas intentaron saltar la valla provocando momentos tensos


Actualizado el 26/08/2013 a las 06:01
Murchante puso el punto y final a las fiestas el miércoles, pero un día después, el que se conoce en la localidad como el de descanso, tenía una sorpresa preparada. La tormenta del día 16 obligó a suspender la suelta de vacas más esperada, la de la ganadería Arriazu de Ablitas, y el ayuntamiento decidió trasladarlas a este jueves para que vecinos y visitantes no se perdieran el espectáculo. La expectación era máxima y la plaza murchantina, a pesar de haber concluido las fiestas, estaba repleta de público desde una hora antes.
Y las reses de Arriazu no decepcionaron, aunque a la vez provocaron situaciones de riesgo por sus continuos intentos de saltar las vallas o de subir a la tarranquera. Incluso, algunos padres optaron por sacar de la plaza a sus hijos y resguardarse en locales ante el temor de que alguna de las reses lograra su objetivo, aunque el diseño de la plaza lo evitó.
La primera vaca estuvo tranquila, pero sólo fue un espejismo porque sus 'hermanas' lo intentaron todo. El percance más grave llegó con la tercera res que saltó al ruedo, que embestía a todo lo que se movía y que subió por la tarranquera hasta una altura que pocos habían visto en Murchante. Esto provocó el percance más grave. El vecino José Luis Pérez Jarauta se rompió las dos tibias al caer al ruedo para evitar que le corneara cuando la res subió a esta especie de grada que no cuenta con vallado. Esta vaca fue la misma que al final, cuando salieron todos los astados a la plaza, no quería volver a los corrales, lo que obligó al ganadero a ir a por ella, retenerla y, con la ayuda de recortadores y una soga, llevarla de vuelta a 'casa'.
Pero los sustos se repitieron durante del festejo, como cuando un novillo levantó un banco colocado en el centro de la plaza. Cayó sobre el recortador cirbonero Javier Navascués 'Pin-Pin', que sufrió un fuerte golpe en el muslo.
José Luis Pérez Jarauta herido en la suelta de vacas de Murchante:
"Mantuve la serenidad y eso creo que me evitó males peores"
"El susto fue espantoso". Son palabras del murchantino José Luis Pérez Jarauta, que se recupera en el hospital de Tudela de la fractura de sus dos tibias que sufrió durante la suelta de vaquillas celebrada el jueves en Murchante.
Pérez, de 53 años, y que trabaja en la empresa Burgosano de Murchante, está casado con la cascantina Mª Mar López Toro, y es padre de dos hijas -Andrea, de 18 años y Ana de 13-. Resultó herido cuando estaba presenciando el espectáculo sentado en la tercera fila del graderío de la tarranquera cuando una de las vaquillas subió con gran rapidez a esa altura y, de forma diagonal, se paseó por el graderío 'barriendo' a los aficionados que ocupaban esas gradas. Cuando llegó a la altura de Pérez, éste saltó al ruedo, sufriendo las fracturas ya citadas.
¿Cómo recuerda lo ocurrido?
Estaba sentado, no hice nada por citar a la vaca pero se me echó encima. Intenté forcejear un poco para ver si se distraía y bajaba, pero vi que me ganaba y decidí saltar sin saber desde que altura ni de qué forma caía. La altura aproximada era de dos metros, que es mucho para una caída de forma brusca. Me di cuenta al instante de que no me podía mover. Como la vaquilla seguía en el graderío, y para evitar una posible cogida, me puse de espaldas y me tapé la cabeza. En todo momento mantuve la serenidad, y creo que eso evitó otros males peores. La vaquilla al bajar cayó a mi lado, pero no hizo por mí. Fueron momentos largos, largos...
Pasados esos primeros momentos, ¿qué ocurrió?
Pedí ayuda y enseguida me sacaron del ruedo y me llevaron debajo del graderío. Allí me atendió el médico de Murchante, Gregorio Magaña, que cubre las fiestas, y una enfermera. Me inmovilizaron las piernas con férulas y ya en la ambulancia vieron que al menos tenía la pierna izquierda rota, a la altura de la rodilla. Cuando llegué al hospital, a donde me trasladaron rápidamente, me evaluaron y al final tengo las dos tibias rotas a la altura de las rodillas, supongo que por la altura y brusquedad del salto. Pero no tengo lesiones de espalda ni cogida, lo que ha sido mucha suerte. La tarde y noche del jueves tuve ratos con mucho dolor. Ahora estoy más tranquilo
¿Cuánto va a tardar en recuperarse?
De momento, estoy inmóvil y me operan el lunes. Tendré que estar unos meses quieto y realizar una fuerte rehabilitación. Estas pasadas fiestas me había jubilado de la comparsa de gigantes, pero después de esto hubiera tenido que dejarlo de todas formas. Ahora disfrutaré desde 'fuera'.
Cuando sufrió este percance estaba toda su familia en la plaza...
En cuanto me dijo el médico lo que tenía llamé a toda la familia para tranquilizarla. A mi hija pequeña se la llevó una amiga y mi mujer ha estado conmigo desde el primer momento.
¿Cómo valora las vacas que llevó Arriazu a Murchante?
Las vaquillas de Arriazu son un riesgo y un espectáculo a partes iguales. El riesgo lo pone que no hace falta citarlas, ya que se fijan y van donde sea. Además, ahora no hay personas que dominen el arte de la vaquilla. Hay aficionados pero jóvenes e inexpertos y estas situaciones pueden superarlos. Con otras ganaderías, estos tipos de espectáculos son un 'tándem' entre vaquilla y personas. Si no las citas, no entran. Y éstas no necesitan a nadie, pero no te puedes fiar.