Monumentos
Una casa de ensueño y piel de piedra en Monteagudo
El panadero de Ablitas Armando Baigorri lleva 15 años construyendo en Monteagudo una casa a base de piedras naturales de distintos tipos y procedencias. Un auténtico monumento pétreo que ya es un atractivo turístico más para esta localidad ribera
Actualizado el 19/08/2021 a las 14:50
En 2006 puso la primera piedra de su casa en Monteagudo. Ahora, 15 años después, ya lleva colocadas un millón. El ablitero Armando Baigorri Laguardia, conocido por el sobrenombre de ‘Rustigenio’ y panadero de profesión, está a punto de culminar el revestimiento exterior de una obra, hecha con sus propias manos, que se ha convertido en todo un atractivo turístico en la villa.
Esta peculiar casa de piedra se levanta en la antigua fábrica de yesos de Monteagudo, a las afueras de la localidad. Se trata de un edificio de unos 200 metros cuadrados que Baigorri adquirió para, poco a poco, dar forma a un proyecto que llevaba diseñado en su cabeza desde hace años.
Y es que, antes de recalar en Monteagudo, Baigorri tenía previsto realizar una construcción similar en su Ablitas natal. “Pero luego me trasladé a Monteagudo, vi esta antigua yesería…, y me enamoré de ella”, apunta. Un amor por las construcciones en ruinas que él unió con su pasión por las piedras naturales, elemento fundamental de su obra. “Cada una de esas piedras es una pieza única que se ha formado y esculpido durante milenios”, indica Baigorri.
UN CANTERO DEL SIGLO XXI
Así, y como si de un rompecabezas se tratara, Baigorri ha ido colocando, una a una, el millón de piedras que componen su casa. “Intento ajustar cada piedra a los huecos que se van generando conforme voy cubriendo las paredes. Por eso es importante planificar de antemano el modo en el que quiero ir realizando los muros”, explica Baigorri quien, como afirma, también realiza su particular trabajo de cantería labrando algunas de esas piedras “para amoldarlas a los espacios que puedan quedar libres”.
Y es que su objetivo es que cada uno de los muros de esta extraordinaria casa sea un compendio de piedras de distintos tipos y procedencias. “Tengo calizas, sílice, cuarzo, alabastro, pedernal… Todas forman un conjunto que, cuando recibe la luz del sol, ofrece al espectador una amalgama de colores único y convierte a la casa en algo mágico”, señala el ablitero.
Durante estos 15 años, Baigorri ha invertido una media de 4 horas al día en esta afición. Para ello, ha contado con la colaboración de varios ayudantes, sobre todo para poder levantar algunas de las piedras que componen su obra, con pesos de cerca de 500 kilos.
“El objetivo es llevar a cabo el trabajo de forma artesanal, utilizando, preferentemente, técnicas tradicionales e instrumentos antiguos e, incluso, andamios de madera. Pero, eso sí, con la máxima seguridad”, explica Baigorri.
Además, la casa está adornada con distintas piezas escultóricas realizadas por el propio Baigorri en las que mezcla las piedras con elementos de metal o madera.
De este modo, todo el conjunto conforma un museo al aire libre que cualquiera puede contemplar libremente. “Ahora que, en plena pandemia, se busca un ocio seguro y, preferiblemente, al aire libre, este es un lugar ideal para ello”, afirma Baigorri, quien se muestra muy agradecido “al pueblo de Monteagudo por la acogida y apoyo que siempre he recibido para llevar adelante esta obra”.
2010


2021


