Bares
Cocina del mundo hecha con amor y producto local
A sus 31 años, Viktoria Vladimirova llevaba 16 trabajando en hostelería y en 2018 cumplió su sueño de emprender su propio negocio, el bar Malkerida de Tudela


Publicado el 10/07/2021 a las 06:00
Cuscús vegano con crujiente de alcachofas, la bomba de boletus o el falafel son algunas de las especialidades que se pueden degustar en el bar Malkerida de Tudela, cuya cocina combina las raíces búlgaras, griegas y turcas de su dueña, Viktoria Vladimirova, con el empleo de verduras locales en sus recetas. Fue en octubre de 2018 cuando, tras 16 años trabajando en hostelería, la joven de 31 años decidió liderar un local propio en el que transmitir su personalidad y valores. Ya solo el nombre del local es una muestra de amor a su abuela y a todas las mujeres que lucharon por tener la independencia de la que ella asegura poder disfrutar hoy.
Después, en 2019, adquirió un solar anexo en el que comenzó el plan de construir una terraza chill out, con la colaboración del arquitecto Arturo Lorente. Sin embargo, los meses de parón por la pandemia le obligaron a optar por un diseño más sencillo de patio interior, que desde este verano también cuenta con una ampliación con sillas bajas y cojines, evocando las jaimas del desierto.
Ahora, con una plantilla fija de 5 trabajadores (2 en cocina y 3 camareros), de los que ninguno estuvo en ERTE durante la pandemia, el local puede albergar un aforo total de 100 personas y se ha convertido en uno de los bares de moda en la capital ribera por sus cocktails personalizados y su localización privilegiada en pleno Casco Antiguo de la capital de la Ribera.
ESPACIO PARA CULTURA
Además de permitir el acceso a mascotas y ofrecer opciones veganas, su dueña hace visible su amor por la cultura al convocar recitales de poesía y encuentros de teatro dentro de su local. Es su manera de “alimentar el alma, además del cuerpo”, afirmó Vladimirova. También, de cara a otoño está planeando proyectar películas en la pared exterior de la terraza. Por otra parte, así como ella se siente “muy agradecida por la oportunidad de crecimiento” que ha tenido gracias a este negocio, siempre que puede da visibilidad a asociaciones sociales de la zona, como el refugio de animales Muskaria.