Continuar

Hemos detectado que tienes en Diario de Navarra.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, por favor o suscríbete para disfrutar SIN PUBLICIDAD de la mejor información, además de todas las ventajas exclusivas por ser suscriptor.

SUSCRÍBETE
Edición impresa

Actualidad Navarra, Pamplona, Tudela, Estella, Osasuna, Deportes, Gobierno de Navarra, Ayuntamiento de Pamplona, Política, Economía, Trabajo, Sociedad.

Tudela

La capital ribera, a 'palo limpio' contra el coronavirus

El acto, presenciado por 400 personas, recordó a las víctimas de la covid y destacó la labor realizada por los sanitarios

El barrio de Lourdes volvió a celebrar este sábado su Paloteado tras tener que cancelarse el año pasado por la pandemia
El barrio de Lourdes volvió a celebrar este sábado su Paloteado tras tener que cancelarse el año pasado por la pandemia
Actualizado el 20/06/2021 a las 06:00
Los golpes de los palos, los bailes de los danzantes y los versos satíricos recitados por sus personajes regresaron éste sábado al barrio de Lourdes de Tudela con la celebración del Paloteado en honor a San Juan. Tras tener que ser cancelado el año pasado debido a la pandemia de coronavirus, este espectáculo, que cumplió su edición 43, pudo desarrollarse de nuevo, aunque, eso sí, cumpliendo las preceptivas medidas de seguridad sanitaria impuestas ante la pandemia.

Así, la organización del evento trasladó el escenario que cada año instala en el parque Perrinche al patio del colegio público Monte San Julián. Además, se estableció un aforo limitado a 400 personas. Para poder acceder, cada uno de los presentes tuvo que retirar previamente una invitación gratuita.

De este modo, y como era de esperar, el coronavirus fue protagonista del Paloteado, centrando buena parte del guion del espectáculo. Un espectáculo que, fiel a su esencia, mezcló los citados bailes de los danzantes con una parte teatral en la que se hizo un repaso, en tono sarcástico, a lo acontecido en la ciudad a lo largo del año.

EN RECUERDO DE LAS VÍCTIMAS
El primer personaje en subir al escenario fue el Mayoral (representado por Carlos Romano Ruano), quien inició su discurso recordando a las víctimas de la pandemia. “Antes de empezar el acto/ yo quisiera recordar/ a todas esas personas/ que se han quedado atrás”, recitó el Mayoral, quien aprovechó para honrar “al grupo de sanitarios/ que merece una ovación/ por tan difícil trabajo/ que ha hecho con vocación”.

Pronto se unieron a él el resto de personajes: el Rabadán (Alberto Ramírez Láinez); el Diablo (Carlos Martínez Lasheras); el Ángel (Sandra Hernández Aranda); el Tarambana (Adrián García Ruiz-quien ayer se despidió del acto-); el Alcalde (Óscar Gracia Bozal); y La Pepa, papel en el que debutó Elena Sancho Murillo en sustitución de Laura Lamana Martínez. La gestión de la pandemia realizada por el Ayuntamiento de Tudela fue el principal motivo de discusión.

El Alcalde defendió su actuación. “Aquí en Tudela/ tomamos medidas muy novedosas/ como limpiar con tractores/ carreteras y baldosas”, afirmó, antes de que La Pepa le replicara que “esas limpiezas eran innecesarias/ y Sanidad así lo declaró/ porque esas desinfecciones/ no evitaban la transmisión”. “Destinar ese dinero/ hubiera sido mejor/ en dotar a los sanitarios/ con EPIs de protección”, recitó entre los aplausos del público. A La Pepa se unió el Mayoral, quien afirmó que “los que también merecen/ todo nuestro miramiento/ fueron los que velaron por nosotros/ durante el confinamiento”. “Farmacias y dependientas/ bomberos y policías/ y esos currelas que se jugaron el pellejo/ tanto de noche como de día”, apuntó.

El Alcalde intentó volver a convencer a los presentes de su gestión recordando que se tomaron medidas como el cierre de la hostelería y de los parques públicos. “Y también en nuestro Ejército/ nos tuvimos que apoyar/ para que echase una mano/ a la labor policial”. Esto hizo saltar al Rabadán quien señaló que “cuando vi a los militares/ con los camiones llegar/ me fui corriendo para el monte/ no me fueran a arrestar”. “ Por nuestras calles y plazas/ sin parar de desfilar/ yo ya me veía haciendo/ el servicio militar”, bromeó.

LA CULPA, DE CHIVITE
El acto también reservó un importante espacio al repaso de otros aspectos de la gestión municipal. El primero en lanzar sus críticas fue el Diablo, quien aprovechó la presencia del verdadero alcalde de Tudela, Alejandro Toquero, para reprocharle “que se pase todo el día/ haciéndose fotografías”. “No me importa quién dispare/ solo tengo como objetivo/ que me saque bien la cámara/ sea cual sea el motivo”, le afeó el Diablo quien, junto a varios danzantes, bajó del escenario para hacerse un selfie con Toquero, al que este accedió siguiendo la broma.

La obra siguió con la intervención del personaje del Alcalde, quien destacó algunas de las obras realizadas en Tudela “como la mejora del Queiles y su gran parque fluvial/ el parking nuevo en Terraplén/ o el ruinoso Patinódromo/ que ha quedado fetén”. La Pepa volvió a rechistarle. “Deje ya de sacar pecho/ con obras heredadas/ que el anterior consistorio/ os dejó ya firmadas”, indicó, antes de que el Tarambana criticara que en el barrio de Lourdes “no tenemos plazas de aparcamiento/ ni el tercer centro de salud/ y es que yo nunca les miento”.

El Alcalde respondió a las críticas diciendo que “de todas estas cosas/ que ustedes me dicen/ la única responsable/ es la presidenta Chivite”. “Nos tiene aislados/ por no ser de su partido/ Cualquier propuesta que hacemos/ nos la rechaza sin motivo”, se lamentó el Alcalde, entre las risas del público. El Paloteado homenajeó a los Gaiteros de Tudela, a la asociación Anfas y a la arquera local Beatriz Ardoiz Moracho por su participación en el Mundial de Canadá.
volver arriba

Activar Notificaciones