Los tudelanos dan vida a su popular Volatín
Varios vecinos simularon ayer esta ceremonia del Sábado Santo de la ciudad, suspendida por la crisis del coronavirus


Actualizado el 12/04/2020 a las 06:00
El confinamiento decretado por culpa de la pandemia de coronavirus ha traído consigo la cancelación o suspensión de muchos actos y tradiciones populares de Semana Santa. En el caso de Tudela, estas fechas están marcadas en rojo por dos citas de origen medieval y que están declaradas Fiestas de Interés Turístico Nacional.
Una es la ceremonia del Volatín, que se debía haber celebrado ayer Sábado Santo, en la que un muñeco de madera, que simboliza a Judas, es zarandeado en el balcón de la Casa del Reloj hasta que pierde los ropajes que viste.
La segunda es la Bajada del Ángel, que tenía que haberse realizado hoy Domingo de Resurrección, cuando un niño vestido de Ángel cruza la plaza de los Fueros colgado de una maroma para retirar el velo del rostro de la Virgen y anunciar así la Resurrección de su Hijo.
A la espera de que el Ayuntamiento anuncie otras fechas para la celebración de estas ceremonias o, en el peor de los casos, su cancelación hasta 2021, los tudelanos no quisieron perder ayer la ocasión de celebrar sus particulares ‘Volatines’ caseros para, de este modo, mantener la tradición.
LA IMAGINACIÓN, AL PODER
Así, los balcones de no pocas viviendas de la ciudad se convirtieron en el balcón de la Casa del Reloj para acoger unas ceremonias del Volatín llenas de imaginación.
Una de las familias que se volcó con esta propuesta fue la formada por Julián Rueda Salvatierra y Estefanía Muñoz Marín, y sus hijos Raúl e Iván. Puntual a la cita oficial, a las 10 horas, por la ventana de su domicilio en el Vial de Merindades asomó un Volatín muy similar al original, elaborado entre Rueda y su amigo David Sangüesa, vestido con una camiseta con un dibujo del Covid-19. “El Volatín representa lo malo. Así que hoy no podía vestir de otra cosa que no fuera de coronavirus”, explicó Rueda, quien prendió el petardo colocado en la boca del pelele.
Tras su estallido, padre e hijos hicieron mover el mecanismo de volteo del Volatín hasta que comenzó a perder su vestimenta.
Para que nada faltara, y como es tradición, Diario de Navarra quiso colaborar en esta iniciativa cediendo a Rueda varios de los balones que se reparten tras el volteo del Volatín. Parte de ellos fueron a varios de sus vecinos, “que tienen nietos a los que echan mucho en falta estos días”; y otra parte a los agentes municipales que acudieron al lugar, “para que los entreguen a los niños más necesitados”.
En vista de lo ocurrido ayer con el Volatín, representado por todos y cada uno de los barrios de Tudela, y teniendo en cuenta el amor de los vecinos de la capital ribera por estas tradiciones, seguro que hoy, Domingo de Resurrección, el cielos tudelano será surcado por un buen número de ‘Ángeles’ anunciando la Resurrección de Jesús..., y que ya falta un día menos para vencer al coronavirus.
