Institucional
Osasuna corrige sus cuentas tras detectar un desvío de 3,6 millones
Los errores correspondientes a la temporada 2024-25, identificados por una nueva empresa auditora, provocan un cambio en el departamento financiero y una reexpresión de los números que arrojan pérdidas en lugar de beneficios


Actualizado el 23/04/2026 a las 19:14
Una auditoría ha desvelado un desajuste de 3,6 millones en las cuentas de Osasuna en la temporada 2024-25, un golpe reputacional para el club, que ha depurado responsabilidades con cambios en el departamento financiero y ha tenido que reexpresar esos números que fueron aprobados por la asamblea de compromisarios. En la siguiente cita se volverán a exponer junto a las cuentas de este curso. En realidad esa temporada (24-25) terminó en negativo, con 1,6 millones de pérdidas, cuando se computó un beneficio de algo más de 2 millones. Se trata de movimientos erróneos que no han sido detectados hasta la llegada de la empresa PKF Attest, que ha difundido la auditoría de estados intermedios.
La entidad ha detallado este jueves 23 de abril las cifras que no cuadraban, según el análisis realizado por el auditor. Por ejemplo, se han identificado movimientos que debían computarse para el ejercicio 24-25 y que se aplicaron al siguiente. "Se debe, fundamentalmente, a gastos financieros no contabilizados y a otros gastos corrientes registrados incorrectamente. Asimismo, figura un concepto salarial por David García que debía haberse llevado a gasto tras su venta y no se hizo correctamente tras la marcha del central. Además, hay un movimiento que no tiene impacto en el resultado del ejercicio pero que sí que afecta al balance al no haberse computado en el pasivo un anticipo de televisión que se ingresó antes del 30 de junio y que se contabilizó como menor saldo de clientes. También se computó una tesorería de 5,6 millones a 30 de junio cuando en realidad la cifra correcta serían 7,1 millones (1,5 millones superior a la recogida)", ha comunicado el club.
"Las cuentas, elaboradas por el director financiero, fueron posteriormente auditadas sin salvedades. Tras lo cual fueron firmadas por la Junta Directiva y seguidamente la Comisión de Control emitió su informe conforme a la información disponible en ese momento, siendo finalmente presentadas a la Asamblea", ha añadido Osasuna, que cambió Loyola Auditores por la firma PKF Attest.
MOVIMIENTOS EXTRAÑOS
Esta especie de crisis interna comenzó a detectarse a principios de año, cuando llegó la nueva empresa contratada para la auditoría. Osasuna decidió el cambio ya el pasado curso por una serie de maniobras fuera de plazo ante la Liga. Los nuevos responsables de examinar las cifras alertaron al club de esos fallos al ponerse manos a la obra. Las cuentas debían cerrarse a finales de marzo.
"La posterior decisión de la Junta Directiva de encargar la auditoría a una nueva firma ha permitido identificar determinados errores que no habían sido detectados previamente, procediéndose de inmediato a su corrección. Asimismo, se han depurado responsabilidades en el Departamento Financiero, del que era responsable Rafa Sáenz, al que se incorporará Iñaki Larrañeta, auditor que ya realizó una auditoría forense de la entidad para el Gobierno de Navarra hace una década", ha expuesto el club, que ha derivado toda la información a la Comisión de Control Económico para su revisión. En concreto son diez partidas incorrectas las que han sido actualizadas.
BENEFICIOS DE 581.746 EUROS
Paralelamente, Osasuna ha dado a conocer que cerró la primera mitad de la temporada, a 31 de diciembre de 2025, con un beneficio de 581.746 euros después de impuestos. Este resultado, elaborado por PKF Attest, contrasta con unas pérdidas antes de impuestos de 3,3 millones de euros y se explica, en gran medida, por el tratamiento fiscal derivado de las operaciones de venta realizadas durante el periodo.
El club señala que ha generado plusvalías relevantes, principalmente por la venta de jugadores, y ha aplicado el régimen fiscal previsto en la normativa navarra que permite destinar la tributación de esas ganancias a otros nuevos activos. Es decir, el club puede destinar parte del beneficio obtenido en la venta de jugadores a otras inversiones como la futura ampliación de Tajonar. Es algo que ya se hizo con el estadio de El Sadar, solo que el impacto de las ventas recientes de David García y Jesús Areso son importantes, motivo por el que el desfase entre el beneficio antes y después de impuestos es, en esta ocasión, superior a lo habitual.
En este sentido, Osasuna destaca que, a 31 de diciembre, solo aparece recogido en las cuentas el 50% del ingreso del traspaso de Jesús Areso (12 millones). La otra mitad impactará en la segunda mitad de la temporada.
Según el club, el desempeño hasta el 31 de diciembre sigue según lo previsto. Destaca un menor ingreso en taquillas, ya que los encuentros disputados de julio a diciembre han dejado una recaudación significativamente menor que los que se están disputando en esta segunda parte de la campaña. Se espera que el ingreso de enero a junio en este apartado triplique lo recaudado de julio a diciembre de 2025. Por ese motivo el resultado final será el previsto en este apartado. Asimismo, las cifras de ingresos por televisión o patrocinios están en línea con lo proyectado.
LA DEUDA: 65,8 MILLONES
En cuanto a los gastos, estos están siendo superiores a los inicialmente contemplados, especialmente en tres apartados: amortizaciones, gastos de explotación (principalmente derivados del mercado de invierno antes del 31 de diciembre); y gastos financieros. Aunque lo esperado inicialmente era un mejor comportamiento en la segunda mitad del año que equilibrase el presupuesto, finalmente no será así tras los movimientos en el mercado de invierno.
La deuda financiera neta se situó a 31 de diciembre en 65,8 millones de euros, superior en 5 millones a la de junio. Osasuna refleja que de esa deuda, 44 millones corresponden al préstamo de LaLiga (CVC), por lo que la deuda sin el Plan Impulso quedaría establecida en alrededor de 22 millones de euros. En cuanto a la deuda bancaria, se registra un aumento por la disposición de las líneas de crédito y también porque hay entidades bancarias que han anticipado los ingresos por la venta de jugadores. Es decir, cuando Osasuna alcanza un acuerdo para vender a un jugador, el club comprador paga a plazos, pero la entidad puede acudir a una entidad bancaria y anticipar ese cobro. Ese anticipo figura como deuda bancaria y se va amortizando con los pagos que van llegando del club comprador según los plazos establecidos en contrato.