Hostelería

Blanqui Ordóñez, del bar Bogart de Tudela: "Es un orgullo haberle devuelto la vida a este local"

Junto a su marido, Alfonso Beamonte, regenta desde 2024 este negocio con más de 40 años ubicado en la avenida Zaragoza

Blanca Ordóñez Ezquerra y Alfonso Beamonte Arejula, frente al bar Bogart
AmpliarAmpliar
Blanca Ordóñez Ezquerra y Alfonso Beamonte Aréjula, frente al bar BogartBlanca Aldanondo
Blanca Ordóñez Ezquerra y Alfonso Beamonte Arejula, frente al bar Bogart

CerrarCerrar

Javier F. Aguerri

Publicado el 09/10/2026 a las 05:00

Blanqui Ordóñez Ezquerra, regente del bar Bogart, siempre recibe a sus clientes con una sonrisa y los despide con un ‘gracias’. Y es que tiene claro que “es por ellos que puedo dedicarme a lo que más me gusta”.

Natural de Mendavia y de 46 años de edad, reside en Tudela desde 2011. Ha trabajado en la agricultura, en fábricas conserveras o como panadera. No obstante, su vocación es estar detrás de una barra. “Me encanta el trato con la gente, así que disfruto mucho cada día que trabajo cara al público”, asegura la hostelera.

Su historia al frente del bar Bogart, ubicado en el número 41 de la avenida Zaragoza de Tudela, comienza en 2024. Ella y su marido, Alfonso Beamonte Aréjula, tudelano de 54 años, le habían echado el ojo a ese local ubicado en una de las calles más transitadas de la capital ribera.

“Siempre nos había gustado el sitio y, aunque no era sencillo de compaginar con la crianza de nuestros dos hijos, al final uno acaba volviendo a lo que le gusta”, recalca Ordóñez.

De esta manera, el matrimonio se lanzó a la aventura. Pronto, llegó la hora de tomar la primera decisión: El nombre del negocio.

UNA ESENCIA HOLLYWOODIENSE

Este hace honor a la figura de Humphrey Bogart. Gracias a sus papeles protagonistas en películas como Casablanca o La reina de África, el actor estadounidense se convirtió en una de las celebridades más afamadas del cine americano del siglo XX.

Una vez al mando, Ordóñez y Beamonte decidieron seguir llamándolo de esta manera. No es que fuesen especialmente admiradores del actor, sino que “quisimos respetar el nombre que el negocio había tenido por más de 40 años”, recuerda la hostelera. “De otra manera, el bar no sería el mismo”, añade.

“COMO EN CASA”

Con todos los preparativos listos, llegó el momento de ponerse manos a la obra. Los inicios no fueron fáciles, puesto que “se trataba de un local que no pasaba por su mejor momento, así que hubo que darle un aire fresco”, apunta Ordóñez.

Algo que suponía una prioridad para la hostelera era la cocina casera. “Se está perdiendo un poco, pero a mí me parece una prioridad”, recalca. Entre sus platos estrella, se encuentran la tortilla de patata o los revueltos de setas, jamón, gula y un toque picante.

Otras recetas destacadas son las carrilleras al vino tinto o el patorrillo. Todo ello, “acompañado con un café de la máxima calidad”, comenta Ordóñez.

De esta manera, se centran, sobre todo, en pinchos y almuerzos. Abren de 7 a 14 horas entre semana, y los sábados de 9 a 14 horas.

Aunque recientemente solo ha funcionado por las mañanas, planean recuperar lo antes posible su horario de tardes. Además, el matrimonio está valorando la posibilidad de ofrecer comidas y cenas en el futuro.

UN AMBIENTE FAMILIAR

No obstante, los sabores de sus recetas no son lo único que hacen sentir a los clientes como si estuvieran en su casa. “Atendemos a gente trabajadora que busca desconectar un instante de su jornada laboral, así que intentamos que disfruten del rato que estén con nosotros”, explica Ordóñez.

Los chistes, los monólogos o los teatrillos espontáneos son parte del ambiente que se forma en el día a día tras las puertas del bar. “Desde la cuarentena, siento que vivimos más estresados y este es nuestro grano de arena”, añade.

“El local se ubica en un punto transitado, por lo que entra mucha gente de paso, pero quienes nos hacen salir adelante son los clientes habituales”, recalca la hostelera.

Así pues, gracias al trabajo y la pasión de Ordóñez y Beamonte, un local tan icónico del centro de Tudela ha vuelto a cobrar vida y a convertirse en parte del día a día de sus vecinos.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora