Proyecto
La Universidad de Navarra coordina un proyecto intergeneracional en la Residencia de mayores San Raimundo
El Archivo Vivo de Fitero, en el que participan residentes del centro y estudiantes del Colegio Juan de Palafox, ha recibido el apoyo del Gobierno foral


Publicado el 14/08/2026 a las 10:47
Un tesoro transmitido entre generaciones. Así son las historias que conforman el Archivo Vivo de Fitero, un proyecto intergeneracional impulsado por la Universidad de Navarra en la Residencia de mayores San Raimundo de la localidad, con la colaboración de estudiantes del Colegio Juan de Palafox. Su objetivo es mejorar el bienestar emocional, la participación significativa y la inclusión social de los residentes a través de talleres realizados junto a alumnos de primaria y secundaria.
La iniciativa, que comenzó en julio y se desarrollará hasta diciembre de este año, está coordinada por Ruth Breeze, investigadora del Instituto Cultura y Sociedad (ICS), y las profesoras Ana Fernández Vallejo, de la Escuela de Gestión Aplicada, y Katya Palafox, de la Facultad de Educación y Psicología. Asimismo, cuenta con el apoyo del Gobierno de Navarra a través de la convocatoria de ayudas a proyectos de innovación social para ‘silver economy’.
Las historias de este singular archivo se recogen gracias a los encuentros que mantienen residentes del centro con alumnos del colegio, en los que se ponen en práctica dinámicas de relato y memoria. En ellas, los pequeños entrevistan a los mayores sobre temas diversos relacionados con las tradiciones, los oficios, las fiestas, la gastronomía o los lugares emblemáticos de Fitero.
Gorka Jiménez, fiterano y graduado de la Escuela de Gestión Aplicada, se encarga de facilitar y documentar estas reuniones. “Los niños escuchan a las personas mayores y convierten sus historias en microrrelatos, siempre adaptándose al ritmo de cada residente. Mi función es acompañarles, asegurando que las historias se recojan con respeto y que todos disfruten la experiencia”, explica.
Hasta la fecha, han participado 25 residentes y alrededor de 30 niños y niñas, y está previsto que a partir de septiembre se sumen estudiantes del Colegio San Cernin de Pamplona. Miguel Martínez, de 88 años, vive en la residencia desde el año 2021 y se muestra entusiasmado con el proyecto: “Me ha hecho mucha ilusión recordar cómo era Fitero cuando yo era joven y poder contárselo a los niños desde mi experiencia”. Su hermana Alicia, que le visita a diario, también ha participado en la entrevista y subraya la oportunidad de aprender unos de otros. “Nosotros contamos cómo era la vida antes y los niños nos cuentan cómo se vive ahora”.
Con ellos han conversado Yassmine Salhi, de 8 años; Mohammed Jebbour, de 10; y Loubna Azzi, de 13. “Me ha sorprendido todo lo que recuerdan los mayores y como lo cuentan”, explica Mohammed. Por su parte, Yassmine destaca la suerte de descubrir “las historias de los mayores y descubrir cómo era Fitero hace muchos años”. En este sentido, Loubna asegura que le encanta visitar la residencia y apunta que han podido conocer “cosas que no están en ningún libro”.
EXPOSICIÓN, PODCAST Y MAPA DE LA MEMORIA
El proyecto culminará con tres iniciativas: un podcast, también intergeneracional, una exposición y un mapa de la memoria con códigos QR. Este último consistirá en un mapa de la localidad ribera en el que se señalizarán lugares significativos, como la antigua Sociedad de Baile la Amistad, el humilladero o la alcoholera. Cada QR conducirá a una entrevista en la que un residente comparte detalles e historias vividas en esos espacios.
“Es un proyecto que une generaciones, pone en valor la experiencia de las personas mayores, deja un legado para todo el municipio y, sobre todo, mitiga la soledad. También es enriquecedor para ambas partes, ya que cuando terminan las entrevistas todos tienen cara de felicidad y se quedan hablando”, valora Gorka Jiménez.