Hostelería
Bar De Bellota, donde lo local se vuelve gourmet
En este negocio, regentado por Alberto Ochoa Fernández, la máxima calidad y el producto de kilómetro cero son los dos pilares fundamentales


Publicado el 14/08/2026 a las 05:00
“A veces, los de Tudela no valoramos lo suficiente lo que tenemos”, afirma Alberto Ochoa Fernández. Nacido en Cadreita, lleva dos décadas viviendo en la capital ribera y es cofundador y actual propietario del bar De Bellota, ubicado en el número 3 de la avenida Zaragoza, con una terraza en la esquina con la calle Camino San Marcial.
Y es que, en este negocio, "lo local es indispensable”, subraya Ochoa. “Además de adquirir la carne en negocios de aquí, la alcachofa, el tomate, el cogollo o los espárragos son siempre de kilómetro cero”, explica el propietario. “De hecho, la gente de fuera viene expresamente por ello”, recalca.
Además, en De Bellota se convierten dichos productos en platos gourmet. Para el hostelero, “la calidad es fundamental”. Por ello, se combinan con el jamón cien por cien ibérico, uno de los ingredientes principales, traído desde Salamanca o Extremadura.
En sus paredes también se pueden ver numerosos vinos de las principales bodegas navarras y de las Denominaciones de Origen La Rioja y Ribera del Duero. “Al que consume le gusta ver variedad, así que tratamos de ofrecer el mayor abanico posible”, subraya Ochoa.
No suficiente con la amplia gama de pinchos, en De Bellota también se pueden pedir desayunos, comidas –los fines de semana- y cenas. El horario de apertura es de 7.30 a 23.30 horas, excepto los miércoles.
HOSTELERO “DESDE SIEMPRE”
Ochoa empezó en el sector de la hostelería con tan solo 17 años. Durante más de dos décadas trabajó en el hotel Los Abetos de Valtierra, hasta su cierre en 2014.
Poco después, pasó a ser copropietario del bar El Ritual, junto con Paco Expósito Cazorla, ubicado frente a su local actual. Como socios, fundaron De Bellota en 2019, y a partir de 2025, Cazorla se quedó a cargo del primero y Ochoa con el segundo.
Pese a haberse originado como "una escisión de El Ritual", hoy en día ambos locales "tienen un modelo de negocio totalmente distinto, aun cuando solo los separan escasos metros", apunta el propietario.
En cuanto a su vocación, Ochoa asegura que “nunca me planteé otra cosa, tras enamorarme de la hostelería desde que era prácticamente un niño”.
Aunque sus padres eran agricultores y no tenía ningún referente en el sector, cuenta que se quedó “prendado del trato con el cliente, el contacto diario con el público y esa necesidad de renovarse constantemente para ofrecer el mejor servicio”, rememora Ochoa.


DE TODO SE APRENDE
El primer gran reto al que Ochoa tuvo que enfrentarse vino de la mano de la pandemia. Cargando con el peso de aquellas recientes inversiones, tanto él como Cazorla necesitaron buscar una forma de sacar el negocio adelante. “Apostamos por la comida a domicilio, que es un servicio que tenía subestimado y que nunca pensé que iba a ofrecer”, recuerda el hostelero.
“Gracias a ello conseguimos sobrevivir, y aprendí que la adaptación total es fundamental para dedicarse a esto”, subraya. Lo que surgió como una respuesta obligada por el contexto, acabó convirtiéndose en una experiencia “disfrutable y enriquecedora” para él. “Desde entonces, conozco las entrañas de Tudela como si fuese un taxista”, bromea.
MENOS ES MÁS
Ochoa adelanta que “no se ampliará el negocio”. De Bellota cuenta con cuatro trabajadores, además del propietario, y está satisfecho con la situación actual.
“Tras mi experiencia en Los Abetos, donde tuve que organizar banquetes, bodas y eventos más multitudinarios, tengo claro que priorizo un negocio manejable en el que pueda garantizar el trato cercano y el mejor servicio”, recalca el hostelero.
De esta manera, piensa continuar trabajando en su local “hasta que me jubile”. No espera un relevo familiar, y le gustaría "traspasarlo a algún trabajador o comprador interesado cuando llegue el día".
Hasta entonces, seguirá tras la barra, siempre "adaptándose para sobrevivir" y con la calidad y el producto tudelano por bandera.