Fiestas de Tudela
Santiago pasea a ritmo de pasodoble
El copatrono de Tudela procesionó con la música de ‘Marcial eres el más grande’ arropado por los tudelanos
Publicado el 25/07/2026 a las 16:33
Tudela vivió ayer día de solemnidad en honor al primer apóstol que dio la vida por Jesús, Santiago, en la procesión en honor al copatrón de la ciudad, que desfiló entre la emoción sincera que muestra siempre que la ciudad huele a albahaca.
Un olor que embriagó el respetuoso desfile procesional, sólo ‘roto’ por los maravillosos sones de la Banda Municipal de Música de Tudela, que acompañó al patrón por las calles del Casco Viejo interpretando una y otra vez Marcial, eres el más grande, una de las peculiaridades de esta procesión, junto a que la imagen era originalmente de San Juan Bautista y se reconvirtió en Santiago.
Con adelanto respecto a las 9:30 previstas, el acto, organizado por la Orden del Volatín, partió de la Catedral con los Gigantes en cabeza, a los que le siguió la cruz, portada desde hace más de 10 años por Jesús Gómez.
Tras dejar el templo, seguidos de la citada Banda y Edurne Miramón, que volvió a desfilar sobre Umat, la comitiva paseó por la calle Portal hasta la plaza San Francisco, donde continuó por la calle Santiago, para llegar al paseo de Pamplona. La imagen fue portada a hombros por Juan Ignacio Celaya, Ignacio Lizaldre, y por David Ilarri y Jesús Hernández.
Los cuatro no estuvieron solos, ya que tuvieron la ayuda de la pequeña Olicia Asiain, de 6 años, los niños Enma Yanguas, de 8 años, y Rodrigo Arcos, de 9; y el veterano Jesús Arz Bueno, de 77 años. “Nos sacrificamos con el corazón, porque la procesión va por dentro. Pero Navarra tiene muchas cosas buenas y tenemos que levantar la cara”, señaló Arz, uno de los protagonistas de una procesión que volvió a brindar con el cava ofrecido por Javier Riega, propietario del bar José Luis, a Edurne y Daniel Miramón.
Después, tras dejar la calle Muro, la procesión desfiló por las calles Concarera, San Jaime, Rúa y Cárcel Vieja, antes de llegar a la plaza Vieja. Continuó por Pontarrón, donde enfiló la calle Portal antes de adentrarse de nuevo en el templo.
El Bordón del Peregrino fue portado por Luis Aguado; y cuyo pendón lució Antonio Sáenz Fernández, que desfilaron con el orgullo que implica lucir a uno de tus patrones.
